Conducir en carreteras inciertas

El 32 Encuentro del Sector Automoción analiza una industria en constante transformación

15/11/2017 Barcelona

Prof. Marc Sachon | IESE Business School
El profesor del IESE y director del encuentro sectorial de automoción Marc Sachon: “No creo que haya ninguna solución fácil para el sector del automóvil en los próximos años”. | Foto: IESE Business School

¿Se convertirán los vehículos sin conductor en una alternativa a las motocicletas para poder esquivar el congestionado tráfico de las ciudades? ¿Dominará China algún día el mercado global del automóvil, tal como ya domina el del calzado y el de la telefonía móvil? Con los vehículos eléctricos, ¿será la ansiedad al volante cosa del pasado? Y, en un futuro cercano, ¿será posible la fabricación de coches con impresoras 3D?

Estas y otras cuestiones fueron las que circularon durante el 32 IESE Auto, celebrado recientemente en el campus de Barcelona bajo el lema “Una era de turbulencias”.

El encuentro contó con la participación de ponentes de renombre; directivos de fabricantes globales como Renault, Nissan y SEAT; de las muchas empresas proveedoras del sector como KUKA Robotics, Siemens y CEVA Logistics; de expertos de la consultora KPMG, y de representantes de varias asociaciones sectoriales españolas.

Como en la mayoría de industrias globales, el sector del automóvil observa con preocupación las políticas económicas y comerciales que está llevando a cabo la administración Trump en Estados Unidos y también el proceso del brexit. Pero los retos que se le presentan al sector van más allá de las tendencias geopolíticas mundiales.

Mientras latecnología digital y la industria 4.0 están transformando las reglas que siguen las plantas de producción, el sector se va ajustando a un cambio abrupto e igualmente trascendente: el abandono de los combustibles fósiles en favor de los vehículos que funcionan con fuentes de energía renovables.

“No creo que haya ninguna solución fácil para el sector del automóvil durante los próximos años”, indicó Marc Sachon, profesor de Producción, Tecnología y Gestión de Operaciones en el IESE y director de este encuentro sectorial anual.


A la carrera para producir coches eléctricos y sin conductor

Los coches eléctricos y los vehículos sin conductor son las dos áreas de las que más se habla en el sector. Y todo ello a pesar de que los coches eléctricos constituyen aún un porcentaje muy reducido del total de las ventas y de que podría decirse que los vehículos autónomos se encuentran en su primera infancia.

Si hablamos de cifras globales, los vehículos totalmente eléctricos apenas supondrán un 0,5% de las ventas de coches nuevos a lo largo de 2017; el porcentaje será ligeramente superior en Europa, un 0,8%.

No obstante, se calcula que hacia 2020, los coches eléctricos constituirán un 4% de las ventas de vehículos nuevos, y que cinco años más tarde, la cifra aumentará y se situará entre el 9 y el 15%, explicó Gilles Normand, vicepresidente sénior de Vehículos Eléctricos y Nuevos Negocios del Grupo Renault.

Y si es verdad que hoy en día es Europa la que está a la vanguardia, también es cierto que países emergentes como la India y China, con su enorme potencial de mercado, ya han expresado su compromiso para impulsar los coches con batería eléctrica.

La alianza Renault-Nissan ha sido pionera en los coches eléctricos, y a día de hoy es su mayor productor y comercializador. Renault dispone ahora de cuatro modelos de vehículos eléctricos, una cifra que se duplicará hacia 2022. También se espera que el precio de algunos modelos sea similar al de los coches de combustión interna hacia 2020, y que bajen aún más durante los años posteriores.

Así pues, todo son noticias positivas, tanto para los consumidores como para el medio ambiente. “Los vehículos eléctricos son, sin duda, una buena solución a largo plazo para las emisiones de CO2, y a corto plazo para las emisiones de partículas”, especialmente en áreas con una gran densidad de población, defendió Normand.

Algunos obstáculos, sin embargo, perduran en el sector. Entre otros, la reducción de los costes, la garantía de acceso a las materias primas para la fabricación de los vehículos, la minimización de su impacto medioambiental, y la seguridad de que las baterías de los coches eléctricos sean reciclables. Tanto las empresas como los gobiernos trabajan para instalar un mayor número de estaciones de recarga, de forma que los vehículos eléctricos se puedan conducir sin temor a que, de repente, la batería se agote.

Los coches sin conductor también tendrán que superar muchas barreras, lo que incluye cuestiones jurídicas y regulatorias: desde los lugares en los que se permitirá su conducción, hasta de qué forma se tramitará el seguro del vehículo.

Y estos asuntos, sin duda, se complicarán aún más cuando alcancemos la denominada tecnología de nivel 5 (level 5 technology), con la que, en teoría, los coches serán totalmente automatizados y el ser humano no desempeñará papel alguno.


La industria 4.0 y la transformación de las fábricas

Si bien son los coches eléctricos y sin conductor los que acaparan más titulares, algunos de los cambios más importantes que se están produciendo en el sector están teniendo lugar en las plantas de fabricación.

Ahí, los cambios tecnológicos pueden adoptar muchas formas: algunas un reflejo de las tendencias que se producen en otras industrias y otras propias del sector, con sus costes y sus cuestiones específicas.

Todos los expertos coincidieron que es probable que los cambios en la tecnología y en la industria 4.0 transformen de arriba abajo el funcionamiento de las fábricas de automóviles. Los sistemas de producción serán reconfigurables e inteligentes y serán capaces de comunicarse entre ellos y con el personal.

Por ejemplo, la misma impresora 3D podrá utilizarse para fabricar un amplio abanico de componentes diferentes e incluso –potencialmente– partes enteras de un coche o un avión. Y, al mismo tiempo, la impresión 3D ofrece grandes ventajas como libertad de diseño, costes más bajos, mayor personalización y plazos de lanzamiento más reducidos.

Encontrar la mejor forma de incorporar la impresión 3D a las operaciones actuales será el gran reto del sector. Porque “esta no es una tecnología aislada. Tiene que integrarse en los procesos de fabricación ya existentes”, apuntó Nikolai Zaepernick, vicepresidente sénior para Europa Central de la empresa de impresión 3D industrial EOS


Política y geopolítica

Otra fuente de incertidumbre para el sector son las políticas públicas, tanto a nivel global como regional y urbano.

Las ciudades están adoptando un papel cada vez más activo en la limitación del tráfico, y en animar a sus residentes a cambiar sus coches de combustión interna por alternativas más ecológicas –o simplemente a no utilizar el coche en absoluto. –. Dos ejemplos: por una parte, la ciudad de París ha declarado que retirará de sus calles todos los coches tradicionales con motor de combustión interna hacia el año 2030; por otra, China procurará que, en 2025, el 20% de las ventas de coches nuevos sean vehículos que utilizan las nuevas energías.

En el contexto global, entre muchos otros nuevos desarrollos, el sector observa con atención las conversaciones que están teniendo lugar sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, en sus siglas en inglés). El actual presidente de Estados Unidos ha declarado en varias ocasiones que, en su opinión, el NAFTA está perjudicando los intereses norteamericanos y ha indicado su voluntad de aumentar la proporción de componentes fabricados en Estados Unidos en los coches que se venden libres de aranceles en toda Norteamérica.

Si el NAFTA entrase en crisis, las consecuencias irían mucho más allá de Estados Unidos, Canadá y México y, sin duda, llegarían hasta China. Porque si el gigante asiático es el mayor productor mundial de automóviles –fabrica más que la suma de Estados Unidos y Japón– solo exporta una parte ínfima de su producción.

“En realidad, cuando hablamos del NAFTA, tenemos que hablar también de China”, concluyó el profesor Sachon. Porque “cualquier vacío que se cree será llenado por China”.