La hora de rentabilizar el big data

Javier Zamora: “Hay que transformar gigabytes en decisiones”

06/03/2014

Javier Zamora

"Estamos sentados sobre una montaña de datos que no estamos utilizando". Así describió Javier Zamora, colaborador científico de Sistemas de Información del IESE, la situación actual respecto al uso de la ingente cantidad de información procedente de las redes sociales y de los dispositivos, como el móvil, que también transmiten un gran volumen de datos.

La mayoría no somos del todo conscientes, pero en nuestro teléfono móvil se combinan hasta cuatro tipos de redes distintas, todas ellas susceptibles de transmitir una información que puede resultar tremendamente valiosa para quien pueda utilizarla y gestionarla con pericia. A saber: una red de proximidad (Bluetooth), una red de llamadas (3G o 4G), una red de localización (GPS) y, por supuesto, una o varias redes sociales (Facebook, Twitter, Linked In…). Analizando y cruzando todos esos datos, podríamos hacer una radiografía bastante completa sobre los usos, costumbres, filias y fobias de una persona.

La explotación a gran escala de todos esos datos por parte de las empresas todavía está en una fase incipiente. Y, lógicamente, su avance estará muy condicionado por los problemas de propiedad, privacidad y seguridad que plantea el uso de un material tan sensible. Como explicó Javier Zamora en una sesión del programa de continuidad de la Agrupación de Antiguos Alumnos del IESE, "estamos en el año cero del big data". Pero la revolución de los datos ya está aquí. Su impacto se compara con el que tuvo, en su día, la llegada del microscopio al campo de la ciencia y de la medicina. Y ha venido para quedarse.


Describir, predecir, prescribir

Las nuevas tecnologías actúan como la lupa que nos faltaba para captar el detalle, ya que ofrecen todos esos datos (que siempre han estado ahí) de una forma totalmente nueva: procesados y desagregados a un nivel de detalle inédito. Manejar toneladas de datos ya no es el problema. Ahora la cuestión es cómo transformar gigabytes en decisiones que aporten valor al negocio.

Pero, ¿cómo pueden las empresas sacarle partido al uso de big data? Javier Zamora puso el ejemplo de aplicaciones como Google Maps y los navegadores GPS que agregan información para fijar nuestra posición en tiempo real en un lugar concreto. Este tipo de soluciones no solo permite describir a tiempo real la situación del tráfico en una determinada vía, sino predecir las horas punta y las rutas de mayor congestión. Esta información sirve, a su vez, como base de aplicaciones para prescribir, advirtiendo a los usuarios sobre el riesgo de retenciones y sugiriéndole rutas alternativas.

Muchas empresas ya han empezado a dar los primeros pasos para exprimir el valor de la información que generan. Es el caso de General Electric, que se ha introducido de lleno en lo que se ha denominado la Internet industrial. Concretamente, está equipando los electrodomésticos y aparatos que fabrica (desde neveras hasta aviones) con sensores que permiten monitorizar el rendimiento de las máquinas, prevenir fallos e ineficiencias y, en última instancia, desarrollar soluciones que permitan optimizar su productividad y eficiencia.


Escépticos informados

Aun con el enorme impacto que se espera que tendrá el uso generalizado del big data, Javier Zamora quiso dejar claro que no es una tecnología llamada a reemplazar el conocimiento y la experiencia, ni siquiera la intuición, de los profesionales que tratan directamente con la información en bruto, ya sean investigadores, médicos, analistas, directivos o gestores. Big data no sustituye, sino que complementa. Entre otras muchas razones, porque existe el riesgo de confundir la correlación (por ejemplo, la que existe entre el número de búsquedas en Google relacionadas con la gripe y la incidencia real del virus en la población) con la causalidad (asociar la búsqueda de la palabra "gripe" en Google con una mayor predisposición a sufrirla). En este sentido, Javier Zamora recomienda adoptar la actitud del "escéptico informado", a medio camino entre el pensamiento intuitivo y el pensamiento analítico.

Para los que no quieren perder el tren de la que está llamada a ser la próxima revolución industrial, el IESE está organizado ya la Primera conferencia internacional "From Big Data to Smart Decisions", que se celebrará en Varsovia el 20 de marzo de 2014.



Agrupación de Antiguos Alumnos