Cuatro pasos para controlar la agenda

Claves para mejorar la gestión del tiempo

18/11/2013

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¿La gestión de la agenda se te escapa de las manos? No solo te pasa a ti. Hoy en día hay que sacar tiempo para demasiadas cosas, y muchos directivos acaban teniendo la sensación de que la agenda les controla a ellos, en lugar de ser al revés.

Miquel Lladó, lecturer de Dirección Estratégica del IESE, destaca cuatro pasos que te pueden ayudar a recuperar el control de la agenda y de tu día a día.

  • Busca el equilibrio en tu vida personal. Serás bueno en el trabajo si lo eres en tu vida privada, por lo que ten controlada la agenda personal. No basta con dejar tiempo para los niños, la familia, los amigos y los hobbies. Lo verdaderamente importante es evitar que los compromisos de la vida personal tomen vida propia. Hay que centrarse en lo importante, sin dar un excesivo protagonismo a compromisos menos trascendentes.
  • Encuentra el equilibrio profesional. Decide qué quieres hacer con tu vida profesional. Trabajas para la empresa que trabajas porque tú lo decidiste; no fue algo casual. ¿Qué quieres conseguir? ¿Con qué objetivo te estás esforzando? Debes intentar tener un equilibrio profesional, dar siempre lo mejor de ti.
  • Planifica bien. Controlar la agenda es importante como estrategia de desarrollo para tu empresa. Si solo haces una revisión cada tres años, no te va a ir muy bien. No te tomes a la ligera la gestión de la agenda. Tú eres el que estás por encima, de forma activa y continuada, decidiendo lo que quieres que se cumpla y cómo hacer que sea así de forma regular.
  • Establece prioridades. El día solo tiene 24 horas y nunca hay tiempo para todo. Hay que decir "no" a algunas cosas para poder decir "sí" a otras. Y al hacerlo, recuerda que tu agenda afecta a terceras personas que trabajan para ti. Si pides que algo se haga de forma inmediata, por ejemplo, es posible que tu equipo tenga que reorganizar su agenda para dar respuesta a esa tarea o proyecto. Si estás pagando a alguien para que haga algo, asegúrate de que tu sistema de priorización le permite hacerlo y que, al mismo tiempo, está dando todo su potencial a la empresa.