Franck Riboud: "El 90% de la dirección es emocional"

El presidente de Danone participa en París en el último acto de celebración del 50 aniversario del MBA

05/07/2016 París

Franck Riboud

“Lo que importa no es el porqué, sino el cómo”. El presidente de Danone, Frank Riboud, reflexiona en París sobre el liderazgo / Foto : Adrien Daste

“Para mí, el 90% de la dirección es emocional. No se pueden tener resultados económicos sin resultados sociales, y viceversa. Lo que no nos ha impedido, en Danone, ser muy eficaces. Lo que importa no es el porqué, sino el cómo”, razonó el presidente del consejo directivo de Danone, Franck Riboud, durante una sesión celebrada recientemente en París bajo el título “El papel de un líder en el mundo de hoy”.

El evento, el último del ciclo que conmemora el 50 aniversario del MBA del IESE, también contó con la presencia del profesor Franz Heukamp, quien presentó a Riboud y sus no siempre ortodoxas reflexiones sobre el liderazgo.

En opinión del presidente de Danone, el papel de un director general, un jefe de equipo o un mando medio de una empresa es exactamente el mismo: guiar a las personas que se encuentran bajo tu responsabilidad. “Yo nunca he contratado a nadie por sus logros económicos, porque éstos son más bien el resultado de un trabajo en equipo. Contrato a la gente por su capacidad de arrastre, de guiar a la gente, de saber rodearse de personas que sean mejores que uno mismo”.

Un buen líder es alguien que sabe adaptarse a un mundo en transformación, considera Franck Riboud. “Pero no solo que sabe adaptarse, porque cuando te adaptas a algo, es que ya vas con retraso. Un líder es también alguien que sabe dar con el método adecuado para llevar a cabo la visión de lo que quiere realizar; que tenga la capacidad para que esta visión sea aceptada; y que consiga arrastrar a las personas para alcanzar su objetivo”.

No obstante, añadió, plantearse un objetivo demasiado ambicioso es inútil, además de desmoralizador. El objetivo debe ser alcanzable.


El carácter del líder

“Yo no pienso que tenga el carácter típico de un líder. Pero hay mucha variedad cuando estamos hablando de cuál es el carácter necesario para ser un líder”, apuntó Riboud antes de poner como ejemplo al ex futbolista y actual entrenador del Real Madrid CF, Zinedine Zidane, al que le une una estrecha amistad: “Zidane no tiene carisma. Pero es un líder enorme, por todo lo que ha logrado. Y seguramente sean los reveses que ha sufrido a lo largo de su vida, y su tristeza, los que han hecho de él un verdadero líder”.

El presidente de Danone también tuvo un recuerdo para su padre, quien fue presidente de la empresa cuando ésta aún se llamaba BSN (Boussois-Souchon-Neuvesel): “Tuve al mejor de los profesores: mi padre, que ni siquiera tenía el “BAC” (la Selectividad francesa), pero que era una persona extraordinaria. Hoy en día, todavía sigo los consejos que me dio”.

Así lo hizo cuando, en 1994, decidió cambiar el nombre de la empresa por el de su filial más conocida (y que aportaba una cuarta parte de sus ingresos totales), y BSN se convirtió en el Grupo Danone.

Pero las ventas y los beneficios no son lo único que preocupa a Franck Riboud, quien considera crucial la misión realizada por la red de empresas sociales Danone Communities: “Dar un sentido a la gente que nos rodea es el auténtico liderazgo. Y la única forma de comprender el mundo es estar con la gente”, explicó un presidente que no entiende que todavía haya ejecutivos que solo utilizan los ascensores reservados a los directivos. “¡En los ascensores es donde más se aprende!”, exclamó.

“Cuando se está en lo alto de la pirámide, ser competente es algo que se da por supuesto. Pero la realidad es que, cuanto más se sube en la jerarquía, menos importan tus competencias históricas”, reflexionó Riboud.

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