Mujeres MBA: cerrando la brecha

Por un mundo corporativo más femenino

10/10/2014

NY Women's Leadership Panel

Las mujeres siguen estando infrarepresentadas en el mundo de los negocios.

En un mundo empresarial todavía ampliamente dominado por los hombres, la elección de cursar un MBA conlleva, para las mujeres, algunos retos particulares. Hoy en día, las empresas y las instituciones, el IESE entre ellas, intentan dar los pasos adecuados hacia una distribución de sexos equitativa en el mundo de los negocios.

Los éxitos de las alumni del MBA dan fe de los esfuerzos que, en este sentido, lleva a cabo la escuela. Algunas de estas destacadas mujeres acudieron al Women Leadership Forum, celebrado en el campus del IESE en Nueva York el pasado 8 de octubre, para compartir sus experiencias en una aula repleta de participantes del programa MBA. Se produjo un clima de confianza que evidencia algo: la experiencia del MBA del IESE fue, y en realidad sigue siendo, un capítulo muy importante en la vida de estas mujeres.


Compañerismo para toda la vida

Lorraine Merghart-Ballard (MBA '84) situó las relaciones que se crean como el elemento más importante de todos aquellos que se llevó a casa tras cursar el programa MBA. “Son muy duraderas”, aseguró, subrayando el hecho de que, cuando ya han pasado décadas desde su graduación, todavía sigue en contacto y recibe el apoyo de sus compañeros del máster, algunos como contactos profesionales, y otros como auténticos amigos personales. “Me sentía parte de una familia y ese sentimiento no ha desaparecido”, añadía Inés Barrutia (MBA '10).

Las recién graduadas Sarah Knudson y Christie García, por su parte, insisten en que la estrecha red de apoyo que se crea a lo largo del programa es una parte importante de la experiencia de aprendizaje en el MBA: “tus compañeros son tu mayor recurso”, destacó Christina García (MBA '14).


Aprendiendo a pensar

Desde un punto de vista académico, las rigurosas metodologías docentes del IESE han dotado a estos antiguos alumnos de habilidades críticas que tienen una aplicación directa en muchos aspectos profesionales.

Por ejemplo, el énfasis que otorga el programa MBA del IESE al método del caso ha sido de gran utilidad, tanto estratégica como práctica, para Lashaun Skillings (Exchange MBA '06). Una de sus obligaciones en su actual posición de Senior Manager de Amazon es prestar atención a las más variadas ideas de los clientes, procesarlas y hallar soluciones viables. “Este tipo de marcos me ha ayudado para saber cómo afrontar los tratos con mis clientes y ha hecho que el proceso sea más fácil de asimilar”, reflexionó la antigua alumna.

La vicepresidenta de Marketing en Estados Unidos de L’Oréal, Carrington Cole (MBA '01), afirmó que el enfoque del método del caso en el IESE le enseñó a saber reducir los grandes retos empresariales a sus puntos esenciales, a tomar decisiones ejecutivas y, lo que es más importante aún, a aceptar el hecho de que estas decisiones pueden ser o no las adecuadas. “Eso es algo que debe entenderse y lo tengo presente cada día en mi trabajo”, aseguró Cole.


Una plataforma global

La presencia global del IESE, que se extiende desde Nueva York hasta Barcelona, pasando por Madrid, Múnich, São Paulo y otras partes del mundo –también en África y en Asia– es un rasgo diferencial de su programa MBA.

“El IESE me proporcionó una plataforma global”, recordó Sigridur Sigurdardottir (MBA '01). Tras su graduación, Sigurdardottir fue contratada por American Express para trabajar en Australia. Desde entonces, ha gozado de una exitosa carrera internacional que la ha llevado a Singapur, Londres, y más recientemente, de regreso a su país natal, Islandia.

En el mismo sentido, Skillings añadió que escoger pasar un semestre en el campus del IESE en Barcelona fue la mejor decisión de toda su formación. Aprender a adaptarse a las diferencias culturales y a trabajar con estudiantes internacionales de estilos de vida muy diversos es algo que tiene una aplicación directa en la América empresarial de hoy en día, indicó Skillings.


Un enfoque humanista

El IESE busca tener un impacto transformador en la forma en que los individuos interactúan, y también sobre los patrones de conducta del mundo empresarial global.

A este respecto, el director general del IESE, Jordi Canals, subrayó la importancia que tiene centrarse de forma clara y consistente en las personas, así como la necesidad de mantener la integridad y el respeto hacia los demás cuando se navega en aguas empresariales. La “crisis de confianza” entre individuos, dijo, ha sido un factor clave en la recesión global.

“La confianza solo puede crecer, desarrollarse y florecer si se da un respeto profundo hacia todas y cada una de las personas”, indicó. La gente no solo desea ser respetada, sino también ser apreciada como ser humano, y esa idea es un elemento crucial del modelo educativo del IESE. “No trabajamos con máquinas”, añadió Canals. “Trabajamos con personas”.

Julie Verdugo (MBA '12) coincide con el director general de la escuela. El ambiente de confianza y colaboración vivido en el IESE le ayudó a desatar su creatividad y a planificar unos objetivos profesionales más atrevidos de los que tenía previstos en un principio. Verdugo inició el MBA del IESE tras haber lanzado su propia línea de joyería, y aprovechó la oportunidad de las prácticas profesionales que ofrece la escuela para trabajar en una empresa londinense dedicada al sector de la moda, lugar donde amplió su conocimiento del sector. “Utilicé algunos aspectos del programa MBA y otros de mis prácticas como un banco de pruebas para ensayar cosas diferentes y descubrir qué es lo que quería hacer en realidad”.


Cerrando la brecha del género

Las panelistas coincidieron en que, si bien las mujeres todavía están infrarrepresentadas en el mundo de la empresa, las que ahora están cursando un MBA no deberían por ello desanimarse; es más, hicieron un llamamiento para que sean las propias mujeres las que equilibren la balanza y se conviertan en parte de un proceso que permita cambiar las dinámicas actuales.

Las ponentes reconocieron que las diferencias todavía marcan la forma en que hombres y mujeres negocian, pero todas ellas opinaron que la “jerarquía” ya está cambiando. “Y lo mejor que puedes hacer para prepararte para este cambio”, concluyó Carrington Cole, “es ir colocando todos los instrumentos que puedas en tu caja de herramientas”.