Dirigir vigilando el hoy, pero sobre todo pensando en el mañana

Jorge Gallardo, presidente de Almirall, en la graduación del Executive MBA

09/05/2017 Barcelona

(De izqda. a dcha.) Franz Heukamp & Jorge Gallardo | IESE Business School
Alta dedicación a la empresa, visión a medio y largo plazo, y la humildad fueron algunos de los consejos que Jorge Gallardo dio a los recién graduados del Executive MBA / Foto: Jordi Estruch

“Alta dedicación a la empresa, visión a medio y largo plazo, buen equipo y mantener la gobernanza y la humildad.”

Estos son los consejos que Jorge Gallardo, presidente de la farmacéutica Almirall, dio a los122 participantes del Executive MBA (EMBA) en el día de su graduación el pasado 5 de mayo.

El presidente de la farmacéutica se sirvió de la trayectoria de su empresa —que en 1997 culminó un proceso de fusión con el Grupo Prodesfarma, y que en los últimos años ha diversificado su negocio en campos como la dermatología y la estética— para recordar a los recién graduados las exigencias de la alta dirección.

En opinión de Gallardo, dirigir empresas supone “tomar riesgos que no puedan hundir a la empresa si el business case no funciona”; y tener siempre en cuenta el I+D, puesto que “una compañía que quiere crecer e internacionalizarse, necesita productos propios e investigación”.


Líderes más allá del negocio

El programa Executive MBA prepara a los jóvenes directivos para estos retos empresariales, pero también va más allá.

Como recordó Elena Pérez, copresidenta de la clase, “el EMBA nos ha ayudado a conocernos a nosotros mismos, a mejorar en la toma de decisiones, a definirnos como futuros líderes y, por último, pero no por ello menos importante, nos ha dado una directriz clave: siempre luces largas en la gestión de empresas”.

“Cuando decidimos venir al IESE, elegimos salir de la zona de confort, remangarnos y trabajar para crecer”, aseguró Mateo Fernández de Bobadilla, también copresidente de curso.

Según sus palabras, “elegimos una escuela de negocios donde las personas importan, donde lo que hacemos y cómo lo hacemos importa más que los títulos o los galones, donde ser un buen profesional no está reñido con ser una persona íntegra y donde se enseña a gobernar vigilando el hoy, pero sobre todo pensando en el mañana”.

El eslogan del Executive MBA dice que nuestros estudiantes son “gente normal con capacidad para hacer cosas extraordinarias”. Después del tiempo compartido, Fernandez de Bobadilla aseguró a sus compañeros: “Sois gente extraordinaria, ¡pero poco normales!”.