Ignore la volatilidad: la economía de EE. UU. va bien

El IESE U.S. Advisory Council analiza la incertidumbre de las bolsas y de la campaña electoral

04/03/2016 Barcelona

IESE U.S. Advisory Council

Los miembros del IESE U.S. Advisory Council John Schmitz, John Sturm y Eric Weber (de izquierda a derecha) / Foto: Jordi Estruch

“Os animo en vuestra trayectoria empresarial a separar lo que sucede en los mercados de valores de lo que sucede en la economía real”, afirmó Edward T. Reilly, presidente y CEO de la American Management Association.

Reilly es uno de los cuatro miembros del U.S. Advisory Council del IESE que han participado en un panel sobre la situación económica y política de EE. UU. en este año electoral. El pasado 4 de marzo celebraron una mesa redonda con alumnos del programa MBA en una aula abarrotada del IESE en Barcelona. Moderaba el profesor Eric Weber, Director General Asociado.

Los índices bursátiles han caído desde comienzos de 2015, pero Reilly animó a analizar la situación con una perspectiva más amplia. “A pesar de lo que hayáis leído de debilidad, la economía de EE. UU. goza de buena salud. El PIB crecerá un 2% este año. No es un resultado espectacular, pero es bueno”.


¿Por qué caen los mercados?

Reilly recordó que la lenta recuperación de la economía desde 2008 se ha caracterizado por un primer trimestre del año muy débil en bolsa e importantes crecimientos en los siguientes trimestres.

Y señaló que el principal lastre para los mercados es la caída del precio del petróleo; una caída que se produce por exceso de oferta, pues la demanda se ha mantenido sin variaciones: una muestra significativa de la fortaleza de la economía. De hecho, comentó Reilly, un petróleo barato es positivo para otros sectores, al reducirse los costes de producción y distribución.

“Si se fijan en las 450 compañías no energéticas del índice S&P 500, observarán que han incrementado sus beneficios”, aseguró.

Otro factor que ha afectado negativamente a los precios de las acciones es la venta masiva que realizaron “una docena” de fondos soberanos, según destacó Carlos Padula, Socio Director de Stelac Advisory Services, una asesoría de inversión de grandes fortunas.

En 2015 estos fondos vendieron unos 300.000 millones de dólares más de lo habitual en valores de renta fija, cuando normalmente se venden 1.000 millones de dólares al día. “Consideren qué inmensa cantidad significan 300.000 millones extra–remarcó–. No sabemos cuánto venderán este año, pero en un entorno de incertidumbre siempre cae la demanda de estos valores”.

Padula indicó tres factores principales que han llevado a la desconexión entre el comportamiento del mercado y los aspectos fundamentales de la economía. El primero, las desconocidas consecuencias de la desaceleración del crecimiento económico en China, que se frena hacia el 6%. Segundo, el exceso de capacidad del petróleo que provoca la caída de los precios y de las acciones de las empresas energéticas: precisamente, el 20% de los ingresos del índice S&P 500 vienen del sector energético, señaló. Y el tercer factor, la incertidumbre acerca de si la Reserva Federal y los demás Bancos Centrales necesitarán aumentar los tipos de interés en más de una ocasión este año.

Carlos Padula señaló que los costes salariales y los precios que se establecen al consumidor final indican que la economía crece. Se ha especulado acerca de una posible recesión porque la curva de crecimiento pierde fuerza y los mercados de valores son claramente ‘bajistas’ en los últimos meses.

“Hay incertidumbre, pero los indicadores constatan que estamos bien”, concluyó.


Nuevas normas en la política de EE. UU.

Durante el proceso de selección de candidatos para las próximas elecciones presidenciales, el futuro político en EE. UU. se muestra también incierto. El miembro del IESE US Advisory Council John Schmitz ofreció un análisis de primera mano, pues forma parte del equipo del Partido Republicano que ha promovido la candidatura de Jeb Bush. Schmitz, abogado, trabajó en los gabinetes de los presidentes Ronald Reagan y George Bush padre. Actualmente es socio de Bingham McCutchen, y divide su tiempo entre Berlín y Washington asesorando a compañías internacionales.

Schmitz ofreció un análisis de las nominaciones presidenciales estado por estado. Y explicó que el Partido Republicano ha sufrido una ruptura interna entre los partidarios de la nominación de Trump como candidato a las elecciones presidenciales y aquellos que hacen todo lo posible por evitarlo.

En sus viajes a Europa Schmitz ha observado que la mayoría de las economías europeas son más débiles que la de EE. UU., con más paro y mayores problemas de inmigración, pero entre los votantes europeos existe menor descontento que entre los ciudadanos estadounidenses. Precisamente “Trump ha aprovechado el descontento social y en su ascenso está reescribiendo las reglas de la política en EE. UU.”.

El cuarto miembro del panel fue John Sturm, anterior presidente y CEO de la Newspaper Association of America (NAA) y actual vicepresidente de la Universidad de Notre Dame para relaciones institucionales con las autoridades federales y con Washington; está acreditado como representante de un lobby y trabaja diariamente con el Congreso de Estados Unidos.

En su opinión “el desencanto y la decepción” de los votantes, que han visto durante las últimas décadas cómo sus ingresos se reducían o permanecían congelados, les ha llevado a encumbrar a los candidatos de los extremos, tanto en el partido republicano como en el demócrata.

Entre la opinión pública se considera que probablemente serán nominados Donald Trump y Hillary Clinton, candidatos que no entusiasman a muchos electores. Pero todos los ponentes consideran que con el actual sistema electoral de EE. UU. resulta muy improbable que pueda ganar las elecciones un tercer partido o un candidato independiente.