Ocho consejos para gestionar tu carrera

Helmuth Ludwig, de Siemens, cuenta su experiencia en el EMBA

10/11/2014

Helmuth Ludwig

Helmuth Ludwig, vicepresidente ejecutivo de Digital Enterprise Realization en Siemens / Foto: Siemens

Helmuth Ludwig, que tras una larga y notable carrera en Siemens fue nombrado vicepresidente ejecutivo de Digital Enterprise Realization el pasado mes de octubre, ofreció recientemente una charla a los participantes del Executive MBA del IESE en el campus de Madrid. El liderazgo, su recorrido personal hasta alcanzar su puesto actual y las lecciones aprendidas a lo largo del camino fueron algunas de las cuestiones que surgieron en el acto.

A continuación, se presentan los ocho consejos propuestos por Ludwig para ayudar a cualquier directivo a tomar las decisiones adecuadas y a sortear las dificultades con las que se pueda topar en su carrera profesional.


Primer consejo: reacciona positivamente ante las críticas

Cuando se incorporó a Siemens, allá por 1990, Helmuth Ludwig era un brillante ex alumno de una importante escuela de negocio, que rebosaba ideas y planes de carrera. De hecho, ya desde la tierna edad de 14 años, su ambición era la de organizar y dirigir una operación a escala nacional de una gran multinacional.

Un tiempo después, el recién graduado MBA se encontró trabajando en la sede central de Siemens, en Múnich (Alemania), pero le faltó tiempo para ver que no todo era de color de rosa. La primera vez en la que tuvo ocasión de presentar un plan de cosecha propia, la respuesta obtenida fue tajante: "no sabes absolutamente nada de cómo funcionan los negocios".


Segundo consejo: sal de la oficina para tener una visión más amplia

Encajando el golpe como pudo, Ludwig preguntó qué podría hacer para ampliar sus conocimientos. "Ir al lugar donde se hacen los verdaderos negocios. Vete de la sede central", le respondieron. Tras examinar las diferentes opciones posibles, optó por desplazarse hasta Kazajistán, un país donde Siemens estaba empezando a desarrollar negocio. Una vez allí, hizo otro interesante descubrimiento.

"A veces, el apoyo de una empresa grande puede resultar una carga", aseguró. En su estancia en Kazajistán, nuestro hombre se dio cuenta de que podía obrar con relativa independencia de las restricciones que impone la sede central y tuvo la oportunidad de llevar los asuntos a su manera, desde temas de recursos humanos, hasta el hecho de escoger nuevas instalaciones.


Tercer consejo: tu empresa puede ser tu cliente

En la década de los 90, Kazajistán ya había alcanzado cierto nivel de madurez para captar inversiones extranjeras. Ludwig se dio cuenta de que una de sus actuaciones clave podía ser favorecer estas inversiones desde Siemens, durante el tiempo que mantuviera una posición de ventaja sobre sus competidores.

Vio que tenía dos grupos distintos de clientes. "Mientras le estaba vendiendo Siemens a Kazajistán", recuerda, "también tenía que venderle Kazajistán a Siemens". En efecto, pensar en tu empresa como si fuera un cliente más al que le tienes que vender conceptos te ayuda a "liberar la mente".


Cuarto consejo: ante las dificultades, mantén la calma

El carácter inquieto de Ludwig le llevó de Kazajistán a Argentina, un lugar donde suponía que las oportunidades serían mayores, tanto para Siemens como para su carrera profesional. Pero pronto asomaron algunos nubarrones en el horizonte.

¿Cómo podía funcionar un país cuya moneda tenía paridad con el dólar, pero cuya economía estaba sólidamente ligada a Brasil y al Mercosur?, se preguntaba. Efectivamente, poco después de que abandonara Latinoamérica para regresar a Alemania, la economía argentina se sumió en el caos y Siemens, como muchas otras compañías, se vio obligada a reestructurar la organización de forma radical.


Quinto consejo: hay buenas oportunidades más allá del negocio central

Cuando volvió a Alemania, a Ludwig le destinaron a un negocio de soporte altamente fragmentado, un papel que le alejó de las operaciones del negocio central de la empresa, pero que le dio vía libre para comprar, vender e invertir bajo su único criterio. "Cuando no te encuentras en el centro de la organización, tienes una libertad de la que no puedes gozar cuando estás en el ojo del huracán", observó. Explotar la autonomía es una oportunidad para aprender y para crecer. Y así, los éxitos empezaron a llegar.


Sexto consejo: sé firme en tus decisiones

Tras los logros obtenidos en Alemania, Ludwig fue promocionado. Le invitaron a dirigir e integrar una nueva adquisición de software de Siemens con la sede central radicada en Texas, EE. UU. Y allí, gracias a haber vivido una situación similar cuando se encontraba en Argentina, se dio cuenta de que si Siemens intentaba absorber el equipo de ventas de software en su totalidad, las consecuencias conllevarían un gran riesgo para la empresa, pues harían que los mayores talentos la abandonasen.

Ludwig mantuvo su posición de que el recién adquirido equipo no se integrase totalmente en Siemens. Una estrategia que, a la larga, se demostró justificada.


Séptimo consejo: cuida siempre las relaciones

Todo puede cambiar muy rápido en el mundo de los negocios. Puedes volver a encontrarte con una misma persona en distintas circunstancias y hay ocasiones en las que esta persona, que en el pasado debía darte explicaciones a ti, puede convertirse en tu jefe el día de mañana –especialmente si eres bueno desarrollando talento. "Mantén siempre buenas y saludables relaciones", dijo, "porque nunca sabes lo que puede pasar… o para quién puedes acabar trabajando".


Octavo consejo: ten siempre un objetivo en el horizonte

Aunque no se puede tener todo planeado, si sabes la dirección en la que vas existe una gran probabilidad de que alcances tu meta. "Si no sabes cuál es tu objetivo, nunca lo alcanzarás", afirma Ludwig. "Las oportunidades surgen, con frecuencia, de forma inesperada y posiblemente tengas que tomar decisiones imprevistas. Si sabes hacia dónde quieres ir, entonces estarás preparado para detectar la oportunidad".