Mentores de élite para jóvenes emprendedores

Nuevo programa weGrow: soñar en grande para crecer

28/04/2016 Barcelona

Mª Júlia Prats

Júlia Prats: “No basta con ser muy listo y tener las competencias adecuadas. Hay que aprender de los mayores y de cómo hacen las cosas” / Foto: Edu Ferrer

“Las cosas empiezan pequeñas, pero tenemos que soñar en grande”. Así se expresó Jordi Canals, director general del IESE, durante la presentación del nuevo Programa de Mentorización para Startups, weGrow, que tuvo lugar recientemente en el campus de Barcelona.

Se trata de una iniciativa que se integra en el ecosistema de proyectos sobre iniciativa emprendedora del IESE, y que busca trasladar la experiencia y el talento de empresarios vinculados a la escuela a jóvenes emprendedores que desarrollan sus propias startups.

Canals definió el nuevo programa como “una startup dentro del IESE” que puede contribuir “no solo a que las empresas avancen” sino también a convertirse en “una referencia para otras instituciones de España y Europa”.

Aunque el programa no es una aceleradora ni aporta capital para la creación de las startups participantes, se complementa a la perfección con la Red de Business Angels del IESE y Finaves, un centro de la escuela orientado a la promoción de iniciativas emprendedoras a través de la búsqueda de capital semilla.

Por su parte, la directora del Departamento de Iniciativa Emprendedora, Júlia Prats, destacó que “hay una ambición de crecer” y todos los proyectos que participan en el programa tienen un enfoque internacional. Además, “la experiencia de los mentores cuenta muchísimo”, subrayó.

WeGrow es una herramienta que busca contribuir al desarrollo de proyectos empresariales de los participantes de los programas IESE, sobre todo cuando estos se plantean retos de crecimiento. En este sentido, Prats recordó que “los procesos de crecimiento no son lineales” y que “no debemos olvidar que se trata de aprender a salir de los agujeros”.


Aprender de los “mayores”

Partiendo de sus estudios de casos reales, Prats apuntó las características que ayudan a emprendedores en momentos difíciles a remontar: “Salieron del bache los que tenían competencias de negocio, pero eso no es suficiente. Se necesitan competencias interpersonales: saber comunicar, negociar, alentar a tu equipo y tener carisma”.

También es importante pedir ayuda en el momento preciso y a las personas adecuadas. En este punto el programa weGrow es clave: “Estamos justamente para esto. Al final, aguantar el tirón y saber pedir ayuda a las personas adecuadas es lo que marca la diferencia. No basta con ser muy listo y tener las competencias adecuadas. Hay que aprender de los mayores y de cómo hacen las cosas”.

La primera edición del programa se celebra desde el mes de mayo hasta diciembre y cuenta con la participación de 16 reconocidos mentores como, por ejemplo, Enric Crous (MBA ‘73), director del Grupo Damm, Kim Faura (MBA ‘78), director general de Telefónica en Cataluña, Aurora Catá (MBA ‘89 y PADE ‘03), consejera del Banco Sabadell, y Núria Cabutí (MBA ‘92), CEO de Penguin Random House Grupo Editorial.

Su función será guiar el desarrollo de diez startups fundadas por antiguos alumnos del IESE. Los proyectos están en diferentes fases de crecimiento y juntos acumulan una facturación aproximada de 14 millones de euros.

Los mentores mantendrán reuniones periódicas con los emprendedores de la startup que se les asigne. Prats definió estas reuniones como “el consejo de administración” de las startups: “Es un trabajo serio y los mentores esperan profesionalidad por parte de los emprendedores”.

El weGrow, añadió Prats, “está estructurado para que ayude al crecimiento e impulse a estas compañías a lo más alto, dándoles la posibilidad de explotar su potencial”.


Un crecimiento sostenible

El concepto de iniciativa emprendedora, dijo Canals, ha estado presente en el IESE desde sus inicios. Parte del principio que hay que tener una idea y hay que hacerla crecer “no solo rápidamente, sino de forma sostenible en el tiempo, de manera que dentro de 20 años sigan estando ahí”.

Esta es una visión “importante para el IESE que conecta con lo que fue el principio de la institución. No se trata solamente de poner en marcha algo rápido, venderlo y obtener beneficios rápidamente”.