Las múltiples caras de África

El impacto del idioma, la religión, la cultura y la historia

22/11/2013

Peter Bamkole

Los inversores deberían dejar de pensar en África como en un continente, puesto que el idioma, la religión, la cultura y la historia colonial individuales de cada uno de sus países significa que cada uno tiene una manera muy distinta de hacer las cosas.

África es la segunda región del mundo en cuanto a tasa de crecimiento se refiere, pero su crecimiento no es homogéneo, por lo que es un error pensar en África como en una entidad única. “África está pasando de la desesperanza y la ayuda internacional al comercio”, afirmó Peter Bamkole, director general del Enterprise Development Center de la PanAtlantic University de Lagos (Nigeria), en la sesión “Emprendeduría en África”, organizada por FINAVES, el fondo de inversión del IESE, en el campus de la escuela en Barcelona y celebrada dentro del marco de la Global Entrepreneurship Week 2013.

Bamkole explicó que China está realizando enormes inversiones en Ghana, Nigeria y Zambia, pero que ahora los propios africanos están invirtiendo en África y creando multinacionales que operan en varios países. Las tres áreas de inversión principales son las telecomunicaciones, la banca y la construcción. Según Bamkole, la tecnología móvil ha revolucionado el sector de la banca y las pymes se han convertido en la principal fuente de creación de riqueza. Asimismo, en países como Nigeria –que representa el 50% de la economía de África Occidental– la población activa es joven y cualificada.

El profesor del IESE Lluís Renart, director de la “Iniciativa África” del IESE, inauguró la reunión afirmando que la tecnología está permitiendo a los países africanos avanzar a pasos agigantados. Por ejemplo, hace diez años sólo había 300.000 líneas telefónicas en Kenia, mientras que ahora hay 24 millones de usuarios de móviles.

Mary Waceke Muia, directora de Recursos Humanos del Central Bank of Kenya, afirmó que Kenia es líder en innovación tecnológica y que muchas empresas del sector se han establecido en el país, cuyo objetivo es convertir Konza Techno City en un hub tecnológico mundial.

El profesor del IESE Albert Fernández Terricabras, director de Finaves, explicó el modo en que el IESE ayuda a los emprendedores a encontrar inversores y la manera en que las escuelas de negocios asociadas al IESE contribuyen al desarrollo de las empresas en África: “las escuelas de negocios proporcionan acceso a financiación, tecnologías, servicios de apoyo, activos, educación y formación, así como acceso a los mercados”.

No obstante, el profesor Renart también destacó que la Asociación de Escuelas de Negocios de África sólo cuenta con 27 miembros, una cifra muy limitada para una población cercana a los mil millones de habitantes. De hecho, de los 14.000 africanos que se presentaron al último examen GMAT, prueba necesaria para acceder a un MBA, sólo 2.000 estudian en África debido a la falta de plazas.

Finalmente, el profesor Fernández Terricabras mencionó la importancia de encontrar socios locales, un aspecto sobre el que también hizo hincapié Albert Alsina, CEO del fondo de capital riesgo Mediterrània Capital Partners. Según Alsina, es importante elegir a los socios de forma concienzuda y sin prisas y advirtió que “los gobiernos en África son como el fuego: si te acercas demasiado te quemas, y si no te acercas lo suficiente te congelas”.