La salud económica de Estados Unidos… ¿de hierro?

El Consejo asesor del IESE en EEUU presenta su diagnóstico

11/03/2014

IESE US Advisory Council

“Si Estados Unidos estornuda, el resto del mundo se resfría”, comenzó diciendo el profesor Eric Weber, moderador del debate entre algunos miembros del Consejo asesor del IESE en EEUU. Presentaron a los alumnos del MBA su diagnóstico sobre la salud de la economía de Estados Unidos. ¿Se recupera realmente? ¿Puede recaer?

Tom Castro, presidente y CEO de El Dorado Capital y miembro del consejo de administración de Time Warner Cable, John Schmitz, socio de Bingham Consulting LLC, y Juan Pujadas, Global Leader of Advisory Services en PriceWaterhouseCoopers, intercambiaron una serie de puntos de vista coincidentes, sobre diversos aspectos. Se centraron en la creación de empleo en Estados Unidos, las nuevas fuentes de energía, el sistema educativo y la compleja Administración estadounidenses.


Un panorama complejo

Para Juan Pujadas, Global Leader of Advisory Services en PriceWaterhouseCoopers, la recesión económica ha dejado la economía de Estados Unidos en un estado de ‘conmoción prolongada’. Se encuentra en mejor forma que en 2008, pero el daño sufrido entonces fue tan grande que no deberíamos entusiasmarnos con las recientes mejoras.

Pujadas afirmó que comenzarán a surgir dos economías en Estados Unidos. Mientras algunos privilegiados de la sociedad viven tan cómodamente que no necesitan preocuparse por ir a trabajar y se acomodan, “hay una gran cantidad de empleos vacantes”. En sectores como los sistemas de información en la nube y los medios de comunicación, no hay suficientes profesionales preparados para ocupar muchos nuevos puestos de trabajo.

La tasa de desempleo de Estados Unidos ha caído del 8 al 6 por ciento, pero “no perdamos la cabeza por estos datos”, añadió Castro. “Muchas personas han dejado de buscar trabajo y se sientan en el sofá de su sala de estar, viviendo de sus rentas”. Por esto, en las estadísticas dejan de existir.

John Schmitz, que fue asesor del presidente Bush, insistió en que la energía es la “gran historia de la recuperación”. Porque Estados Unidos y Europa son rigurosos en las cuestiones de seguridad del ‘fracking’ y en el impacto que tiene en el medio ambiente, afirmó.

En este sentido, Tom Castro afirmó que la controvertida fuente de energía -en la que el gas natural se extrae de las capas de roca del subsuelo-, puede convertirse en un valor geopolítico y económico positivo. Puso el ejemplo de los recientes acontecimientos en Ucrania: si Estados Unidos comienza a exportar gas natural barato a Europa, podría minar el poder de la Rusia de Vladimir Putin.


El poder del Gobierno y la educación

Castro, Pujadas y Schmitz coincidieron en señalar la fuerte opresión que ejercen las medidas y regulaciones de Washington, que se unen a la tendencia de los Republicanos de bloquear las iniciativas que podrían regenerar la economía.

Estamos viviendo la recuperación, pero es una recuperación parcial”, comentó Pujadas. “Hay demasiados pilares que el Gobierno debe poner en el sitio correcto”.

Juan Pujadas puso como ejemplo de la habitual asfixia del talento el “abismo fiscal” por el que estuvo a punto de caer Estados Unidos: el dilema que afrontó a finales de 2012 cuando iban a entrar en vigor las medidas de la Ley de Control de Presupuestos de 2011.

Otro freno para la recuperación es la imagen del país: actualmente la “marca” Estados Unidos resulta problemática. Pujadas comenta que Apple es una excepción que navega a muy buena velocidad, pero muchas personas optan casi por cualquier otra marca que no sea estadounidense.

Todos coincidieron en que la educación es la clave para el crecimiento económico. Los padres estadounidenses deben cambiar de actitud y comenzar a exigir a sus hijos en los estudios. Y las asignaturas de letras se valoran en exceso, mientras el país flaquea en las ciencias.