“Cuando uno pasa por el IESE, no hay marcha atrás”

El MBA, 50 años de huellas imborrables

25/05/2015

MBA Global Alumni Reunion 2015

(De izqda. a dcha.) Enikö Matanov (MBA ’10); Kim Faura (MBA ’78); Eusebio Díaz-Morera (MBA ’69); Gerardo Salvador (MBA ’66); Leslie Rubio (MBA ’90); Christopher Daniels (MBA ’00); y Franz Heukamp (profesor y director asociado del MBA del IESE) / Foto: Edu Ferrer

El campus del IESE en Barcelona acogió el pasado 23 de mayo la MBA Alumni Reunion, un encuentro que sirvió de celebración de los 50 años del programa MBA de la escuela. Protagonistas de las primeras promociones y otros de generaciones más recientes recordaron las huellas que el programa ha dejado en sus carreras.

El profesor y director asociado del MBA Franz Heukamp recordó que, desde su génesis y durante los últimos cincuenta años, el programa ha tenido la misión de desarrollar líderes y ofrecerles nuevas habilidades que les enriquezcan. Hoy, esta vocación sigue firme pero el programa ha ido incorporando nuevos objetivos para adaptarse a un entorno cambiante. Entre ellos, "estamos trabajamos para crear profesionales con impacto en el nuevo mundo digital" y para que "el MBA sea un buen sitio para crear cada vez más mujeres líderes".


Experiencias imborrables

La jornada contó con un panel de alumnos de la primera promoción del MBA y representantes de promociones más recientes. Todos ellos coincidieron en que el programa contribuyó más de lo que esperaban a su crecimiento personal y profesional.

"Entré porque me aseguraron que haciéndolo conseguiría trabajo, pero una vez empecé me di cuenta de que lo que me interesaba no era aprobar o suspender, sino que realmente quería estar en la clase con ese profesor que, por primera vez, me enseñaba cosas que me servían", explicaba Kim Faura (MBA ‘78 y director general en Cataluña de Telefónica España).

Por su parte, Leslie Rubio (MBA ‘90 y directora de Finanzas bancarias en CITI) recordaba su paso por el MBA del IESE como "una experiencia de enriquecimiento personal y profesional sin igual. No me sentí la misma personal cuando salí, por lo que siempre lo aconsejaré".


La importancia de los valores

Entre las cuestiones más valoradas por los antiguos alumnos, destaca el trabajo en valores intrínseco en la función del directivo, porque la parte profesional siempre va acompañada por el trato con las personas. "Nos formamos para una profesión en la que trabajamos con la gente y para la gente, no para acumular riqueza, y eso es lo más fundamental que aprendí en el IESE", destacaba Gerardo Salvador (MBA ‘66 y presidente de la Fundación María Francisca de Roviralta).

Eusebio Díaz-Morera (MBA ‘69 y presidente de EDM Holding) también compartió esta visión y aconsejó "pensar más en el trabajo que en el dinero, ya que esto último es solo una consecuencia".

Los ponentes también destacaron que los dos años del MBA son una buena oportunidad para reflexionar a nivel personal y sobre perspectivas profesionales. "La mayoría de escuelas de negocio igualan éxito con tener un buen sueldo y un buen empleo. En el IESE puedes mirar dentro y buscar tu propia respuesta sobre qué es el éxito", aseguraba Christopher Daniels (MBA ‘00 y Jefe de Comunicaciones en Hybrid Air Vehicles).


Impacto en la carrera profesional

Los ponentes también valoraron el MBA del IESE como un motor fundamental para el cambio en sus trayectorias profesionales, aportando no solo perspectiva para su evolución, sino también habilidades únicas. "Tras los dos años en el MBA volví al trabajo con mucha más capacidad crítica y con la posibilidad de aportar visiones que superaban las expectativas de la propia compañía", recordaba Enikö Matanov (MBA ‘10 y directora Revenue Optimization & Business Insights en American Express Global Business Travel).

Leslie Rubio resumió el sentimiento generalizado en la mesa con estas palabras: "Cuando uno pasa por el IESE no hay marcha atrás. Queda algo en nuestro ADN que se traspasa y permanece para siempre más en el trabajo".