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“Uno de mis mayores desafíos consiste en aprender a gestionar lo desconocido”

Tras fundar siete startups e invertir en diez, Elena de Benavides (PDD '13) impulsa ahora la innovación y el emprendimiento en el sector eléctrico

Elena de Benavides

“No solo me proporcionaron nuevos conocimientos, también me ayudaron a abrir mi mente". Elena de Benavides, sobre el IESE. Foto: Edu Ferrer

22 de enero de 2020

Elena de Benavides (PDD’ 13) reconoce que, últimamente, apenas encuentra tiempo para consultar el correo personal.

Con menos de 40 años, Benavides ya ha fundado siete startups, ha invertido en diez, y ha sido directora de inversión en Gala Ventures. Pero su nuevo desafío es aún mayor: coordinar todo lo relacionado con innovación abierta y emprendimiento para Red Eléctrica de España (REE), uno de los principales gigantes empresariales españoles.

Como Open Innovation & Entrepreneurship Lead de REE, busca y atrae emprendedores y nuevos proyectos que puedan contribuir a la profunda transformación de la empresa. Y una de sus armas es “un fondo de capital riesgo para invertir en startups con las que existan sinergias, acelerar startups con tecnologías en fase inicial que puedan aportar un valor diferencial si cuentan con el apoyo y los activos de Red Eléctrica y explorar con compañías más consolidadas nuevos modelos de negocio”.

Benavides tiene muy presente que uno de sus grandes desafíos pasa por gestionar lo desconocido. Nadie sabe con certeza hacia dónde se dirige la revolución del sector eléctrico, pero ninguno de sus protagonistas puede dejar de avanzar y experimentar con sistemas menos lineales y unidireccionales hasta dar, poco a poco, con el camino correcto.

Y esto, matiza Benavides, “implica un reto filosófico, cultural y tecnológico para los principales agentes del sector, desde distribuidores hasta transportistas, pasando por los que operan el sistema o los clientes, que deberán concienciarse de las implicaciones de su consumo de energía”. Además, los operadores como REE están llamados a jugar un papel crucial en la electrificación de la economía, clave en la lucha contra el cambio climático. La inteligencia artificial, los datos masivos y el internet de las cosas (IoT) se perfilan como algunos de sus aliados.

La innovación implica un reto filosófico, cultural y tecnológico para los principales agentes del sector

No es un reto menor, pero tampoco lo fueron los de sus anteriores etapas profesionales. Benavides ha fundado siete startups en un país donde solo un 22% de estos proyectos está liderado por mujeres y ha sido directora de inversiones en un sector, el de los fondos de capital riesgo, donde la presencia femenina también es mínima en los puestos destacados.

Grandes desafíos

Entre los grandes desafíos que tuvo que superar como directora de Inversiones de Gala Ventures destacan, según ella, “el propio cambio profesional que supuso pasar del emprendimiento al capital riesgo cuando estos puestos solían ocuparlos los expertos en finanzas, la gestión del caos emocional y económico que asedia a los equipos de las startups en las que inviertes y que empiezan a despegar y, por fin, la creación de un espacio dentro de Gala donde se entendiesen mejor las particularidades de las operaciones con este tipo de negocios”.

Mientras ella se enfrentaba a esos desafíos, el sector en su conjunto experimentó, en muy pocos años, un cambio fulminante: “Nos profesionalizamos rápidamente, apareció mucha gente con la que coinvertir y asociarse, y se multiplicó el dinero que llegaba”. También admite que con tanto capital “las valoraciones de algunas empresas se dispararon más allá de lo razonable”.

Conoce bien ese mercado porque en 2017 ya había invertido, directa y personalmente, en proyectos empresariales como Zapiens Tribe (gestión del conocimiento y recursos humanos), Rebellion (una fintech que da servicio a jóvenes no bancarizados) o Mimento (que permite revelar y enviar fotos físicas a partir de las que almacenamos en nuestros smartphones o redes sociales).

Además, venía de una experiencia notable como CEO de la startup más exitosa que ha dirigido hasta la fecha. Según Benavides, “el Instituto Internacional de Flebología nos permitió mejorar la calidad de vida de muchas personas con patologías venosas”. ¿Cómo lo hacían? Esencialmente, “ofreciendo una solución inyectable que habíamos patentado y que les evitaba pasar por el quirófano”.

Su incorporación y permanencia en el Instituto desde 2010 hasta 2014 se explica con los mismos tres motivos que siempre han llevado a Benavides a participar en una startup como directiva, emprendedora e inversora: “Entender perfectamente el modelo de negocio y la necesidad social que soluciona, que se produzca un intercambio económico entre la empresa y sus clientes y, finalmente,  la complicidad y confianza total en el equipo”.

Importancia de la formación

Justamente, mientras se encontraba en el Instituto Internacional de Flebología como CEO y unos meses antes de dar el salto al capital riesgo de Gala Ventures, Elena de Benavides cursó el Programa de Desarrollo Directivo (PDD) del IESE. Allí, en 2013, “no solo me proporcionaron nuevos conocimientos, sino que también me ayudaron a abrir mi mente, a ampliar la manera de ver las distintas áreas de la empresa de forma muy práctica y a entender, por ejemplo, las finanzas aunque yo no fuese financiera”.

“Para mí”, aclara, “fue una formación fundamental y además, sigo vinculada a la escuela porque pertenezco a su red de inversores y emprendimiento, me gusta recibir información sobre los programas especializados que pueden completar mis conocimientos y hasta hemos creado un pequeño vehículo de inversión entre antiguos compañeros de clase del PDD que nos permite estar muy al día de lo que se mueve en otros sectores”.

Benavides forma parte de la Red de Business Angels del IESE, que vincula a inversores con start-ups, y también ha sido mentora en IESE Women Angels, la plataforma que da apoyo a las inversiones realizadas por mujeres.