La política industrial, una cuestión de Estado

El 6º Encuentro del Sector Químico reúne a representantes de diversas industrias

11/06/2015

(De izqda. a dcha.) Eduardo Gil (Praxair), Javier Goñi (Fertiberia), Pedro J. Mejía (OMIE), Eduardo Montes (UNESA), Antonio Peris (Sedigas) y Juan Luis López Cardenete (IESE) / Foto: Jordi Estruch

"La competitividad y el crecimiento de un país requieren una política industrial clara, que sea un asunto de Estado como lo es en los países europeos en los que competimos". Anton Valero, presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), inauguró con esta declaración el 6º Encuentro del Sector Químico, celebrado recientemente en el campus del IESE en Barcelona y que reunió a representantes de los sectores químico-farmacéutico, tecnológico, del metal, la alimentación, la construcción, la automoción y la energía.

El plan de reindustrialización de la UE persigue el objetivo de que la industria ascienda hasta el 20% del PIB de la UE en el 2020, y en este contexto el sector químico tiene mucho que aportar. Las dos grandes prioridades para la industria son: "conocer el comportamiento de la demanda y atraer inversión hacia nuestro tejido industrial", en palabras de Anton Valero. Los representantes del sector coincidieron en que la acción política tiene la llave de este objetivo, a través de programas de desarrollo de la industria.

El sector industrial constituye más del 68% del PIB de España y genera casi 6 millones de empleos directos e inducidos, según el presidente de Feique, "prácticamente la mitad de los puestos de trabajo de la actividad privada". Además, el sector asume el 60% de exportación de la economía española y el 64% del total de la innovación industrial, dos aspectos clave para el crecimiento.

Para el profesor y director académico del encuentro, Juan Roure, "vivimos un contexto económico y una situación insólitos, muy oportunos para reflexionar". Roure esbozó un escenario en el que "los modelos de negocio experimentan cambios profundos, se necesita liderazgo y capacidad emprendedora y debemos ser muy atractivos para captar y retener talento de alto potencial".


Retos para el futuro inmediato

Representantes del sector identificaron las principales tendencias para los próximos años:

1. Internacionalización. Implantar empresas fuera de nuestro territorio supone competir en nuevos mercados, adecuar la oferta y conseguir una mayor eficiencia para alcanzar una mejor competitividad. España centra sus esfuerzos exportadores en el Magreb, Europa y Latinoamérica y debe considerar también la importancia de Estados Unidos, China y Japón.

2. Un nuevo consumidor globalizado. El consumidor actual, más informado gracias a la tecnología, ha modificado sus hábitos de compra. La industria debe anticiparse a las pautas de consumo que surgirán del aumento de la población y de los movimientos migratorios internos de países como China e India. Asimismo, hay que tener en cuenta el crecimiento de entre el 4 y el 6% anual del sudeste asiático (Myanmar, Indonesia, Filipinas, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam, entre otros) y la evolución de su clase media.

3. Innovación y desarrollo. El sector industrial tiene una fuerte implantación en I+D y una gran fuerza de renovación, que se debe fomentar impulsando la colaboración entre industria, academia y ciencia. Como consecuencia, se creará un producto cada vez más adaptado a un mercado flexible y volátil. La relación con la universidad facilitará que se pueda detectar, incorporar y retener talento, así como desarrollar una vieja reivindicación del sector, la formación dual. La industria requiere adecuar los perfiles profesionales técnicos y de ingeniería a sus nuevas necesidades.

4. Logística. Una industria referente se apoya en la logística y en una red de infraestructuras que dé el acceso adecuado a los puntos clave del territorio. Es esencial disponer de infraestructuras adaptadas a la realidad europea, de accesos ferroviarios a los grandes puertos, así como habilitar trenes con mayor capacidad de carga.

5. Política industrial. Es necesario un compromiso político que impulse una política industrial robusta, como la que existe en las economías más dinámicas y estables. Ello permitiría afrontar con éxito los ciclos expansivos y sostenerlos en momentos de crisis, como ha sucedido en Estados Unidos, Japón, Alemania y China.


Sector energético: reducir la regulación y los precios

El impacto del sector energético en la industria también se analizó en el encuentro, en el que los máximos representantes del sector del gas y la electricidad reclamaron reducir la regulación y los precios para así favorecer la competitividad del sector a escala europea.

El presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica, Eduardo Montes, defendió que el sistema eléctrico español es eficiente y barato, y aseguró que no se pueden asumir costes ajenos al sistema que se añaden a la factura, que cifró en un 58% del recibo. Según el presidente del Operador del Mercado Ibérico de la Energía, Pedro J. Mejía, la diferencia de costes entre países se debe a la naturaleza de cada política energética.

En cuanto a los costes de materias primas básicas para la industria del gas, el presidente de Sedigas, Antonio Peris, apuntó que su precio está alineado con Europa y que la demanda actual en España es similar a la de 2008.

El presidente de Fertiberia, Javier Goñi, solicitó más interconexiones con Europa para avanzar en el mercado único de gas, con mercados organizados y transparentes, y eliminar impuestos como el céntimo verde.