La banca apuesta por productos de alto valor añadido para frenar a las fintech

13 Encuentro Bancario analiza el impacto de la nueva regulación financiera, los tipos de interés negativos y la revolución digital

15/12/2017 Madrid

Javier Alonso

Javier Alonso, subgobernador del Banco de España, durante el 13 Encuentro del Sector Bancario | Foto: Javier Arias

Las fintech vienen pisando fuerte y las grandes entidades financieras lo tienen claro: o apuestan por productos de alto valor añadido u otros ganarán la partida.

"Aceptémoslo: las fintech dan un buen servicio digital pero son una amenaza. Si seguimos anquilosados, terminarán por erosionar nuestros márgenes. El cliente siempre está dispuesto a pagar por un servicio de calidad y ésta debe ser nuestra principal baza", aseguró Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank.

El CEO de CaixaBank participó, junto a otros ponentes de primer nivel, en el 13 Encuentro del Sector Bancario, una jornada patrocinada por EY y dirigida por el profesor Juan José Toribio.

Especialización, productos de inversión de alta gama, un servicio personalizado y una comunicación omnicanal con el cliente son las apuestas de Caixabank para hacer frente a la vorágine digital y frenar a los competidores.


Un panorama complicado

El consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, calificó de "complicado" el panorama financiero actual y aseguró que "el mercado no lo pone fácil. Nos enfrentamos a un escenario caracterizado por: ingresos relativamente débiles, ajustes permanentes y crecimientos del crédito extremadamente benignos", dijo.

Álvarez apuesta por el asesoramiento especializado y los productos de alto valor añadido para diferenciarse de los operadores digitales. Advirtió de la llegada de una nueva hornada regulatoria para ordenar mercado digital porque "la primera se ocupó sólo de la solvencia", recordó.

Todos los participantes en el encuentro coincidieron en señalar el desarrollo tecnológico y la aparición de las denominadas fintech como uno de los principales desafíos de la industria y ofrecieron diversas soluciones a los problemas más perentorios: la adaptación a las nuevas regulaciones impuestas por la crisis financiera; los tipos de interés negativos; la obligación de mantener niveles de rentabilidad adecuados para garantizar la viabilidad de las entidades en el medio y largo plazo y la recuperación de la confianza del cliente.

A ellos dedicó su conferencia inaugural Javier Alonso, subgobernador del Banco de España. Repasó las consecuencias que tendrá para el mercado la aplicación de la directiva PSD2 y aprovechó su intervención para advertir a los consumidores de los riesgos de ciertos productos digitales, pidiendo, una vez más, a las entidades que se involucre en la educación financiera de sus clientes.


Estancamiento del crédito

El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, insistió en las dificultades de las entidades para mantener la rentabilidad y aseguró que nunca antes en España se había visto que la economía creciera mientras el crédito descendía. En su opinión, estamos asistiendo "a los últimos coletazos del desapalancamiento financiero".

"Aunque el flujo de nuevo crédito hipotecario crece al 16% y el de las pymes al 8%, actualmente se está prestando a las familias un tercio de lo que se colocaba en 2007", dijo Sevilla. En este sentido, Sevilla vaticinó que a lo largo de 2018 y 2019 volverá a aumentar el stock de crédito a los particulares.

Este banquero también se refirió al proceso de concentraciones bancarias transfronterizas y pidió que las instituciones europeas no sólo las alienten sino que afronten reformas legislativas que faciliten las sinergias y las fusiones.

José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca, habló sobre las exigencias de la nueva regulación bancaria. Roldán calificó el actual paradigma regulatorio de "mucho más complejo" y advirtió de "sus costes de mantenimiento". En su opinión sería extraño que no se produjeran en el medio plazo "efectos adversos que obliguen a revisar algunas de las normas".

El presidente de la AEB se refirió a los tipos de interés negativos. Afirmó que tardarán algún tiempo en normalizarse y valoró muy positivamente que las entidades sean rentables a pesar de tener que encontrarse en un entorno tan hostil.

Por último, el representante de la AEB advirtió que una Unión Bancaria "a medio cocinar" no servirá de nada e insistió en la conveniencia de que se llegue a un acuerdo sobre los fundamentos del fondo de garantía de depósitos único.