Compromiso social, lucha contra el paro y más talento

Una nueva agenda de prioridades para la dirección

06/11/2014

XX Jornada de la Empresa

Jordi Canals, director general del IESE, durante la XX Jornada de la Empresa celebrada en el campus de Madrid / Foto: Javier Arias

El papel de la empresa es vital en la construcción de las sociedades. En el momento actual las empresas deben recuperar cuanto antes su compromiso con la sociedad, una especie de contrato implícito para crear empleo y riqueza -fundamentalmente entre la clase media-, que la crisis ha hecho saltar por los aires.

Estas fueron algunas de las ideas que expuso el director general del IESE, Jordi Canals, en la XX Jornada de la Empresa, que se celebró ayer en el campus del IESE de Madrid.

Si bien los análisis geoestratégicos han de ocupar un puesto predominante en la agenda de los comités de dirección, los directivos no pueden olvidar otros asuntos igualmente importantes como la flexibilidad, el respeto a las plantillas, el compromiso con las mujeres o el respeto a la sociedad.

El profesor Canals recordó que la generación de valor económico no es el único objetivo de un negocio. "Una empresa debe servir a sus clientes, ofrecer valor social en sus acciones… No todo vale", insistió.


Lucha contra el desempleo y nuevas oportunidades

El desempleo es una de las realidades que el mundo empresarial debe encarar con rapidez, pues resulta fatal para la supervivencia del negocio. Sin ingresos y sin consumo, la empresa no tiene futuro. Otra consecuencia funesta de las altas tasas de paro es que las organizaciones dejan de contratar y, por lo tanto, dejan de reclutar un talento que es básico para su desarrollo.

Canals reconoció que, aunque leve, existe cierta recuperación de la economía global, gracias sobre todo al tirón de EEUU y de los países emergentes. "Debemos internacionalizar nuestras ventas, invertir en aquellos lugares que más convengan a nuestros intereses", deslizó.

El director del IESE enumeró cuatro grandes oportunidades que la empresa de hoy debe aprovechar: el talento de las personas, el impacto de la digitalización en las manufacturas, las numerosas posibilidades que ofrece el continente africano y la construcción europea.

En relación al empleo, el profesor del IESE José Ramón Pin apuntó varios datos significativos. De enero a agosto de este año, el número de empresas que ha acometido algún ERE (un total de 8.086 compañías) se ha reducido a la mitad con respecto al mismo periodo del año anterior. Algo similar ha sucedido con el número de trabajadores afectados por regulaciones de empleo colectivo, cuyo porcentaje ha disminuido en un 60,5%.

Por contra, ha aumentado el número de empresas que están modificando internamente sus plantillas para adaptarse a las nuevas necesidades del mercado laboral. La flexibilidad interna ha ganado enteros en los últimos años.


En busca de "talento especial"

Según Pin todo esto tiene una serie de efectos. Por un lado, aún existe preocupación por el paro, pero los empleados viven con algo más de tranquilidad que hace pocos meses, pues sus expectativas mejoran. Y los sindicatos, a día de hoy, todavía mantienen su espíritu negociador. Mientras tanto, en las empresas aún es fácil retener y encontrar talento en el mercado, pero la oferta de "talento especial" puede empezar a escasear. Pin dio varios consejos para afrontar esta situación, entre ellos aprovechar la Reforma Laboral.

Asimismo, se mostró convencido de que próximamente, seguirá y se acentuará la dualidad del mercado de trabajo. "A las empresas les resulta cada vez más difícil entusiasmar a los empleados con talento especial. Esto implica que deben aprender a gestionar las salidas de sus trabajadores, porque es algo que influye en la percepción que la sociedad tiene de las compañías", reflexionó.

El profesor Pin ahondó en el cambio de actitud que las nuevas generaciones nacidas a partir de los años 80 tienen hacia el mundo de la empresa. A los millennials les mueve la pasión: quieren control sobre su trabajo y su vida personal, desarrollar nuevas ideas y proyectos, bien por su cuenta o dentro de una empresa. Y cuando dejan de sentir que su empleo es un reto, y que tienen el control de su trabajo, lo dejan y se llevan consigo todo el talento adquirido. Por eso, cada vez más, las grandes empresas descubren todo lo que pueden ahorrar fidelizando a sus empleados más jóvenes.

Conocer bien cómo son y cómo actúan estas personas es vital para los nuevos ejecutivos, en especial para los responsables de RRHH. No en vano, en 2025 los millennials representarán el 75% de la mano de obra mundial. "Para dirigirlos y conseguir su confianza, es necesario contar con directivos que sepan trabajar como ellos. Personas que sean dinámicas, ilusionadoras, animadoras, que amen el proyecto. Pero la confianza ni se compra ni se vende. Sólo se construye", razonó.


Directivos líderes

José Ramón Pin recordó que lo importante no son los sistemas sino la capacidad de liderazgo de los directivos. "Y la capacidad de liderazgo depende de la calidad de la motivación transcendente del equipo de dirección; de la capacidad de pensar en el bien de sus colaboradores, de la empresa y de la sociedad", remachó.

Por último, el profesor Santiago Álvarez de Mon se refirió al papel que deben jugar los directores de RRHH en las organizaciones. Una de sus tareas más importantes es la de reclutar talento, más allá de lo que lucen los candidatos en el currículum. "Buena parte de los problemas de gestión en las empresas tienen que ver con una mala selección de personal", apuntó este experto.

El profesor Álvarez de Mon también afirmó que existe mucho margen de mejora en el apartado referente a la formación de los trabajadores. "La empresa debe formar a aquellas personas que de verdad tengan hambre y ganas de superación", dijo. Otro aspecto en el que la dirección de RRHH tiene mucho que aportar es en la definición de la cultura y los valores de la empresa. Y, por supuesto, juega un papel clave en la renovación de los ejecutivos de la compañía.

Para ello, es necesario que los responsables del área de Recursos Humanos generen la conversación necesaria entre los directivos de la empresa, para garantizar el desarrollo. Estos directivos deben tener en cuenta la diversidad de las personas que integran el negocio y han de aprender a entender a los demás, por lo que es imprescindible que dispongan de la empatía necesaria para poder realizar con éxito su labor. "Además, deben entender perfectamente el negocio en el que trabajan. No se pueden perder en la estrategia ni en demás vericuetos", incidió.

Álvarez de Mon concluyó su discurso con una última idea. En la empresa ideal, dijo, no debería existir una dirección de RRHH. Deben ser los líderes de la organización quienes asuman esas funciones. "A largo plazo, el director de RR. HH. desaparecerá", vaticinó.