¿Qué se juega Europa?

Garrigues Walker y Thomas Stehling reflexionan sobre democracia y valores

30/10/2015

Antonio Garrigues Walker; Pablo García-Manzano; Thomas Bernd Stehling

(De izqda. a dcha.) Antonio Garrigues Walker, Garrigues Abogados; Pablo García-Manzano, Centro de Liderazgo y Gestión Pública del IESE; y Thomas Bernd Stehling, Fundación Konrad Adenauer / Foto: Javier Arias

Un fragmento de hormigón del Muro de Berlín preside el despacho de Thomas Bernd Stehling en el centro de Madrid. En noviembre de 1989, cuando miles de alemanes se congregaron en torno al muro que dividía la ciudad (y el país), Stehling se encaramó a lo alto del cercado y arrancó con sus propias manos un trozo de aquella piedra gris que dividió Europa durante décadas. Ese bloque de granito le sirve “para no olvidar lo que sucedió”, admite el actual director para España y Portugal de la Fundación Konrad Adenauer.

Hoy, a punto de cumplirse 26 años de aquel momento clave en la historia, Europa atraviesa momentos complicados. “Aún no hemos salido de una de las peores crisis de nuestra historia y ya estamos afrontando otra: millones de refugiados huyen de la guerra y la miseria, y los europeos debemos actuar unidos para atajar el problema”, reflexionó Stehling durante una sesión extraordinaria dedicada a Europa organizada por el Centro de Liderazgo y Gestión Pública del IESE.

Nuevos retos para el Viejo Continente

Buen conocedor de los entresijos de la política alemana y de la UE, Stehling instó a los actores que participan en las tomas de decisiones europeas a analizar y buscar soluciones a los nuevos retos que acechan al continente, como la solidaridad, la democracia y la defensa de los derechos humanos “pero siempre desde los principios que han caracterizado a Europa”. “No hay ningún otro sistema en el mundo que garantice nuestra seguridad y nuestros valores como la UE. Por eso tenemos que trabajar para mejorarlo”, incidió Stehling.

La crisis de los refugiados no es el único contratiempo que atenaza al viejo continente. Grecia, Ucrania, el próximo referéndum en Reino Unido sobre su permanencia en la UE, el nacionalismo en Escocia y Cataluña, la amenaza del Estado Islámico y el terrorismo global, el auge de los populismos y la xenofobia, altas tasas de desempleo en algunos países, una desafección ciudadana hacia la clase política… “La única respuesta posible para un mundo cada vez más complicado pasa por hacer viable el sistema europeo. Debemos esforzarnos por mejorar la UE, porque los gobiernos débiles no garantizarán una Unión Europea fuerte. El liderazgo es vital, y Europa no puede renunciar a él”, apuntó.

Alianza con Estados Unidos

En opinión del abogado y jurista Antonio Garrigues Walker, en un mundo cada vez más volátil, incierto, complejo y ambiguo, Europa debe encontrar su sitio. Y eso pasa, entre otras cosas, por la búsqueda de nuevos valores democráticos y éticos, y por afianzar su posición como aliada y amiga de EE. UU. “Los europeos tenemos un sentimiento antiamericano inexplicable, y si nos alejamos de EE. UU. estamos perdidos. El área del Pacífico está ganando peso para los intereses americanos, en detrimento de Europa”, advirtió.

Para Garrigues Walker, son dos los grandes problemas que hoy vive Europa: el demográfico –“somos un continente envejecido, y esta cuestión está excluida de la agenda política”, lamentó–, y el de los refugiados. En este sentido, el jurista fue claro: si los países de la UE no establecen reglas comunes para acoger a la gente, la cuestión no se resolverá nunca. “Hoy los ciudadanos ya no quieren líderes carismáticos, quieren líderes eficaces”, sostuvo.

“Sin ética no hay futuro, y el cambio va a ser el que origine siempre oportunidades. Hay que acabar con la codicia, que ha estado en el origen de esta crisis terrible y aún hoy sigue ahí, y trabajar en serio por una regeneración”, afirmó.

Garrigues Walker advirtió de la importancia de que la sociedad civil, un elemento “vital para la calidad democrática”, se implique en los problemas. Y llamó a una recuperación de la política de altas miras: “Sin un buen estamento político, la democracia se muere”.