A la espera de que tome forma la política económica de Trump

El Consejo Asesor del IESE en Estados Unidos debate sobre la situación económica y política del país

17/03/2017 Barcelona

US Advisory Council | IESE Business School
(De izqda. a dcha.) Tom Castro, Fritz Folts, Alan Glazen, John Schmitz y Eric Weber, miembros del Consejo Asesor del IESE en Estados Unidos / Foto: Jordi Estruch

La política de la Administración Trump sigue siendo demasiado vaga como para prever cuál será la evolución de la economía de Estados Unidos en los próximos años, aunque los elegidos por el nuevo presidente para ocupar los más altos cargos de su Gobierno mueven a la esperanza.

Esa es la opinión que varios miembros del Consejo Asesor del IESE en Estados Unidos han expresado ante alumnos de MBA en el campus de Barcelona. El Consejo, que celebra estos días su reunión anual, está formado por líderes de empresas e instituciones estadounidenses y tiene por misión guiar y promover el desarrollo de la escuela en el país.


Un consuelo entre tanta incertidumbre

Según John Schmitz, de Prime Policy Group, “Trump ha demostrado no ser tan malo como se decía”. El empleo, por ejemplo, ya está dando señales de crecimiento en industrias como la aeroespacial y la automovilística.

Junto a Schmitz, otros panelistas también se alegraron de los elegidos por Trump para dirigir la política económica y la seguridad, así como de su candidato al Tribunal Supremo. Los consideraron profesionales sensatos y experimentados que incluso se han desmarcado de las promesas que Trump hizo en campaña.

Tom Castro, presidente y CEO de El Dorado Capital, afirmó que la razón por la cual Trump habría nombrado a personas competentes para los puestos clave sería la "frenarle, que es lo que, en mi opinión, él mismo quiere”. Además, existen controles institucionales que limitan la acción del nuevo presidente.


Divergencias entre grandes y pequeños

Sin embargo, hubo claras diferencias entre los grandes inversores y las pequeñas empresas en su valoración de los primeros meses de la Administración Trump.

Fritz Folts, socio gerente y estratega jefe de inversión de 3 Edge Asset Management, no se mostró sorprendido por la subida de los mercados de capitales, puesto que están descontando una bajada de impuestos y un aumento del gasto. Pero, con el tiempo, querrán ver datos que confirmen la robustez del crecimiento económico, la reducción de impuestos y el aumento del gasto en infraestructuras, de lo contrario las ganancias se evaporarán rápidamente.

“Está la fase de la esperanza en la que nos encontramos y la de la realidad a la que nos enfrentamos”, explicó Folts, antiguo alumno del IESE. Y la fase de la realidad puede ser positiva o negativa en función de las decisiones que se tomen.

Según Alan Glazen, fundador de la empresa de desarrollo comunitario Glazen Urban, Trump ha sido hasta ahora un obstáculo para las pymes y el centro de las ciudades. El anuncio de la reforma sanitaria ha conmocionado a las pequeñas empresas, mientras que los recortes propuestos en artes y cultura harán que el centro de las ciudades sea menos atractivo para trabajar o vivir.


Una elección con moraleja

En lo que sí coincidieron todos los panelistas es que la elección de Trump ha sido todo un toque de atención para Estados Unidos, en el sentido de que ha dejado traslucir el hastío ciudadano con el establishment de Washington y los medios de comunicación, así como las divisiones socioeconómicas del país. Por eso, alertaron, el cumplimiento de las promesas radicales que hizo Trump a los desencantados será uno de los grandes retos de su presidencia.

Para Schmitz, “la elección de Trump es un espejo de las divisiones de nuestra sociedad” y el nuevo presidente tendrá que ofrecer beneficios económicos concretos a sus votantes.

Y sea cual sea finalmente su dirección económica, Trump ya ha dado la vuelta a la política estadounidense. “La novedad es que nuestra política se ha venido abajo. Los dos partidos lo han hecho”, concluyó Castro. “Y Trump lo ha entendido mejor que nadie”.