Fuencisla Clemares. Cómo llegar a ser directiva de Google con un MBA. Historias de éxito

Fuencisla Clemares es directora general de Google para España y Portugal, ex consultora de McKinsey y tiene tres hijos. 

Cuando pensamos en el perfil de una profesional como Fuencisla Clemares (MBA ’00), una de las primeras preguntas que nos asaltan es de dónde saca las horas para hacer tantas cosas y, además, hacerlas bien. Parece realmente como si sus días fueran más largos que los del resto. ¿Lo son?

La directiva matiza que sus jornadas en Google las distribuye así: “Un 40% de mi tiempo lo dedico a la gestión del negocio, un 30% a visitar a los clientes y a relacionarme con el entorno para asegurarme de que tenemos la visibilidad y el impacto externo que una empresa de estas características exige, y el resto es estrategia, ver por dónde va el futuro (20%), y formación (10%)”.

“Mi mayor reto directivo”, continúa, “estriba en movilizar y coordinar a profesionales que forman parte de mi equipo, pero que no me reportan directamente a mí”. Sabe que no basta con tener galones para que las personas que no trabajan tan estrechamente con ella den lo mejor de sí mismas.

El trato personal, aclara, es lo que “marca la diferencia”. Hay que contagiar entusiasmo como si se tratase de una corriente eléctrica, implicarlos en el proyecto, recordarles su importancia y animarlos a salir de su zona de confort, aunque cometan errores.

Y aquí liderar con el ejemplo también es fundamental. Por eso, no oculta sus traspiés y recuerda que Google “te permite equivocarte”. Esa filosofía, además, ofrece una ventaja fundamental según ella: los errores no se esconden, sino que se reconocen y se enmiendan lo antes posible. “Los fallos te hacen más humano”. Y ser más humano es clave para implicar emocionalmente a la plantilla.

La igualdad como misión

“En el mundo tecnológico las mujeres estamos infrarrepresentadas y, al final, la gente se queda con nuestra cara y yo intento aprovecharlo, pero, a veces, me siento muy sola”, señala. “Los hombres”, añade, “sienten curiosidad por descubrir si estaré a la altura de la responsabilidad que se me ha encomendado”. Ya no pueden quedarles muchas dudas: Clemares tomó el timón de Google para España y Portugal en 2016 y ahí sigue con un éxito apabullante.

La ejecutiva ha defendido desde hace más de una década no solo la igualdad de género, sino también la diversidad en los órganos de dirección. Reconoce que su empresa está realizando un esfuerzo en ese sentido, a pesar de que el reto es enorme. “Las mujeres ingenieras escasean”, advierte, y justo son esos los perfiles más demandados en el sector tecnológico.

Antes de fichar por Google, trabajó durante seis años en McKinsey como consultora especializada en marketing y asesoramiento, y también se preocupó por la igualdad y la diversidad. Ayudó a organizar desayunos de networking para ejecutivas de alto nivel y sesiones de formación para mujeres, y plantó la semilla de cambios más estructurales: en el 2000, la consultora no tenía ni una socia. Hoy existe hasta una política específica para reclutar talento femenino en puestos de responsabilidad y las mujeres representan más del 40% de los empleados y casi la misma proporción en tareas directivas.

Prepararse para dar el salto

Clemares se incorporó a McKinsey poco después de terminar su MBA en el IESE, un programa que le ayudó a dar el paso que buscaba en su carrera, pero ¿qué aprendió allí exactamente?

En una reciente entrevista en el Financial Times, la directiva explica que el máster le ofreció un ritmo de trabajo similar al de las empresas de alto rendimiento y que, por lo tanto, “es una gran preparación para trabajar en ellas”. También destacó el método del caso, que permite abordar “los problemas de una manera más holística y ayuda a pensar estratégicamente”.

Considera que su principal fortaleza como directiva es, precisamente, su “capacidad estratégica”. Una aptitud que empezó a practicar en McKinsey y que resume como “la habilidad de enfrentarme a problemas muy distintos y en industrias muy diferentes”.

Vista su trayectoria, todavía cabe preguntarse si esta superprofesional no se guardará alguna receta secreta para estirar el tiempo y que sus días duren treinta o cuarenta horas más que los del resto.

Las 5 claves de Fuencisla Clemares para ser una líder de impacto

1. Emociona a toda la plantilla, no solo a tu equipo.

2. El poder importa. El trato humano marca la diferencia.

3. Los resultados financieros no bastan. ¿Cuáles son tus valores?

4. Si tienes problemas, tienes soluciones.

5. Tu tiempo es tu agenda. Organízala con cuidado.

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