Las claves de la reforma fiscal

Antonio Argandoña apunta las bases de una buena fiscalidad

14/02/2014

Antonio Argandoña

Los aumentos de impuestos y los recortes de gastos públicos fueron, probablemente, necesarios cuando la crisis de la deuda soberana estaba en su apogeo, porque había que mostrar capacidad y voluntad política para reducir rápidamente el déficit.

Ahora las circunstancias son distintas: el déficit continúa, pero parece bajo control, y ya es hora de hablar claramente de la próxima reforma fiscal, que el gobierno ya ha anunciado.

En un artículo publicado en El Periódico de Cataluña explico alguno de los caracteres de esa necesaria reforma:

  • Ha de ser suficiente para eliminar el déficit público o, mejor, para ir reduciendo el nivel de deuda pública sobre el PIB.
  • Ha de ser eficiente, cortando las numerosas vías de evasión, fraude y economía sumergida.
  • Ha de permitir que la recaudación crezca automáticamente con el PIB, de modo que no haya que volver a tomar medidas recaudatorias durante mucho tiempo.
  • El sistema fiscal ha de ser equitativo, tanto verticalmente (que pague más el que más tiene) como horizontalmente (que paguen más o menos lo mismo los que tienen más o menos lo mismo).

En todo caso, más progresividad no significa más justicia; el impacto redistributivo de los impuestos es limitado. Los impuestos han de ser estables, sencillos de entender y recaudar, transparentes, coherentes, neutrales…

A la vista de los distintos informes que ya se han elaborado sobre esa reforma fiscal, me parece que deberían bajarse los tipos y ampliarse las bases (menos deducciones) en todos los impuestos, sobre todo en el que grava la renta y en sociedades.

Me apunto a la idea de subir el IVA para bajar cotizaciones sociales, pero esto exige hacer frente, de verdad, a la cuestión de la sostenibilidad de las pensiones, un tema que nuestros políticos no han “comprado” todavía. Una reforma fiscal bien hecha puede ser una bendición para el país, porque ponga la economía pública y los incentivos privados y públicos en una vía que permita el crecimiento sostenido y estable de la economía.


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