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¿Crees que la destrucción de los humedales no te afecta? ¡Eleva el coste de la deuda de tu gobierno!

Al mundo financiero le cuesta valorar el capital natural. Pero esperar al desastre supone pérdidas millonarias a los tenedores de bonos municipales.

Humedal verde bajo el cielo azul
1 de septiembre de 2025

Por Claudio Rizzi

Frente al calentamiento global, los ecosistemas juegan un papel esencial. Bosques, humedales y hábitats costeros actúan como barreras naturales que protegen a las comunidades locales de los desastres. Sin embargo, estos espacios desaparecen a una velocidad récord y los mercados financieros no siempre incorporan esa pérdida al valorar los activos. Hasta que ocurre una catástrofe.

Un estudio que he realizado con Ryan Lewis analiza cómo la pérdida de humedales incide en el coste de endeudamiento de los gobiernos locales de Estados Unidos. Estos ecosistemas no solo capturan carbono: actúan como esponjas naturales que absorben el exceso de aguas pluviales, reducen el riesgo de inundaciones fluviales y filtran sustancias contaminantes, sobre todo vertidos agrícolas y metales pesados.

El impacto financiero de perder humedales

La destrucción de los humedales elimina estas protecciones y eleva el riesgo de inundaciones y contaminación del agua. Eso tiene consecuencias financieras. Los gobiernos locales –condados, municipios y distritos escolares– suelen emitir bonos municipales para financiar sus obras públicas. Cuando los inversores perciben un mayor riesgo en esas operaciones, exigen tipos de interés más altos como medida compensatoria. Nuestra investigación muestra que la rentabilidad de los bonos aumenta cuando se pierden humedales; en otras palabras, los gobiernos locales deben pagar más por su endeudamiento.

Las evidencias señalan el riesgo de inundaciones y la calidad del agua como factores clave en los cambios de la rentabilidad de los bonos. Los mayores aumentos del coste de endeudamiento se registran en las zonas más expuestas a inundaciones extremas. Asimismo, la desaparición de los humedales en las cabeceras de los ríos dispara los contaminantes vinculados a los vertidos agrícolas, como los nitratos.

El encarecimiento de la deuda no se produce de inmediato. Los mercados financieros tardan en reflejar la pérdida de ecosistemas en la valoración de los bonos, hasta que una gran inundación trae a primer plano el riesgo.

Claudio Rizzi

Profesor de Dirección Financiera en el IESE, su investigación se centra en las finanzas climáticas y sostenibles.