La adaptabilidad, una competencia crítica

Mireia Las Heras investiga cómo potenciarla

14/05/2014

Mireia Las Heras

Cambiar de rol directivo cada ocho años y trabajar como asistentes de dirección al inicio de la carrera profesional. Estas son dos de las condiciones que potencian la adaptabilidad de los ejecutivos, una competencia crítica en un contexto en el que la transformación del mercado es constante.

Así lo ha determinado una investigación de la profesora del IESE Mireia Las Heras, Guorong Zhu, de la Universidad Estatal de Salem, Steve B. Wolff, de GEI Partners, Douglas T. Hall y Kathy Kram, de la Universidad de Boston, y Betzaluz Gutiérrez, de Hay Group, publicada en la revista Career International Development.

Para establecer si existe una relación directa entre la variedad en las trayectorias profesionales y la capacidad de adaptación, los autores analizaron a un grupo de ejecutivos de una compañía del Fortune 100 mediante un método de evaluación de Hay Group. Este sistema establece 3 categorías: puestos con incidencia directa en los resultados financieros, cargos que afectan indirectamente (responsables de RR. HH. o del departamento legal, entre otros) y puestos colaborativos (se requiere coordinación con otros ejecutivos por la falta de control del directivo sobre los recursos necesarios para cumplir los objetivos). Con este método, clasifican los cargos anteriores de este grupo de personas y el nivel jerárquico al que pertenecen.

Además, realizaron entrevistas de promoción interna a estos directivos y en las cuales se evaluaba, entre otras cosas, la capacidad de adaptabilidad. El resultado de estas se corresponden, curiosamente, con las ocasiones en las que los participantes del estudio han cambiado de rol directivo.

En general, la variedad de puestos que había ocupado un directivo guardaba una estrecha relación con el nivel de adaptabilidad de este. La explicación: los cambios implican adquirir habilidades nuevas y adaptarse a distintos contextos, lo que contribuye al desarrollo de nuevas estrategias y competencias.

No obstante, los expertos de este estudio han concluido que cambiar demasiado y con mucha frecuencia de puesto de trabajo tiene el efecto contrario: el ejecutivo no tiene tiempo factible para interiorizar las implicaciones de las funciones de su cargo o para vivir las consecuencias de las decisiones tomadas.

Otro hecho revelador que se desprende del análisis es que los ejecutivos que han trabajado como asistentes de un miembro de la alta dirección muestran más adaptabilidad que los que no han ocupado tal puesto. Y es que el desempeño de esta función permite observar el rol de un alto directivo, participar en la toma de decisiones, contar con un tutor y establecer una red de contactos laborales.

Los resultados completos de esta investigación han sido recogidos en el artículo "Too Much or Too Little? A Study of the Impact of Career Complexity on Executive Adaptability"(¿Demasiado o demasiado poco? Un estudio sobre el impacto de la complejidad de la carrera en la adaptabilidad de los ejecutivos).



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