De repente, te encuentras ante el reto de buscar un nuevo puesto y escribir un nuevo capítulo en tu carrera. Para muchos profesionales, la transición hacia una segunda —o incluso tercera— etapa no llega en el momento más conveniente.
A veces ocurre de forma gradual, cuando la trayectoria que había definido tu carrera empieza a perder impulso. Otras veces llega de manera abrupta —como consecuencia de una reestructuración, un despido o una disrupción del mercado— y te obliga a actuar con rapidez y determinación.
En ambos casos, el reto es el mismo: tomar las riendas de la situación para mantener el impulso y seguir avanzando. Es normal sentir cierta inquietud, pero no debería ser la emoción dominante. En cualquier momento de tu carrera, un cambio profesional puede convertirse en una oportunidad para reinventarse y crecer.
La cuestión no es si reinventarse es posible, sino cómo transformar ese cambio de circunstancias en una etapa satisfactoria y con sentido. Lo cierto es que quienes afrontan este momento con claridad y propósito pueden descubrir nuevas oportunidades de crecimiento y una renovada sensación de propósito.
Replantear la situación
Según Manuel Alonso Puig, responsable del programa Nuevos horizontes profesionales del IESE para directivos sénior en España, la clave para afrontar un cambio de este nivel está en adoptar un enfoque estructurado e intencional.
“Es fundamental identificar cuál es tu verdadero valor en este momento”, explica, “y construir una propuesta que te diferencie claramente del resto”.
Esto exige un cambio de mentalidad. En lugar de ver una transición como una interrupción, puede entenderse como un movimiento estratégico que permite alinear la experiencia acumulada con nuevas oportunidades.
Un mercado laboral en transformación
Hoy, los directivos toman decisiones sobre su carrera en un contexto marcado por profundos cambios en el mercado laboral global.
Los avances tecnológicos —especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial generativa— prometen importantes mejoras de productividad, al tiempo que plantean interrogantes sobre la sustitución de puestos de trabajo y la evolución de las competencias necesarias. A esto se suman los cambios demográficos: vivimos más años y con mejor salud, mientras que el envejecimiento de la población genera nuevas tensiones en el mercado laboral.
Todo ello está alargando y modificando el diseño tradicional de las carreras. La trayectoria lineal de toda la vida está dando paso a rutas más dinámicas y con distintas etapas, donde reinventarse deja de ser la excepción para convertirse en la norma. En este contexto, la capacidad de adaptación resulta clave.
El programa NHP del IESE anima a los participantes a reflexionar sobre varias dimensiones clave para transformar años de experiencia en nuevas oportunidades:
- Cómo alinear su experiencia y fortalezas con nuevos horizontes laborales.
- Qué competencias y herramientas necesitan para rediseñar su cerrera de acuerdo con sus valores e intereses actuales.
- Cómo reforzar sus capacidades de liderazgo y dirección en nuevos contextos.
- Cómo apoyarse en redes de contacto, mentores y recursos institucionales para identificar oportunidades.
Para muchos directivos, este proceso supone volver a posiciones ejecutivas. Para otros, abre la puerta a la consultoría, la inversión, el emprendimiento o posiciones de mando intermedio: roles que permiten capitalizar una amplia experiencia profesional con mayores niveles de flexibilidad y autonomía.
“El tiempo que dedicamos al trabajo ocupa una parte muy importante de nuestra vida”, afirma Yolanda De Gregorio Velazquez, que recientemente asumió un puesto de debt advisory en una firma de corporate finance de Barcelona tras completar el programa. “Hay que ser valiente y buscar un trabajo que realmente te llene”.
Construir un camino estructurado
Aunque redefinir una carrera en etapas avanzadas presenta retos específicos, lo cierto es que cualquier profesional necesita revisar periódicamente su trayectoria para aprovechar nuevas oportunidades.
Como parte de su compromiso de acompañar a sus antiguos alumnos en distintas etapas de su desarrollo, el IESE ofrece herramientas para identificar nuevas opciones laborales o diseñar un plan estratégico que permita alcanzar objetivos a largo plazo.
El Programa de Transición Profesional, por ejemplo, ayuda a antiguos alumnos del IESE a explorar nuevas oportunidades mediante una serie de módulos que les acompañan durante todo el proceso de transición:
- Descubrir el propio camino: los participantes identifican sus intereses, valores, motivaciones y fortalezas para definir un propósito claro.
- Construir una marca personal: a partir de un mayor autoconocimiento, desarrollan un relato sólido con la ayuda de coaches y mentores especializados.
- Salir al mercado: la última fase se centra en la ejecución: definir la estrategia de búsqueda, reforzar el networking y prepararse para comunicar eficazmente en entrevistas y entornos profesionales.
“Las personas que lideran el programa sienten verdadera pasión por lo que hacen, y realmente percibes que quieren ayudarte a tener éxito”, afirma Pavel Veselov, Executive MBA del IESE y participante del PTP.
Valentía, claridad y oportunidad
Cambiar de rumbo profesional no es fácil. Requiere valentía, planificación y, en muchos casos, la disposición de salir de la zona de confort. Pero las recompensas pueden ser significativas: un trabajo más alineado con los propios valores, una mayor sensación de propósito y, en muchos casos, un mejor equilibrio entre vida personal y laboral.
Eugeni Brotóns es un buen ejemplo de ello. Tras dejar en 2023 su puesto como director global de marketing en la empresa española de bebidas González Byass, decidió replantearse su trayectoria. Después de participar en el programa NHP del IESE, inició una nueva etapa en consultoría y actualmente asesora a compañías como la bodega riojana Marqués del Atrio.
“El programa me ayudó realmente a mirar hacia dentro”, explica Eugeni, “y a preguntarme qué quería hacer de verdad en esta etapa de mi vida”.
Estos son algunos de sus consejos para quienes estén pensando en dar un giro a su carrera:
- Cuida tu red de contactos: mantén vivas tus relaciones mucho antes de empezar a plantearte un cambio.
- Mantén una actitud positiva: cuando una puerta profesional se cierra, otras se abren.
- Busca ayuda y el consejo de los demás: “Permítete enriquecerte con la experiencia de otras personas”, concluye Eugeni.

















