El volumen de nuevos contratos en España se sitúa en sus niveles máximos

Nuevo informe “Meta4 IDL” de dinamismo laboral

29/09/2015

IESE Business School

Informe Meta4 IDL: Los datos de creación y destrucción de empleo confirman la tendencia observada a lo largo del año anterior hacia la creación de puestos de trabajo / Foto: iStock

Tras dos años de crecimiento continuo, el dinamismo del empleo en España se afianza durante la primera mitad de 2015. Así lo indica el informe Meta4 IDL, Indicador de Dinamismo Laboral, realizado conjuntamente por la multinacional española Meta4, especializada en soluciones de gestión del capital humano e intelectual, e investigadores del International Research Center on Organizations (IRCO) del IESE.

Durante la presentación del informe, celebrada hoy en el campus del IESE en Madrid, los autores han apuntado un panorama optimista respecto al volumen de nuevos contratos firmados sobre el total de trabajadores. Así, la tasa de altas se situó el pasado semestre cerca del 10%, el nivel máximo alcanzado desde 2010.

Además, por cada 100 puestos, se crearon 4,2 nuevos cargos, mientras simultáneamente desaparecían 2,1. Los datos de creación y destrucción de empleo confirman, durante este primer semestre, la tendencia observada a lo largo del año anterior hacia la creación de puestos de trabajo.

El Meta4 IDL es un indicador que se basa en el nivel de flexibilidad interna de los empleos ya existentes y estudia la renovación interna de las organizaciones, a partir del porcentaje de contratos que ha experimentado algún cambio, que no se deba a la reducción o expansión del volumen de empleo total.

Hacia un mercado laboral dinámico

El último informe vuelve a corroborar el dinamismo de nuestro mercado laboral, al situarse en el 18,6% durante la primera mitad del año (apenas dos décimas por debajo del semestre previo) y estabilizarse alrededor de sus niveles máximos tras dos años de crecimiento continuo. Dado que el Meta4 IDL refleja la flexibilidad interna de las empresas, podemos decir que el 18% de los puestos de trabajo (casi uno de cada cinco profesionales en España) han experimentado algún cambio interno, al margen de la creación o la destrucción de empleo. Estos cambios pueden referirse a movimientos organizativos relativos a cambios de departamento, jubilaciones, bajas voluntarias y sus reposiciones, cambios de modalidades de contratación, etc.

Más movimiento en los contratos temporales y a tiempo parcial

Un análisis más pormenorizado de las causas de este dinamismo revela que la variación de los tipos de contratación explica gran parte del mismo: se ha producido un incremento de los contratos temporales y especialmente de aquellos que, además, lo son a tiempo parcial. Estos son los responsables de casi el 60% del dinamismo observado, mientras que los contratos de duración determinada a tiempo completo explican el 40% del mismo, lo que deja un escaso margen a la contratación indefinida.

Según el profesor del IESE, José Ramón Pin Arboledas, “el mercado laboral español ha pasado por un periodo de estancamiento entre 2010 y 2012, en el que solo aumentaban las bajas y la destrucción de empleos. Desde 2013, observamos un mercado de trabajo más dinámico, con mayores tasas de entradas y salidas de trabajadores, realizadas a través de un aumento de los contratos de duración determinada y, especialmente, de éstos a tiempo parcial. La tendencia a la temporalidad se agudiza a partir de 2012, coincidente con la reforma laboral, y se estabiliza en los años 2014-2015”.  

Esta situación puede derivar en una mejora en la eficiencia de las empresas, que favorecería una mayor empleabilidad: “Actualmente, hay más posibilidades para quien esté fuera del mercado laboral, a la vez que disminuye la expectativa de duración de las relaciones laborales. No obstante, esta mayor flexibilidad puede dar pie a la precariedad como forma de acceso al trabajo” puntualiza el profesor.

Por su parte, el CEO de Meta4, Carlos Pardo, afirma que “es posible que se esté gestando un giro en los agentes que provocan el dinamismo. Los cambios en el IDL provenían principalmente de la necesidad de flexibilización de las plantillas por parte de las empresas. Creemos que en un futuro próximo, estos movimientos podrían deberse a decisiones particulares de cambio de empleo, en busca de mejores condiciones laborales. Así pues, es necesario que las compañías comiencen a replantearse sus políticas de retención y captación de talento, para evitar perder sus activos más valiosos a causa de la activación del mercado laboral”.

El indicador “Meta4 IDL”

El “Meta4 IDL” analiza los movimientos que se producen en la fuerza laboral y que no implican creación ni destrucción de puestos de trabajo sobre el volumen total de empleo. Para ello, este indicador mide el porcentaje de contratos que han experimentado algún cambio motivado exclusivamente por el reemplazo de personal. De este modo, el estudio incluye los movimientos derivados de jubilaciones, bajas (voluntarias o por decisión empresarial) y las modificaciones en el tipo de contrato (como la transición de uno temporal o por obra y servicio a indefinido -y viceversa-; por variación en las funciones o traslado entre departamentos, etc.). La muestra analizada se compone de 150.000 empleados de cerca de 900 compañías y 21 sectores distintos.