Un "fragante" caso de éxito

Marc Puig habla de globalización en el MBA

07/03/2013

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“El mayor riesgo es no arriesgarse”, aseguraba ayer Marc Puig, presidente ejecutivo de la empresa familiar Puig, en el marco de las Global Leadership Series del MBA, en una sesión celebrada en el campus del IESE en Barcelona que llevaba por título “Key Success Factors in Building a Global Company” (factores de éxito clave al crear una compañía global).

Tras la presentación de Jordi Canals, director general del IESE, Puig repasó parte de la historia de la compañía fundada por su abuelo en 1914. Tras la guerra civil, España estuvo aislada y empobrecida durante décadas, y el padre y el tío de Marc Puig empezaron a comercializar sus marcas propias de perfume en el extranjero. El siguiente paso fue asociarse con Paco Rabanne, en 1968, y ese fue el verdadero detonante de la internacionalización de la firma.

Fuera de España, Puig no vende con marca propia, sino que comercializa otras marcas de lujo como Carolina Herrera, Nina Ricci, Paco Rabanne, Jean Paul Gaultier, Prada y Valentino. Y cuando adquiere casas de moda, Puig no interfiere en la parte creativa del negocio: “Intentamos no vender solo productos, sino experiencias. Queremos contar historias”.

Después de un período de crecimiento estable en los noventa, las cosas se empezaron estancar: “Tuvimos que plantearnos si había algo que podíamos hacer mejor que los demás y que justificara nuestra existencia” —confesó—. “La comercialización de moda y fragancias la hacemos muy bien, pero nos habíamos dispersado al meternos en tantas cosas: teníamos que centrarnos en lo que hacíamos mejor”.

“En Puig damos una gran importancia a la pasión, al trabajo en equipo y al trato de respeto de las personas. La compañía intenta contratar a gente que se comprometa con su sistema de valores y que se centre en la eficiencia y en la excelencia”, añadió.

Una de las cosas que más enorgullece al presidente ejecutivo de Puig es el aumento de cuota de mercado que ha experimentado la compañía, puesto que su tamaño es reducido en comparación con gigantes como Procter & Gamble y l’Oréal. La cuota de mercado actual es del 8,1% y el objetivo es llegar al 10%.
 
Cuando le preguntaron si sacrificaría el hecho de ser una empresa familiar para ampliar capital, respondió que de momento no está previsto pero que no hay directrices marcadas en este sentido. La consigna siempre ha sido dirigir la empresa y pasarla a la siguiente generación. Además, Puig aseguró: “Mientras se perciba que somos una empresa innovadora seguiremos atrayendo a la gente”.

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