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Equilibra eficiencia y resiliencia frente a riesgos geopolíticos

Fortalece la operación y anticipa riesgos en tu cadena de suministro para navegar con éxito la incertidumbre global.

Planta petrolera
1 de septiembre de 2025

La invasión rusa de Ucrania –más allá de la crisis humanitaria que ha provocado– ha puesto de manifiesto una realidad de calado: muchas empresas y gobiernos no están preparados para afrontar las disrupciones geopolíticas que amenazan sus operaciones. La guerra ha disparado los precios de la energía y los alimentos en todo el mundo. Además, es poco probable que el suministro de materias primas esenciales –de las que depende gran parte del mundo en desarrollo– se restablezca a corto plazo, debido a la interrupción de las siembras, el daño o destrucción de las instalaciones productivas y el bloqueo de puertos clave.

Los líderes deben familiarizarse con este nuevo escenario global, que el IESE describe con el acrónimo PLUTO: Polarizado, Líquido, Unilateral, Tenso y Omnirrelacional. “Subestimar escenarios improbables, pero de alto impacto, es mala gestión”, afirma Eduard Calvo. Por eso, insta a los directivos a prepararse para posibles disrupciones en la cadena de suministro, en lugar de limitarse a calcular la probabilidad de que ocurran.

No se trata de evitar la tormenta, sino de resistir cuando llegue. La resiliencia –no solo la eficiencia– es el nuevo imperativo.

La resiliencia es costosa, pero el coste de no desarrollarla es mayor

Mike Rosenberg lo explica con esta metáfora: en 2018, un huracán arrasó la ciudad de Mexico Beach, en Florida, donde, en medio de la destrucción, destacó una vivienda que quedó en pie, construida expresamente para resistir, con cimientos reforzados, ventanas blindadas y una escalera diseñada para ceder sin dañar la estructura. “Así debe entenderse la resiliencia empresarial: no se trata de evitar el impacto, sino de absorberlo y seguir operando”, subraya.

La resiliencia no se improvisa; requiere visión, inversión y disciplina, sostiene Jordi Canals. Aunque admite que construirla implica costes, advierte que no hacerlo puede salir mucho más caro. Por eso, recomienda a consejos y directivos replantearla desde cinco frentes interdependientes y reforzarla no solo con más recursos financieros, sino también con preparación estructural y agilidad estratégica.