Los 7 retos de recursos humanos frente a la internacionalización

Informe de Baker&McKenzie y el IESE sobre la gestión del talento

24/11/2015 Madrid

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La internacionalización exige un nuevo enfoque en la gestión de personas, tanto en la diversidad cultural, como en las relaciones laborales / Foto: iStock

La internacionalización de las empresas españolas se ha producido a un ritmo trepidante. En solo 20 años, nuestro país ha pasado de ser un receptor de inversión extranjera a conseguir que el 60% de los ingresos de las empresas del IBEX se genere en mercados internacionales. Sin embargo, a partir de 2008, las empresas son conscientes de que deben dar un paso más para asegurar las posiciones alcanzadas. “La internacionalización exige un nuevo enfoque en la gestión de personas, tanto en la diversidad cultural, como en las relaciones laborales”, asegura el profesor del IESE Sandalio Gómez y coautor del estudio.

Para conocer mejor las necesidades, iniciativas y soluciones que están poniendo en marcha las empresas españolas para abordar este reto, el IESE, en colaboración con Baker&McKenzie, ha desarrollado a lo largo del 2015 un ciclo de sesiones de trabajo con las principales multinacionales españolas y un trabajo de investigación en base a su contenido.

Las empresas que han colaborado en el Think Tank IESE-B&M de Internacionalización de RR. HH. han sido: Acciona, Amadeus, Atento, Acerinox, BBVA, Campofrío, Duro Felguera, Ferrovial, Everis, Gamesa, OHL, Repsol, Telefónica, Prosegur, Indra, Inditex, Santander, Gas Natural Fenosa, NH y Grupo Antolín.


Desafíos en la gestión del talento

Los directores de RR. HH. contestaron a una pregunta inicial ¿Qué te pide el negocio, y demanda tu director general, para ser motor y palanca de la internacionalización del negocio? Las respuestas descubrieron los siete retos de la función, que son:

1. La atracción y gestión del talento

Existen carencias de talento, tanto en destino, como en España, y estas son más acusadas en perfiles técnicos. Además, los cambios demográficos van a agudizar esta carencia. Asimismo, la distribución del talento en el mundo es desigual.

2. La velocidad: anticiparse a las necesidades del negocio

El negocio se ha globalizado más rápidamente que la función de RR.HH., que se va adaptando a un ritmo más lento. Es preciso reinventar estructuras, procesos, herramientas y organización.

3. El control sobre los costes y la flexibilidad

Es necesario mantener el control sobre los costes y fortalecer la identidad corporativa como mecanismo de control (“nuestra forma de hacer las cosas”).

4. La movilidad: capacidad de detectar los perfiles más internacionales

En algunos sectores y modelos de negocio, la tradicional figura del expatriado sigue siendo utilizada, pero deben introducirse cambios en el perfil y en el propio proceso de expatriación. La cuestión de los ciclos vitales y profesionales y el equilibrio de la vida familiar son criterios a tener en cuenta en el diseño de carreras profesionales internacionales.

5. Reputación: introducir el riesgo en la gestión de RR. HH.

La globalización amplifica los conflictos locales que dañan la reputación: evitar la erosión de la marca es una prioridad para RR. HH.

6. Sindicatos globales: establecer una estrategia de negociación

Las relaciones laborales deben enfocarse desde la perspectiva de la globalización. Tenemos que trabajar con los sindicatos globales y combinar este diálogo con los agentes locales, teniendo en cuenta la complejidad de esta relación entre globales y locales.

7. Complejidad normativa: gestionar el riesgo-país y el riesgo-socio

Todos los aspectos relacionados con la contratación, despidos, seguridad social, beneficios sociales, etc., pueden tener costes relevantes si no se tienen en cuenta, incluidos los riesgos de incumplimiento.

“Los responsables de los departamentos de recursos humanos son conscientes de que para hacer frente a estos retos es necesario llevar a cabo cambios profundos en los procesos, la organización y el uso de la tecnología, las competencias y las habilidades dentro de su función”, concluye Pilar García-Lombardía, coautora del estudio. “Se impone –continúa– una forma de trabajo más abierta a stakeholders internos y externos, más presente en el terreno y con capacidad para fortalecer el compromiso y la identidad corporativa como instrumentos de la reputación”.

“Para hacer frente a estos retos con éxito, es indispensable que la función de recursos humanos asuma el papel de motor del cambio en la organización, porque no es posible resolver problemas nuevos con soluciones del pasado”, afirma Sandalio Gómez.

Y, ¿qué tipo de cambios debe pilotar RR. HH.? “De forma general, podemos afirmar que tiene la responsabilidad de generar liderazgos comprometidos en toda la organización, fortalecer el compromiso y la identidad corporativa y generar confianza en nuevos actores, en especial, los sindicatos globales, protagonistas de las relaciones laborales transnacionales”, apunta Pilar García-Lombardía.