Un MBA para emprendedores

25 aspirantes a empresarios, a prueba este verano

18/07/2016 Barcelona

Hakan Ener

Prof. Hakan Ener: “Se trata de ponerse manos a la obra, hablar con clientes, socios, competidores” / Foto: Edu Ferrer

“No se trata de cómo escribir un plan de negocio. Ni de tener un documento con proyecciones financieras. Se trata de ponerse manos a la obra, hablar con clientes, socios, competidores y trabajar en la incertidumbre de una start-up”.

Así describe el profesor de Iniciativa Emprendedora, Hakan Ener, la Experiencia emprendedora de verano (SEE, por sus siglas en inglés) del MBA del IESE.

Este verano, 25 estudiantes del MBA se están tomando muy en serio las palabras de Ener y están poniendo a prueba su espíritu emprendedor durante tres meses.  

El SEE es una asignatura optativa sobre iniciativa emprendedora, en la que los participantes se distribuyen en siete equipos para cubrir una amplia gama de proyectos. “Tendrán que esforzarse mucho”, aseguran Ener y el profesor Luis Martín Cabiedes, coorganizador de la asignatura.

“Esta experiencia parte del conocimiento adquirido y consiste en aprender a detectar un modelo de negocio que pueda llevar una idea al éxito. También te enseña a trabajar en equipo para conseguirlo. Para ello es clave pasar un tiempo fuera del campus, hablando con los clientes y comprobando hipótesis. Basándose en el feedback que obtienen de los clientes y del mercado, los estudiantes deciden si alguien realmente pagaría por su producto”.

Una vez a la semana, los siete equipos vuelven al campus para una sesión de intercambio con los profesores y con el resto de participantes. Según Ener, menos de 10 entrevistas personales con clientes potenciales reales, proveedores o socios se considera insuficiente.

“Discutimos los resultados en un debate abierto que se nutre de las experiencias y los perspectivas de todo el grupo. Es como la reunión de un consejo. Se recopilan resultados, ideas e iniciativas tanto presencialmente como en una plataforma online para que los estudiantes puedan profundizar en los recursos compartidos”.

Los 25 participantes, procedentes de todo el mundo, desarrollan proyectos que van desde el despliegue de un modelo de negocio para comercializar bebidas de sake en España, hasta la creación de plataformas online y agregadores.

Tanto los proyectos a cubrir durante la asignatura, como los estudiantes que participarán en cada proyecto, se seleccionan en base al encaje entre la idea de negocio y otras variables como la experiencia, el conocimiento de idiomas y las redes profesionales.


Siete ideas emergentes

“Es sorprendente lo diferentes que son los proyectos”, asegura Albert Gilfanov, de Rusia. Junto a otros tres MBA, Gilfanov está probando la viabilidad de una plataforma online denominada Transwiz orientada a pequeñas y medianas empresas para aprovechar ancho de banda logístico inutilizado en el mercado.

“Las sesiones en clase son muy útiles para aprender sobre diferentes sectores. Me sorprendió descubrir que la mayoría de los proyectos comparten un mismo enfoque sobre cómo resolver problemas a través de soluciones tecnológicas”, asegura Gilfanov.

“Como provengo del sector de la tecnología, me encanta el enfoque seguido: producción efectiva, atención presencial y ventas siguen siendo los pilares a la hora de lanzar un proyecto empresarial”.

Karen Crisostomo, de Filipinas, explora, junto a su equipo, la viabilidad de crear una plataforma centrada en el deporte y las actividades al aire libre.

“El planteamiento es muy práctico. Creamos campañas de marketing online reales en torno a nuestra idea de usar dinero de verdad para comprar en Google AdWords y Facebook Ads. Dentro del equipo delegamos ciertas responsabilidades necesarias para llevar a cabo la idea, como crear una página en WordPress”, asegura Crisostomo.

“El trabajo sobre el terreno nos sitúa cara a cara frente a clientes potenciales. Uno de nuestros proyectos, por ejemplo, consistía en ofrecer clases de pilates en la playa de la Barceloneta. Creamos la oferta, la web y los flyers y dirigimos la campaña a los clientes que estaban dispuestos a pagar por el servicio”.

Crisostomo y Gilfanov tienen muy claros los objetivos del SEE. “No es una incubadora de proyectos. Es un laboratorio, una experiencia de aprendizaje con las limitaciones de una asignatura electiva. El objetivo no es crear una empresa. Se trata de aprender a determinar la viabilidad de un proyecto”, afirma Gilfanov.

Crisostomo está de acuerdo: “Estamos explorando cómo poner en marcha un negocio. Aprendemos a través del trabajo sobre el terreno, la interacción con los potenciales clientes y cómo liderar equipos y optimizar las habilidades. Hay competencias y herramientas que adquirimos aquí y que nos van a servir para nuestros proyectos emprendedores a lo largo de nuestra carrera”.


Un MBA para emprendedores único

El SEE forma parte de una serie de materias electivas y de recursos y oportunidades que caracterizan el MBA del IESE y lo hacen “único para aspirantes a emprendedores”, asegura Ener.

“Actualmente no existe ningún otro programa MBA de una escuela de negocios líder que ofrezca una oportunidad como esta durante el verano, con el apoyo de profesores y compañeros”.

Además del SEE, los MBA pueden escoger otras asignaturas electivas sobre iniciativa emprendedora durante el programa: una sobre cómo convertir una idea en una empresa real, y otra sobre intraemprendeduría – un tema “candente” en palabras de Ener.

“Con la incertidumbre geopolítica y económica actual, y cuestiones como el brexit, las empresas son cada vez más prudentes a la hora de contratar y poner en marcha nuevos modelos de negocio. En la asignatura sobre intraemprendeduría ofrecemos un método para profundizar en las competencias, los conocimientos y las actitudes que los nuevos ejecutivos necesitan para generar nuevas fuentes de negocio en su empresa”.

Además de estas asignaturas, el IESE también cuenta con una Red de Inversores Privados y Family Offices y un fondo de apoyo a la iniciativa emprendedora (FINAVES), un pack completo y exhaustivo, asegura Ener, para educar, impulsar, retar y apoyar a los emprendedores.

La oferta del IESE es única. La duración y la intensidad de la experiencia es transformacional. Y ahora vemos resultados en términos de historias de éxito”.

Una de estas historias es la de Ofertia, la plataforma de compra online lanzada por graduados del MBA con fondos de la red de business angels y FINAVES. En apenas cuatro años, la empresa ha generado ingresos multimillonarios y cuenta ya con 48 millones de usuarios en todo el mundo.

“Estamos ante un boom de estudiantes interesados en buscar nuevas ideas de negocio, ya sea dentro de una compañía, en una empresa familiar o por su cuenta. Y el MBA está adaptado a sus necesidades y demandas”, explica Ener. “Estoy seguro de que el caso de Ofertia es una de las muchas historias de éxito que vamos a ver”.