Impresión 3D: la próxima revolución industrial

Un mundo de oportunidades para Europa

14/10/2014

Hans Langer, de EOS: “Europa lidera el campo de la impresión 3D”.

Estamos a punto de presenciar una segunda revolución industrial. Y subida a la cresta de esa ola está la impresión 3D, un fenómeno digital de vanguardia que ya está llegando al mercado. El sector industrial va a transformarse hasta tal punto que no lo vamos a reconocer.

Estas fueron las ideas que se debatieron en el acto de la Asociación de Alumni del IESE patrocinado por EOS, un “campeón oculto” del mundo de la impresión 3D.

El consejero delegado y fundador de esta empresa de Múnich, Hans Langer, compartió con el profesor del IESE Marc Sachon y otros delegados su visión del futuro. Según Langer, esta nueva tecnología no solo va a cambiar el modo en que se diseñan y manufacturan los productos, sino que “revolucionará la fabricación por completo y alumbrará ideas de negocio que no podemos ni imaginarnos”.


Europa, a la cabeza

A los legisladores estadounidenses y chinos no se les escapa que la impresión 3D va a ampliar las fronteras de la fabricación, por lo que ya están dando prioridad a esta innovación industrial en sus economías.

Europa, en cambio, lidera el campo del I+D, asegura Langer. “Hemos de hacer mucho más. Otros intentan alcanzarnos, pero Europa sigue a la cabeza”.


Oportunidades para los emprendedores

Lo que es más importante, puntualiza Langer, es que la impresión 3D crea un sinfín de oportunidades para las startups, que podrán usarla para diseñar nuevos productos desde el principio. “Esta tecnología tiene el potencial de modificar la estructura y propiedades –del metal, por ejemplo– en una misma pieza”.

La impresión 3D, o “fabricación aditiva”, también va a revolucionar el negocio de las piezas de recambio, vaticina Langer. Si hasta ahora se enviaban en cargamentos físicos, en el futuro simplemente se enviarán en forma de archivo digital. Así, los clientes podrán imprimir las piezas in situ: de la fábrica a los boxes de la Fórmula 1 o al quirófano de un hospital lejano. Las limitaciones de coste por razones de distancia serán algo del pasado, afirma, ya que los clientes se volverán más globales.


Sin límites

Muchos coches de alta gama ya están equipados con piezas fabricadas por las máquinas de EOS. En el caso de los coches de Fórmula 1, representan un 50% del total. A pesar de ello, debido a su coste, pasarán años antes de que la industria pueda aplicar la impresión 3D a la producción en masa de automóviles.

La tecnología 3D también puede generar todo tipo de piezas para el cuerpo humano, como coronas y puentes dentales o prótesis de cadera. Además de acelerar su producción, las dota de nuevas características: si antes las prótesis de cadera llegaban a pesar hasta 2,5 kilos, ahora las hay de 200 gramos. Y se pueden hacer a medida de la estructura ósea de cada paciente.

Las aplicaciones de esta tecnología son prácticamente ilimitadas, abunda Langer. De hecho, el principal escollo es imaginarse todas sus posibilidades. Y eso implica encontrar y educar a ingenieros centrados en el cliente y capaces de explotar todo ese potencial.


Párese a pensar

A la pregunta de qué aconsejaría a los futuros directivos, emprendedores u otras personas interesadas en dar el salto definitivo en sus carreras o empresas, Langer insistió en la importancia de ver las cosas con perspectiva y dejar espacio a la reflexión. “Es vital sentarse simplemente a pensar. Es muchísimo más importante que trabajar. Solo así se puede percibir el verdadero potencial de las ideas”.



Agrupación de Antiguos Alumnos