"No hacer las cosas bien puede matar a una marca o su reputación"

Laurent Dereux, director general de Nestlé España, sobre sostenibilidad medioambiental

20/05/2016 Barcelona

Laurent Dereux (Nestlé)

Laurent Dereux, director general de Nestlé España: “Formamos parte de una sociedad y creamos valor compartido con ella” / Foto: Edu Ferrer

“Para que una estrategia de sostenibilidad medioambiental sea exitosa a largo plazo, una empresa no solamente debe generar valor para sus accionistas, sino también para toda la sociedad”.

Así de contundente se expresó el director general de Nestlé España, Laurent Dereux, en una sesión para antiguos alumnos del IESE celebrada recientemente en el campus de Barcelona y en la que también participaron los profesores Mike Rosenberg y Antonio Argandoña.

Laurent Dereux reivindicó el papel que juegan los empresarios a la hora de salvaguardar la sostenibilidad del planeta. Una preocupación medioambiental, aseguró, que debe integrarse como objetivo estratégico, y con resultados visibles, en las compañías.

Y es que no hacer las cosas bien “puede matar a una marca o la reputación conseguida por años de trabajo”, afirmó Dereux.

El directivo aseguró que la norma para la empresa es “no solo cumplir la ley de cada país, sino también –y sobre todo– cumplir con las reglas de Nestlé o el llamado ‘Nestlé way’”.

La estrategia de sostenibilidad de la compañía suiza se fundamenta en tres pilares:

  • Nutrición. El Nestlé Institute of Health Sciencies investiga los problemas relacionados con la nutrición. La empresa también desarrolla programas para ayudar en la difusión de información nutricional y herramientas para combatir la obesidad.
     
  • Agua. Nestlé colabora con organizaciones como Cruz Roja en proyectos para facilitar el acceso a agua potable en poblaciones que no disponen de este recurso.
     
  • Desarrollo rural y social. La creación de 22.000 oportunidades de trabajo en Europa entre 2015-2025 contribuirá a mitigar el paro.

Todas estas iniciativas han contribuido a que la multinacional aparezca ya en segunda posición en el ranking de Oxfam Intermón sobre empresas ejemplares. La lección, para Dereux, es clara: “Formamos parte de una sociedad y creamos valor compartido con ella”.


Sostenibilidad, un enfoque estratégico

El profesor Argandoña recordó que la sostenibilidad “tiene grandes beneficios. Probablemente no a corto plazo, pero sí aumenta la confianza de los clientes o el compromiso del trabajador”.

Y todo ello, según el profesor, por dos razones. Una porque “cuando la empresa no piensa solo en su cuenta de resultados, amplía su punto de vista”. La otra, porque “hay unos deberes de justicia importantes”. Cuando no conocemos al que sufre las consecuencias de nuestras acciones, dejamos de preocuparnos sobre el por qué hacemos las cosas y cómo las hacemos.

Por su parte, Mike Rosenberg, autor de Strategy and Sustainability, apuntó que la sostenibilidad “no hay que enfocarla desde una óptica moral, sino estratégica”. Según él, “sólo los empresarios son capaces de conseguirlo” –siempre y cuando existan “razones estratégicas para hacerlo”–.

“El objetivo de las empresas es ganar dinero y el de los ecologistas salvar el planeta. Además, las empresas trabajan por semestres, por año o por lustro, mientras que el cambio climático se concreta en décadas o siglos. ¿Dónde convergen sostenibilidad y empresa?”, se preguntó Rosenberg.

Para entender la necesidad de integrar la sostenibilidad en la estrategia empresarial, el profesor destacó seis puntos:

  1. Licencia social para operar. Debe existir un acuerdo tácito con la sociedad civil. 
  2. Gestión de riesgos catastróficos. Siempre hay que tener preparado un plan de gestión de crisis. 
  3. Comportamiento del consumidor. Valorar si el consumidor está dispuesto a pagar más por productos ecológicos. En algunos segmentos, el medioambiente está siendo ya un umbral de consumo (si no encuentran el producto ecológico no lo compran). 
  4. Innovación tecnológica. La tecnología está en constante transformación por lo que los nuevos modelos quedan obsoletos rápidamente. 
  5. Globalización. La legislación y la aceptación social son diferentes en cada país. ¿Debe Nestlé cumplir con los estándares suizos en todos los países donde opera? Sino lo hace, puede ser acusada de “dumping ecológico” (los países con leyes medioambientales exigentes consideran competencia desleal que otros países exporten con costos menores debido a que no consideran la huella ecológica). 
  6. Grupos de interés o stakeholders.

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