El auge del proteccionismo pone en peligro la competitividad global

Resultados del "Global Competitiveness Report 2016-2017"

28/09/2016 Barcelona

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En los últimos diez años la apertura económica en todo el mundo ha retrocedido, según los resultados del “Global Competitiveness Report 2016-2017” / Foto: iStock; Takenobu

En los últimos diez años la apertura económica en todo el mundo ha retrocedido, independientemente del nivel de desarrollo. Es la conclusión más destacada del “Global Competitiveness Report 2016-2017”, el informe del World Economic Forum (WEF) que evalúa la productividad y competitividad de 138 países.

El estudio –cuyos datos se recogieron antes del brexit– constata que asistimos a un cierre gradual de las fronteras, principalmente por el aumento de las barreras no tarifarias (requisitos legales y normativos), trámites aduaneros más complicados, restricciones en la inversión directa extranjera y a menos adquisiciones internacionales.

Estas medidas proteccionistas tienen un efecto “más acusado en los países de renta alta y medio-alta” pero afectan a todas las economías. Para Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del WEF, “el retroceso en la apertura de la economía global daña la competitividad y dificulta el esfuerzo de los líderes por alcanzar un crecimiento sostenible e inclusivo”.

El análisis del World Economic Forum augura malos tiempos para la productividad y el crecimiento globales. Y es que, según los autores, la apertura al comercio internacional de bienes y servicios está “relacionada directamente con el crecimiento económico y el potencial innovador de un país”. Es más, los autores aseguran que existe una clara correlación entre la apertura de una economía a la competencia extranjera y su puntuación en innovación.


Sin cambios en el top 3 de la competitividad

Junto al informe, el World Economic Forum también publica su conocido ranking de las economías más competitivas del mundo. Por octavo año consecutivo Suiza encabeza la clasificación, seguida de cerca por Singapur y Estados Unidos. Países Bajos ocupa el cuarto puesto y el quinto corresponde a Alemania, que ha escalado cuatro posiciones en dos años.

Esta clasificación se basa en el Índice de Competitividad Global (ICG), que define la competitividad como el conjunto de instituciones, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país. El profesor Pascual Berrone y la investigadora María Luisa Blázquez, del International Center for Competitiveness (ICC) del IESE, colaboran con el WEF en España para la elaboración del capítulo español.


Ranking de competitividad 2016-2017


Fuente: "The Global Competitiveness Report 216-2017"


De norte a sur

Con seis de los diez primeros puestos, Europa domina la clasificación. Suecia, Reino Unido (con datos anteriores al brexit) y Finlandia se sitúan en la sexta, séptima y décima posición, respectivamente.

La división norte-sur sigue siendo evidente: Grecia cae cinco puestos (86) e Italia uno (44), España vuelve a sorprender al subir uno (32).

En dos años, España ha ascendido tres posiciones. Destaca por sus infraestructuras, tamaño del mercado, preparación tecnológica y sofisticación empresarial, mientras que sus debilidades son el entorno macroeconómico (lastrado por la abultada deuda pública) y la eficiencia del mercado laboral (con una legislación restrictiva).

En cuanto a los BRICS, China se mantiene (28) e India es la que más avanza (39), con una zancada de 16 puestos. Rusia y Sudáfrica suben dos posiciones (43 y 47, respectivamente) y Brasil es la única que tropieza (81) al caer seis peldaños.


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