Iese

Logo Iese Insight

Liderazgo y deporte: una carrera de fondo

Más allá del marcador, el deporte plantea dilemas de liderazgo, decisión y estrategia que cualquier directivo reconocerá como propios.

Fan celebrando durante un partido de fútbol en un estadio.
1 de mayo de 2026

El deporte nunca ha sido solo deporte. En su mejor versión, “eleva el espíritu humano, fomenta la disciplina, la perseverancia y el respeto, y es capaz de unir a personas de distintas culturas, países y orígenes. No solo entretiene; también conecta”. Eso destacaba Franz Heukamp, director general del IESE, poco después de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 de Milán-Cortina.

No obstante, también refleja las tensiones del momento. Tom Standage, director adjunto de The Economist, lo apuntaba en sus diez tendencias para 2026: las fricciones geopolíticas entre los tres anfitriones del Mundial de fútbol 2026 de la FIFA –Canadá, México y Estados Unidos– pondrán a prueba la capacidad del deporte para unir.

En paralelo, el deporte se está profesionalizando a una velocidad que dispara las expectativas sobre gobernanza, sostenibilidad y creación de valor. En este contexto, el IESE ha puesto en marcha el Sports Management Center, un nuevo centro de investigación para impulsar el liderazgo, la profesionalización y la excelencia en el sector deportivo. El centro nace con el respaldo de destacados líderes empresariales y del deporte, entre ellos, Alan Pace (MBA ‘94 del IESE), propietario del Burnley Football Club en Inglaterra y del RCD Espanyol de Barcelona, su mujer, Kristen Pace, y Antoni Martin (Executive MBA ‘11 del IESE).

Pace encarna la tensión que el centro quiere estudiar: “Hay que equilibrar la ambición con la realidad, y también la comunidad con la profesionalización. Ese equilibrio es difícil en cualquier sector, pero especialmente cuando hay tanta pasión de por medio”, dijo el día de su presentación, en marzo de 2026.

La iniciativa, bajo la dirección académica de Albert Fernández y Jan Simon, no parte de cero. Casos de estudio, sesiones con deportistas de élite e investigaciones llevan tiempo explorando dilemas del deporte que cualquier líder reconoce como propios:

  • ¿Cómo mantener la motivación cuando el éxito se resiste?
  • ¿Cómo decidir rápidamente sin margen de error?
  • ¿Cómo gestionar el retorno a corto y largo plazo?
  • ¿Y cómo gestionar el fervor de una afición?

Las figuras deportivas que han pasado por las aulas del IESE apuntan algunas respuestas.

Autoliderazgo, el inicio de toda competición

¿Qué te mantiene activo cuando nadie te mira? Para el ultrafondista Kílian Jornet, la respuesta es clara: “El motor no puede ser externo, no puede depender del dinero ni de otras recompensas”. Jornet invita a preguntarse qué te mueve de verdad, qué hace que sientas la meta como propia, y darlo todo para conseguirlo.

Eso es clave, porque el progreso nunca es lineal: “Como habrá altibajos, fracasos y puertas que se cierran, necesitas una motivación profunda. Cuando das el 200% y las cosas no salen, cuando te preguntas ‘¿merece la pena?’, debe haber algo que te haga seguir, algo a lo que te sientas unido emocionalmente”, argumenta.

Una motivación interna sólida ayuda no solo cuando dudas de ti mismo, sino también cuando otros dudan de ti.

David Plana (Programa de Desarrollo Directivo ‘06), CEO del resort de golf Camiral, en la Costa Brava, relató en el IESE cómo la idea de organizar la Ryder Cup 2031 provocó perplejidad en un consejo de administración. “Todos se lo tomaron a broma, menos Denis O'Brien”, propietario del resort. Albert Fernández traduce esa anécdota en clave directiva: “Eso es liderazgo visionario: ver un proyecto capaz de situar tu organización en la primera división y no descartarlo por su escala”.

A lo largo de una carrera puede ser necesario reinventarse. Para la estrella del baloncesto Marc Gasol, ese momento llegó cuando se retiró de la NBA y tuvo que encontrar un nuevo propósito vital. “¿Qué pasa cuando de repente dejas de hacer lo que has hecho toda tu vida? Tienes que identificar en quién quieres convertirte, porque tu identidad cambia. Debes reenfocar y entender cuál será tu objetivo en tu siguiente capítulo vital”, dijo en un panel moderado por Jan Simon.

Marc Gasol en un evento en el IESE.

Marc Gasol, tras retirarse de la NBA, se reinventó y encontró un propósito alineado con sus valores.

 

Gasol canalizó esa motivación en el Bàsquet Girona, club profesional que fundó en Girona en 2014: “Creo mucho en los equipos y en los deportes de equipo. Tenía claro que quería seguir formando parte de algo alineado con esos mismos objetivos y valores”.

Marc Coma, pentacampeón del Rally Dakar, resolvió su propia reinvención formándose en un Programa de Dirección General del IESE para adquirir una visión distinta de la gestión de los negocios y una red de contactos con la que crecer profesional y personalmente más allá del motociclismo. Para avanzar, a veces hay que saber parar, evaluar las propias capacidades y buscar buenos maestros. Ante todo, “confía siempre en ti”, aconseja Coma.

Toma de decisiones bajo presión

El deporte obliga a decidir en segundos. Así lo vivió el atleta Paul McGrath en el Mundial de Atletismo de Tokio, donde llegó a los últimos metros de la marcha con dos penalizaciones: una tercera suponía la descalificación. De repente se encontró liderando la prueba. “Tuve que decidir qué hacía en cuestión de tres segundos”, recuerda. El seleccionador le apremiaba a ir a por el oro; el entrenador, a no arriesgarse. Eligió seguir su instinto, bajar el ritmo y asegurar el bronce.

El deportista Paul McGrath junto al profesor del IESE Jaume Armengou

EN VÍDEO: El atleta Paul McGrath (a la izqda.) rememora su llegada a la meta en el Mundial de Atletismo de Tokio con Jaume Armengou, que analiza con él su toma de decisiones.

 

En una de sus clases en el IESE, Jaume Armengou reconstruyó con él esa decisión mediante un árbol de probabilidades: una mayor ambición implicaba un mayor riesgo de perderlo todo. “La elección de Paul fue la acertada, ya que equilibró ambición y riesgo”, concluye.

Cuando el foco se desplaza del individuo a la organización, decidir deja de ser un acto solitario para convertirse en un equilibrio entre actores con distintos intereses.

La 37.ª Copa América en Barcelona es un ejemplo paradigmático. El profesor Joan Enric Ricart, junto con Jordi Oliver, analiza cómo el éxito del evento no se debió únicamente a la financiación, sino a un modelo de colaboración público-privada basado en la confianza.

La pieza clave fue Barcelona & Partners, una organización sin ánimo de lucro que lideró la candidatura y alineó a las administraciones públicas y los inversores privados. Según cálculos de la Universidad de Barcelona y la Fundación Barcelona Capital Náutica, esta colaboración generó más de 1.000 millones de euros en PIB para Barcelona y Cataluña y cerca de 13.000 empleos.

Los resultados son mucho menos favorables cuando la coordinación falla o se ignoran los grupos de interés en la toma de decisiones. Así ocurrió cuando el consejero delegado del PGA Tour anunció una alianza con el fondo soberano saudí para impulsar un circuito alternativo de golf sin consultar previamente ni al consejo ni a los principales actores del ecosistema: jugadores, patrocinadores, medios y aficionados.

Esa decisión unilateral, tomada a puerta cerrada, desató una crisis de confianza y provocó un daño reputacional que erosionó relaciones construidas durante décadas.

Los profesores del IESE África Ariño y Ricardo Calleja, autores de un caso premiado sobre ese episodio, plantean tres recomendaciones para tener siempre en cuenta a los grupos de interés en este tipo de decisiones estratégicas de gran alcance:

  • Crea espacios de escucha, foros donde todas las partes interesadas puedan expresar sus inquietudes y debatir intereses interdependientes.
  • Media y busca puntos de acuerdo, de modo que ningún actor se imponga ni domine la conversación en detrimento de los demás.
  • Actúa con transparencia, garantizando el acceso a la información relevante, sin agendas ocultas y con claridad de límites para cada parte. Eso refuerza la confianza entre todos los implicados.

El partido se juega cada vez más en lo que lo rodea

El epicentro del negocio deportivo ya no son los 90 minutos de juego, sino todo el ecosistema de servicios y experiencias que lo rodea.

Kristoff Puelinckx es fundador y CEO de Tennium, una plataforma de eventos nacida en el ámbito del tenis que colabora estrechamente con deportistas, grandes marcas e inversores para gestionar todo lo que rodea al evento.

En el mismo panel que Marc Gasol, explicó: “Antes, un torneo giraba prácticamente en torno a lo que pasaba en la pista. Ahora se presta mucha más atención a todo lo que ocurre alrededor. La gente quiere entretenimiento, tomar algo, estar con amigos, interactuar con los patrocinadores. Más allá del juego, hay un mayor foco en la hospitalidad y en toda la experiencia del aficionado. Eso exige propuestas cada vez más segmentadas y de carácter premium”.

Kristoff Puelinckx en un evento en el IESE

Kristoff Puelinckx (centro): “Más allá del juego, hay un mayor foco en la hospitalidad y en toda la experiencia del aficionado”.

 

Más allá de la taquilla