¿Quiere hacer negocios en África? Aparte sus prejuicios

Los participantes del Pan-African EMBA intercambian conocimientos en Barcelona

09/10/2015

IESE Business School

Para hacer negocios en África: flexibilidad, paciencia y superar los prejuicios / Foto: David Adamson

"Para aprovechar al máximo las cada vez mayores oportunidades en África, lo que se necesita es, principalmente, flexibilidad y paciencia”.

Son palabras de Alejandro Lago, profesor de Dirección de Producción, Tecnología y Operaciones del IESE, quien también añade que “has de apartar tus prejuicios sobre África.”

Codirector de la Africa Initiative del IESE, Lago inauguró recientemente el módulo del Pan-African Executive MBA en el campus de Barcelona. Más de 100 directivos de Kenia y Nigeria se encuentran en la escuela para asistir al módulo “Managerial Decisions Across Cultures” (“Decisiones de gestión según las diferentes culturas”) del Executive MBA, que profundiza en cuestiones de globalización y estrategia.

Entre ellos, Bizzu Kanja, participante del Executive MBA en la Strathmore Business School de Kenia. “Visitar el IESE es interesante, y permite conocer las diferencias que hay entre culturas empresariales. Lo que funciona en Europa, por ejemplo, no tiene por qué funcionar necesariamente en África. Y las empresas extranjeras que quieran invertir han de tener la capacidad de adaptarse”.

Kiche Otunga comparte esta opinión. Jefe de equipo de infraestructuras para las Naciones Unidas en Nairobi, también es alumno del Pan-African Executive MBA en Strathmore, y considera el módulo en el IESE una manera de adquirir mayor “perspectiva global”.

“En África, los inversores europeos harán bien si se asocian con empresas locales”, asegura Otunga. “El escenario ideal sería una combinación de la experiencia europea y la posibilidad de ofrecer formación, con los conocimientos sobre el terreno que posee el tejido empresarial local, creando puentes entre las diferentes culturas empresariales”.

Superando ideas preconcebidas

Los prejuicios pueden dificultar el acceso a las oportunidades, explica Kanja. “África se percibe como uno de los mayores mercados emergentes del mundo. Pero esa sensación está basada principalmente en la gran población del continente. Así que la idea podría ser engañosa”, reflexiona la participante. “En mi campo, la venta al por menor, puede que las cifras se cumplan en términos de población, pero en cualquier caso, el producto debe adaptarse a lo que realmente importa, y esto es la sofisticación del cliente y, por encima de todo, el poder adquisitivo”.

Las oportunidades están ahí, asegura el profesor Lago. Pero mucho cuidado a la hora de sacar conclusiones sobre los lugares en los que encontrar estas oportunidades. “En Europa, muchos de los llamados mercados ‘tradicionales’ ya están lo suficientemente desarrollados, por lo que las oportunidades de negocio se encontrarán más fácilmente en áreas como la alta tecnología. Pero en África, estos modelos de negocio tradicionales todavía son generalmente aplicables, excepto en algunos campos concretos, como las telecomunicaciones”.

Ambos coinciden en que la flexibilidad, como la paciencia, son vitales para que las inversiones extranjeras tengan éxito.

“Los resultados acabarán llegando, pero a la hora de hacer negocios en África es importante entender que hay que pensar a largo plazo. En África no hay respuestas rápidas”, describe Kanja.

Lago apuesta por un “enfoque de base” para la inversión, algo que ya es importante en el mundo económico global, pero “absolutamente crucial en África, donde las comunidades empresariales suelen ser cerradas”.

“Las empresas europeas podrán aprovechar las oportunidades en el momento en que surjan si previamente han creado planes de negocio prácticos y viables capaces de adaptarse al cambio, preferibles a los modelos más sofisticados que se ajustan más al panorama empresarial europeo, pero poco factibles en el contexto africano”.

Además, adoptar un enfoque responsable es fundamental, añade Kanja. “Cuando se establecen en África, las empresas extranjeras deberían aplicar los mismos valores éticos que defienden en sus propios mercados. Tendrían que hacer lo que esté en sus manos para poder ayudar a las personas a salir de la pobreza”.

"Para aprovechar al máximo las cada vez mayores oportunidades en África, lo que se necesita es, principalmente, flexibilidad y paciencia”

Prof. Alejandro Lago, codirector de la IESE Africa Initiative

Un Pan-African Executive MBA con una perspectiva global

Kanja y Otunga forman parte del grupo de 100 directivos africanos que esta semana están cursando el módulo del IESE de su Pan-African Executive MBA en Barcelona. El módulo propone profundizar en la gestión de equipos interculturales, el gobierno corporativo, y la globalización y estrategia.

“Este módulo es tan solo una de nuestras muchas iniciativas para fortalecer los lazos económicos entre las empresas europeas y los directivos de todo el mundo”, explica Lago. “Los estudiantes que esta semana están aquí, en el campus de Barcelona, son futuros líderes en África. Están creando conexiones que pueden ser muy fructíferas, y que tendrán un gran impacto en la sociedad africana”.

Kanja y Otunga se expresaron de forma similar. “Yo he venido aquí a aprender de las economías más eficientes”, indica Kanja, cuyo objetivo es crear un grupo de centros comerciales a nivel comarcal en Kenia. “Lo que más me interesa es ver qué modelos de negocio pueden aplicarse en mi país”.

Para Otunga, la experiencia también se está mostrando reveladora. “Estoy ampliando mi perspectiva global en el IESE. Conociendo a nuevas personas de mi sector, y aprendiendo cómo las diferencias culturales condicionan la forma en la que se hacen los negocios en todo el mundo”.