El 70% de empleados creen que conciliar perjudica su carrera

Quince años estudiando la conciliación trabajo-familia

09/12/2014

IESE Business School

(De izqda. a dcha.) Daniel Arasa, Dolors Gordi y Nuria Chinchilla durante la jornada de clausura del Año Internacional de la Familia de la ONU / Foto: Roger Rovira

Uno de cada dos empleados trabaja en un entorno en el que resulta difícil conciliar trabajo y familia, y esto afecta negativamente a su salud y a la productividad. Es una de las conclusiones que se extraen de la edición 2014 del estudio global sobre Responsabilidad Familiar Corporativa IFREI que desarrolla el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE.

Las profesoras Nuria Chinchilla y Mireia Las Heras presentaron los resultados del estudio durante la jornada de clausura del Año Internacional de la Familia de la ONU, que reunió a representantes de numerosas entidades e instituciones. Entre ellos, la secretaria general de Familia de la Generalitat de Cataluña, Dolors Gordi, varios diputados del Parlamento español y del Parlament de Catalunya y el presidente de la Plataforma por la Familia Cataluña-ONU 2014 Daniel Arasa.


“Un amplio margen de mejora”

Los resultados del IFREI —en el que han participado más de 30.000 personas de África, Asia, Europa y Latinoamérica— revelan que sólo el 52 por ciento de los encuestados trabaja en entornos que facilitan la conciliación.

La herramienta IFREI permite valorar cuatro grados de equilibrio entre trabajo y familia en las organizaciones, desde los “entornos enriquecedores” a  los “entornos tóxicos”. Según esta clasificación, el 83 por ciento de los encuestados que trabajan en entornos considerados tóxicos sufre estrés laboral y el 46 por ciento reconoce tener mala salud (frente al 21 por ciento de los que trabajan en entornos que permiten conciliar).

Sólo un 46 por ciento de la población encuestada dice tener acceso a las políticas que sus propias empresas manifiestan poner a su alcance. Y hasta el 70 por ciento de los trabajadores temen pedir flexibilidad para conciliar su vida laboral y personal, por las consecuencias que puede tener para su carrera profesional y las oportunidades laborales.

En este sentido, las profesoras Chinchilla y Las Heras reconocen que “queda mucho camino por recorrer” y apuntan que si se mejoran las políticas familiares en el entorno laboral “mejorará la salud, la identificación del empleado con la empresa y su rendimiento en el puesto de trabajo”. En concreto, las autoras sostienen que los empleados que trabajan en entornos favorecedores de la conciliación son hasta un 15 por ciento más productivos.


En el núcleo de la RSC

Las Heras y Chinchilla consideran que la Responsabilidad Familiar Corporativa es el núcleo de la Responsabilidad Social Corporativa porque contempla al empleado como el principal ‘grupo de interés’ de la empresa, y a sus familias como los primeros beneficiarios de su responsabilidad social.

A partir de los resultados de esta encuesta las profesoras han propuesto unas recomendaciones a las personas e instituciones que participan en el desarrollo de políticas laborales, desde los legisladores y administraciones públicas hasta sindicatos, empresarios o directivos.

  1. Promover horarios ‘inteligentes’ (europeos, flexibles, intensivos…).

  2. Formar a los directivos en liderazgo flexible.

  3. Considerar la Responsabilidad Familiar como núcleo de la RSC.

  4. Impulsar la corresponsabilidad en la familia, valor que desarrolla el talento y genera compromiso.

  5. Potenciar el talento femenino.

  6. Computar el tiempo dedicado a la atención de los hijos (hasta los 12 años) y el cuidado de familiares dependientes como tiempo cotizado a la Seguridad Social.

  7. Ofrecer desgravaciones fiscales a las empresas que incorporen la Responsabilidad Familiar Corporativa.

  8. Conceder subsidios y ayudas para guarderías y para la atención de personas dependientes.