Lech Walesa: “Europa necesita correcciones, no revoluciones”

El Premio Nobel de la Paz anima a comprometerse para cambiar

03/06/2014

Lech Walesa

"Si desmantelásemos hoy la UE, mañana deberíamos iniciar la reintegración". Con este convencimiento sobre la necesidad de una Europa unida se pronunció el ex presidente de Polonia y premio Nobel de la Paz Lech Walesa en la conferencia inaugural del programa Fast Forward.

Aunque reconoció que hay cosas que no funcionan bien en el sistema actual, "no hacen falta revoluciones, solo algunas correcciones". Y lo dice alguien que en su día fue un revolucionario, el fundador del sindicato Solidaridad, que consiguió abrir una brecha en el sistema comunista que más tarde llevaría a la caída del telón de acero.


Cambiar el statu quo es posible

Según Walesa, todos le decían que no había ninguna oportunidad de cambiar el statu quo; que "solo una guerra nuclear podría derrotar al régimen comunista". Pero este electricista de profesión y líder sindical accidental, no se conformó.

Nacido en una Polonia oprimida por el régimen comunista y amenazada constantemente por las ansias expansionistas de Alemania y Rusia, podría haberse quedado de brazos cruzados. Pero decidió liderar y combatir a su manera, al frente de Solidaridad, el primer sindicato independiente del bloque del este.

Vivió en primera línea la sangrienta represión de las huelgas contra el régimen iniciadas en los astilleros de Gdansk y pasó un año en prisión por haber organizado la reivindicación de los obreros.

Hoy, a sus 71 años, mira con orgullo la situación de su país: celebrando un cuarto de siglo de democracia, integrado en la Unión Europea y con voz propia en la OTAN.

"Tenemos que mirar al pasado. Nos decían que era imposible derrotar al comunismo y lo conseguimos. Nada es imposible", afirmó entusiasta.


Comprometerse para construir algo nuevo

Preguntado por el éxito a la hora de combatir y derrotar al comunismo explicó que hubiera preferido tener éxito en construir algo, en crear un nuevo orden. En este sentido, animó a los jóvenes a comprometerse, a participar de este mundo globalizado y conectado, que él ve como una oportunidad única para establecer algo nuevo, desde una perspectiva más amplia y pensando en el bien común.

"Los jóvenes tienen que ser conscientes y apreciar este mundo sin fronteras en el que viven". Y en este punto recordó con ternura e ironía a su padre, fallecido durante la Segunda Guerra mundial: "no se creería que hoy en día no hay fronteras en Europa, ni soldados vigilando las fronteras de Polonia y Alemania. Seguramente le daría otro infarto", bromeó.


Falta de liderazgo moral

En su discurso, Walesa ensalzó la figura del Papa Juan Pablo II, polaco como él y, también figura clave en la caída del régimen comunista en Polonia. Reconoció su liderazgo moral y espiritual, que hoy echa en falta entre los líderes contemporáneos: "no hay un líder moral o político en el mundo, y esa es una situación muy peligrosa".

Walesa se refirió también a otros líderes, con los que tuvo que tratar y que le impresionaron. Destacó positivamente el papel de los presidentes de Estados Unidos Ronald Reagan y George Bush. En cambio, criticó a Putin por su papel en el conflicto en Ucrania, y también a Obama, reprochándole que no esté ejerciendo el liderazgo mundial que se espera de una superpotencia como los Estados Unidos.