La recuperación europea en clave griega

Perspectivas económicas para la segunda mitad de 2015

28/04/2015

Juan José Toribio & Javier Díaz-Giménez

Los profesores de Economía del IESE Juan José Toribio y Javier Díaz-Giménez durante una sesión de continuidad / Foto: Javier Arias

La economía global crecerá en 2015 un 3,5%. Este año también mejorará la situación de la eurozona gracias, entre otros motivos, al tirón de la economía de los países de la periferia como España que, con un crecimiento estimado entorno al 3%, ha superado lo peor de la crisis. Estas fueron algunas de las cuestiones que analizaron los profesores de Economía del IESE Juan José Toribio, Javier Díaz-Giménez y Rolf Campos en una sesión de continuidad organizada por la Agrupación de Antiguos Alumnos.

La bajada de los precios del petróleo y la caída de la cotización del euro frente al dólar explican, en parte, la evolución de la economía mundial durante los últimos meses. Brasil, Rusia y EE. UU. han perdido fuelle a favor, fundamentalmente, de los países de la zona euro, que han mejorado sus previsiones de cara a este año.

El FMI, en la última edición de su informe Perspectivas económicas mundiales, prevé un repunte de las cuatro grandes economías del euro: Alemania, Francia, Italia y España. Es precisamente España la que liderará este crecimiento, con un 2,5%.

Pese a este contexto de moderado optimismo, hay una cuestión crucial que aún no se ha resuelto: ¿qué pasará con Grecia?


Grecia: ser o no ser de la eurozona

"Deberíamos perdonar la deuda a Grecia. No funciona el obligar a un país democrático a hacer reformas en contra de su voluntad", sostuvo Díaz-Giménez. En su opinión, Grecia no es la única culpable de la situación desesperada por la que atraviesa. "Hubo un error de cálculo por parte de los prestamistas, que evaluaron mal las concesiones de crédito", diagnosticó el economista.

El profesor insistió en que una posible salida griega del euro sería mala no sólo para la economía griega, sino para toda la eurozona, "porque se pondría en duda la credibilidad de la moneda única", y además habría riesgo de contagio. Díaz-Giménez tildó de "intolerable" el coste que el rescate ha supuesto para Grecia. "Sus efectos han sido devastadores para el país, y Europa no debería permitirlo", insistió. Según su pronóstico, la deuda helena "no se va a pagar". "Es necesario que haya una quita o una mutualización de la deuda", argumentó.

En el polo opuesto se situó el profesor Juan José Toribio, que reclamó al gobierno de Alexis Tsipras que asuma sus compromisos y devuelva a las instituciones los 260.000 millones de euros que le han prestado. Toribio recordó que Grecia había disminuido un 6% su deuda en los últimos años, gracias a la sensatez de la troika y al esfuerzo del anterior Ejecutivo, pero que todo ha cambiado desde el triunfo de Syriza. "Grecia tiene que asumir que durante mucho tiempo su sector público gastó mucho más de lo que generaba", apuntó. "Las deudas hay que pagarlas", incidió.

Por su parte, Rolf Campos recordó que el drama de Grecia es que "no es solvente, está en quiebra". "Europa ha convertido un problema de solvencia en un problema de liquidez", señaló. Y ello, pese al default que el país hizo en 2012 (casi de 175.000 millones de euros), el mayor impago en la historia mundial.


España y la recuperación

Respecto a la situación de la economía española, los tres expertos coincidieron en que la situación ha mejorado de forma sustantiva en el último año, aunque esbozaron una serie de matices.

Díaz-Giménez aseguró que el crecimiento de España se basa en factores exógenos como la caída del precio del petróleo, descenso de tipos de interés y aumento del turismo por las crisis al norte de África, entre otros. El profesor recordó las cifras de la última EPA (5.444.600 parados) y lamentó la dificultad que tiene España para crear un empleo de calidad. Asimismo, alertó del enorme déficit público y de la deuda acumulada, que ya es del 97,7%. "Normalizar el mercado de trabajo español es clave", aseveró.

Por su parte, Juan José Toribio reconoció que España "tiene poco margen para hacer más reformas, o ya están hechas, o bien dependemos de Europa". Asimismo, enumeró una serie de riesgos que pueden pasar factura a la economía nacional en los próximos meses, como las distorsiones monetarias, la situación política derivada de los resultados electorales, la acumulación de deuda pública o el futuro de Grecia.



Agrupación de Antiguos Alumnos