Liderazgo y gestión de equipos de alto rendimiento

Hay un famoso proverbio africano que dice: “Si quieres ir rápido, ve solo, pero si quieres ir lejos, ve acompañado”. Se trata, sin duda, de un sabio consejo tribal.

Trabajar en equipo –saber trabajar en equipo– es una cualidad imprescindible para triunfar en cualquier ámbito de la vida, y, por supuesto, en el entorno profesional. Todas las empresas que tenga una mirada de largo alcance fomentarán la colaboración entre sus empleados y propiciarán la coordinación entre sus departamentos y divisiones.

Pero trabajar en equipo no es lo mismo que formar parte de un “equipo de alto rendimiento”. Trabajar en equipo significa formar parte del mismo proyecto y compartir unos objetivos comunes. Pero en la mayoría de las ocasiones los lazos que unen a sus miembros terminan aquí.

Un EAR (High Perfomance Teams en inglés) es mucho más. Sus integrantes tienen una relación de dependencia recíproca y sobre ella construyen su desempeño profesional y también su valía. Su labor se sostiene sobre cuatro pilares: la confianza, la comunicación, la coordinación y la cooperación.

Características de los equipos de alto desempeño

Propósito común 

Uno de los principales valores que da consistencia al equipo es el hecho de que cada uno de sus miembros esté alineado con un mismo propósito. La tarea de cualquier EAR es alcanzar un objetivo y hacerlo con niveles de desempeño excepcionales.

Diversidad de talentos 

Lo ideal es que un EAR esté compuesto por profesionales con perfiles distintos, que aporten una visión propia capaz de encajar en el planteamiento grupal. Cuantos más puntos de vista diferentes haya, mejor será la forma de proceder y, por tanto, los resultados obtenidos.

Roles definidos 

La diversidad cultural y profesional favorece el éxito de un EAR, pero al mismo tiempo cada miembro del grupo tiene claro cuál es su desempeño en particular y el de cada uno de sus compañeros en general.

Liderazgo y confianza mutua 

La existencia de un líder es fundamental. Su conducta y sus palabras deben ser siempre ejemplificantes y motivadoras, pero el liderazgo no se impone, surge de la propia dinámica de grupo y propicia en cada momento el compromiso, la iniciativa y la excelencia de cada uno de sus integrantes.

Comunicación fluida 

La comunicación genera confianza y la confianza favorece el rendimiento. La comunicación fluida es clave para pensar en grupo y encontrar sinergia en las soluciones de equipo. La cooperación siempre nace de la comunicación.

Buena gestión de los conflictos 

Debido a que la diversidad ofrece muchas oportunidades de discordia, conflicto y rupturas de comunicación, especialmente entre equipos que deben realizar sus tareas en entornos complejos, a alta velocidad y dinámicos, esas diferencias deben superarse con confianza, aceptación, respeto, cortesía y una buena dosis de entendimiento.

Capacidad para proponer y decidir 

Es importante que los EAR sientan que tienen cierta autonomía a la hora de tomar decisiones sobre su trabajo. La compañía marca objetivos, pero si los profesionales se sienten sin capacidad de maniobra, su implicación y compromiso se verán seriamente afectados.

Reconocimiento 

El éxito debe venir acompañado de una recompensa. Este refuerzo potenciará la motivación de los empleados y favorecerá que trabajen más contentos y, en consecuencia, de forma más eficiente.

alto rendimiento equipos

Crear equipos de alto rendimiento en las organizaciones aumenta el rendimiento de los integrantes de tal manera que éste resulta muy superior a la simple suma de las capacidades y habilidades individuales, además de mejorar el clima y el sentimiento de pertenencia.  

La amplia gama formativa, que abarca todas las etapas formativas de un directivo, y el reconocido nivel de los programas de educación ejecutiva del IESE te ayudarán a convertirte en un gran líder de equipos virtuales. Especialmente, el programa Gestión de equipos en la era digital es de gran ayuda para todo directivo que dirija equipos en un entorno competitivo y de incertidumbre.

Posts Relacionados