Confía en ti mismo para cambiar el mundo

XI Congreso Doing Good and Doing Well

21/02/2014

11th Doing Good and Doing Well Conference

“El cambio sucede porque unas pocas personas se deciden a actuar”. Con estas palabras de Jo Confino, Editor Ejecutivo del periódico The Guardian, comenzó el viernes el mayor congreso de responsabilidad empresarial organizado por estudiantes.

Resulta sencillo separarse uno mismo de la empresa en la que trabaja, pero esto debe cambiar -añadió Confino-. Debemos pensar de otra forma. Los retos que afrontamos están tan conectados entre sí que sólo podemos cambiar las cosas trabajando todos a una”.

Eric Weber, Director General Asociado del IESE, recordó que este Congreso no surge únicamente ante la irresponsabilidad que provocó la actual crisis financiera. El Congreso Doing Good and Doing Well lleva ya once ediciones. Y la responsabilidad social y el servicio a la sociedad son aspectos centrales de la misión del IESE desde su fundación, que se procuran transmitir año tras año a todos los que pasan por sus aulas.

“La dirección de empresas responsable es el motivo por el que elegimos esta escuela y por el que vamos a clase”, afirma Brian Hennessey, vicepresidente de este congreso, responsable del programa en Bloomberg Business Week“El congreso Doing Good and Doing Well surge del alma del IESE”.


Responsabilidad social en toda decisión

Thomas Schick, vicepresidente de Comunicación en American Express, destacó en su ponencia que “la Responsabilidad Social Corporativa es más un arte que una ciencia”; no se trata tanto de una política –afirmó- como de tomar todas las decisiones empresariales del día a día con criterios de responsabilidad social.

“Hoy somos conscientes de que, además de los tres componentes clásicos de la empresa –empleados, clientes y accionistas- hay un cuarto también decisivo: los grupos de interés de la sociedad o ‘stakeholders’. Decisivos, hasta el punto de que, únicamente puedes funcionar si ellos te lo permiten.”


Un ‘contrato’ social no escrito

Sin embargo, hay un problema, señaló Shick: el contrato social no está escrito. “Las empresas se han comprometido a comportarse de forma responsable, pero deben resolver la forma de ponerlo en práctica todos los días, tomando decisiones empresariales reales.”

Thomas Shick planteó a continuación algunas cuestiones: ¿Es socialmente responsable llevarse la producción a países en desarrollo y ofrecer ahí nuevos puestos de trabajo mientras los trabajadores del país de origen quedan en paro? ¿Es moralmente reprobable aprovechar los vacíos legales para evadir impuestos aunque sea ilegal? ¿Es aceptable que las empresas de comida rápida ignoren la epidemia de obesidad que se está extendiendo, en la que tienen parte de la responsabilidad?

No hay una respuesta para todos, afirmó, hay que conocer la realidad concreta. “Una empresa debe preguntarse: ¿qué espera la sociedad de mí en estas circunstancias? Y también: esto que espera la sociedad, ¿tenemos capacidad para alcanzarlo?” Esta es, afirmó, la realidad de la Responsabilidad Social Corporativa en el día a día.


Maximizar el impacto

El Dr. Bjorn Lomborg, del Copenhagen Consensus Center de la Copenhagen Business School, y una de las 100 personas más influyentes según la revista Time, presentó un enfoque aún más práctico: ¿Cómo y dónde podemos conseguir el mayor bien posible? “Nosotros no podemos solucionar todos los problemas del mundo, o al menos todos a la vez –afirmó-, así que debemos escoger las prioridades y, como todo cuesta dinero, averiguar dónde ese dinero será más efectivo”.

Lamentablemente, tendemos a comportarnos de una forma reactiva: reaccionamos cuando surge algún problema en la opinión pública y la sociedad exige algún tipo de actuación. El Consensus Center ha diseñado una lista de los diez problemas globales más acuciantes. Entre ellos, los conflictos armados, la prevención de enfermedades, desastres naturales, educación, cambio climático, hambre y desnutrición. Y estudia la mejor forma de afrontarlos. Sus análisis los presenta a un grupo de expertos –entre ellos cuatro premios Nobel-, para llegar a la mejor solución y decidir la inversión que puede conseguir los mejores resultados.

El resto de la jornada del viernes se dedicó a sesiones de trabajo y seminarios sobre sostenibilidad, inversión con impacto y energía.


Proyectos sociales activos

Durante la mañana del sábado 22 participaron el emprendedor Raimund Stüer, John Bird, fundador y editor de The Big Issue, y Ana Sáenz de Miera, directora de Ashoka Emprendedores Sociales en España y Portugal. Esta organización apoya a 3.000 emprendedores en 71 países.

Conjuntamente con Net Impact, una organización sin ánimo de lucro dedicada a potenciar el impacto social entre los mejores estudiantes, el congreso acoge el European Net Impact Chapter Leadership Session, en la que emprendedores sociales seleccionados compiten por inversiones sociales con alto impacto. Equipos de estudiantes hacían la función de empresas de capital riesgo con conciencia social y desarrollaban una valoración de cada proyecto empresarial. Mientras que unos inversores profesionales de impacto participaron como jueces. Los organizadores no dudan de que algunos de estos emprendedores recibirán inversión para sus proyectos.