Nitin Nohria: "Este será un siglo global"

¿Qué podemos aprender de Asia?

14/01/2014

“Si el siglo XX fue americano y el XIX europeo, el siglo XXI será global, sin ningún país que lo domine”, predijo Nitin Nohria, Decano de Harvard Business School, en una sesión especial para conmemorar el 50 aniversario del Comité Harvard-IESE

En su conferencia “Innovative Leadership: Learning from Asian Companies,” Nohria sostuvo que las ventajas competitivas de los países emergentes han evolucionado más allá de los costes laborales. Hoy Asia ofrece mucho más: entre otras cosas, innovación y nuevas formas de liderar organizaciones.

Cuando Nohria inició su carrera como profesor en Harvard hace 25 años, los alumnos "acudían a la institución atraídos por la posibilidad de aprender sobre las empresas americanas", explicó. Hoy, los MBA de Harvard se inician en el método del caso con el ejemplo de Narayana Hrudayalaya, un hospital de la India que, gracias a un liderazgo extraordinario, lleva a cabo operaciones a corazón abierto 10 veces más baratas que el Massachusetts General, uno de los hospitales más importantes de los EE.UU.

Según Nohria, las empresas asiáticas combinan tres dimensiones competitivas clave: eficiencia, sensibilidad por las necesidades locales e innovación.

Japón fue el primer país que desafió a los EE.UU. en términos de eficiencia, seguido por Korea y China. Por ejemplo, Foxconn, la compañía china que fabrica la mayoría de los dispositivos Apple y da trabajo a más de un millón de personas, entra en proyectos sin tener un objetivo de margen. Lo hacen como parte de su estrategia, convencidos de que pueden aumentar la productividad más deprisa que sus competidores. “Tienen una implacable curva de aprendizaje en su producción”, explica Nohria. También mencionó los enormes ahorros en eficiencia de las empresas de servicios de TI de la India, como Infosys, que forma a 100.000 programadores al año.

Para ilustrar la importancia de la sensibilidad por las necesidades locales, señaló que en todos los mercados emergentes los actores locales dominantes están creciendo más rápido que los competidores globales, ya que conocen mejor la realidad del mercado. "Todos entramos en la competencia global sesgados por nuestros países de origen, pero lo que funciona en casa no tiene por qué hacerlo en otros mercados".

La "innovación inversa", en la que se ofrece un producto ya existente a una décima parte de su precio, es según Nohria, la tercera lección que podemos aprender de las compañías asiáticas. "Hay 5.000 millones de personas que no quieren productos nuevos, porque ni siquiera tienen productos viejos. No tienen nada, ni si quiera nevera. Para llegar a este mercado tienes que innovar respecto al precio", aseguró. Por otra parte, mientras los mercados emergentes hasta ahora han tendido a copiar, Nohria recomendó no subestimar su capacidad de innovación.

"No deberíamos pasar por alto la calidad de la dirección y del liderazgo en los mercados emergentes", aseguró, añadiendo que el debate respecto a los estilos de dirección entre Oriente y Occidente es exagerado. "El buen liderazgo tiene más similitudes que diferencias", afirmó.

Preguntado por el impacto de MBA Oath, un compromiso voluntario de estudiantes y graduados en MBA para "crear valor de forma responsable y ética", destacó el mérito de esta y de otras iniciativas similares. Sin embargo, remarcó que un directivo debe definirse como "alguien en quien se puede confiar y de quien vale más un apretón de manos que un contrato".

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