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Cómo proteger el sentido del trabajo en la era digital

El potencial de la IA para despojar de sentido al trabajo puede suponer una amenaza mayor que la pérdida de empleo. Así se preserva el compromiso del equipo.

Hombre mensajero entrega un domicilio.
1 de septiembre de 2026

Por Mireia Las Heras

Pablo era repartidor autónomo y lo que más valoraba era precisamente eso: la independencia. Sin escritorio ni horario fijo, podía elegir cuándo y cuánto trabajar, colaborar con varias plataformas a la vez y hacerlo a su manera. En eso encontraba el sentido de su trabajo.

Marta era redactora publicitaria en una agencia de marketing y lo que más le gustaba era la variedad. Contar con encargos y clientes diversos disparaba su creatividad para idear eslóganes y campañas memorables. Su trabajo le resultaba divertido, estimulante y apasionante. En eso encontraba el sentido de su trabajo.

En ambos casos, las tecnologías digitales permitían a Pablo y Marta desempeñar mejor su trabajo, reforzando precisamente aquellos aspectos que más sentido tenía para ellos. Por eso es importante que, a medida que la inteligencia artificial (IA) se despliega en los entornos laborales, los directivos vigilen que las ventajas que promete no acaben convirtiéndose en efectos adversos que despojen de significado al trabajo.

En un artículo que publico junto a mis coautores en Human Resource Management Journal repaso la bibliografía sobre el sentido del trabajo e identifico los aspectos que lo dotan de significado en la era digital. La IA, cada vez más extendida, está transformando las profesiones de personas como Pablo y Marta a un ritmo incesante. Pablo, que adoraba su libertad, siente ahora que está a merced del algoritmo. Incluso acepta trabajos a cualquier hora del día por miedo a quedarse sin encargos, algo que jamás habría tolerado antes. Y Marta básicamente se limita a revisar lo que genera una máquina. Sus tareas se han vuelto monótonas y poco estimulantes.

¿No hay otro camino? Nuestra investigación indica que sí. De hecho, identifica cinco acciones que los responsables de Dirección de Personas pueden poner en marcha para garantizar que el trabajo conserve su sentido y su dimensión humana en esta nueva era tecnológica.

¿Qué es el sentido? Conceptos clave y factores contextuales

Aunque los términos “sentido del trabajo”, “trabajo con sentido” e “intensidad del sentido laboral” se usan a menudo indistintamente, mis coautores y yo establecemos distinciones entre ellos. Los concebimos como conceptos anidados: el primero engloba al segundo, y el segundo al tercero. El más amplio –el sentido del trabajo– puede ser positivo, neutral o negativo, pero tiende a positivizarse a medida que los trabajadores interpretan y moldean su experiencia laboral en función de sus valores. Es un proceso fluido en el que interactúan factores contextuales y personales. Esta distinción puede ayudar al departamento de Dirección de Personas a identificar dónde y cómo intervenir con mayor eficacia.

Gráfico con los tres conceptos de sentido del trabajo

 

Dado que un trabajo con sentido y, en última instancia, la intensidad del sentido laboral, se construyen o erosionan desde esa base, conviene atender a los siguientes factores contextuales:

Retrato de Mireia Las Heras, profesora en el IESE
Mireia Las Heras

Profesora de Dirección de Personas en las Organizaciones. Sus investigaciones se centran en temas relacionados con la integración trabajo-familia alrededor del mundo, liderazgo, teletrabajo, motivación y estados emocionales en el trabajo.