El deporte, una cuestión de Estado

El 44% de los españoles no practica actividades físicas

13/11/2014

Actividad física y deporte: un nuevo enfoque del bienestar

Foto: Archivo

Practicar deporte no solo aumenta la calidad y la esperanza de vida, además de mejorar el bienestar psíquico, sino que una sociedad físicamente activa baja el gasto sanitario, aumenta la productividad y disminuye el absentismo laboral.

A su vez, el deporte crea empresas (el 2% del PIB mundial procede del ámbito deportivo) y genera puestos de trabajo de calidad incluso en plena crisis, como ha sucedido en España, con 160.000 empleos en el sector. Pese a estos beneficios, las estadísticas demuestran que el 44% de la población de España no practica actividades físicas.

El estudio "Actividad física y deporte: un nuevo enfoque del bienestar", elaborado por el Centro International de Investigación de Organizaciones (IRCO) del IESE, en colaboración con Ingesport a través del observatorio GO Fit, señala que España ha avanzado en la dirección correcta, pero advierte que debería ser más ambiciosa y menos fragmentada para ganar en eficacia.

Dirigido por el profesor del IESE José Ramón Pin, titular de la Cátedra José Felipe Bertrán de Gobierno y Liderazgo en la Administración Pública y director del IRCO, el estudio sostiene que España dispone aún de un buen margen de mejora para debatir e implantar políticas que fomenten la actividad física de sus habitantes.


Diez recomendaciones para una sociedad saludable

El estudio aporta una serie de recomendaciones para mejorar la situación actual:

  1. Conocer con exactitud los costes que una vida sedentaria tiene sobre las arcas estatales (como ya hizo en su día Reino Unido).

  2. Impulsar una estrategia única para promocionar la actividad física.

  3. Implicar a toda la sociedad (sanidad, educación, empresas y administraciones).

  4. Profundizar en la colaboración público-privada para dar un soporte legal a este tipo de colaboraciones, especialmente las relativas a la construcción y gestión de equipamientos deportivos.

  5. Desarrollar el turismo deportivo, un sector que ha crecido un 67% en los últimos años, con un aumento del gasto asociado del 39,8%.

  6. Reducir el IVA del acceso y uso de instalaciones y servicios deportivos privados. Actualmente, el porcentaje de abonados a clubes deportivos o gimnasios en España es del 17%, mientras que en Dinamarca es del 50% y en Suecia del 55%.

  7. Estudiar desgravaciones fiscales para empresas que construyan o reformen equipamientos deportivos, como sucede en Hungría.

  8. Lanzar algún tipo de lotería cuyos fondos se dediquen a la promoción de la actividad física saludable.

  9. Establecer un modelo de cheques de financiación de la actividad física saludable (como en Suecia y Reino Unido), donde los médicos del sistema nacional de salud pueden prescribir la realización de actividad física con financiación pública.

  10. Estudiar acuerdos con el deporte de élite como fórmula para financiar el deporte de base.

El estudio demuestra que invertir en deporte repercute de manera positiva en los cimientos de toda la sociedad y favorece la competitividad de la economía. Así, aumentar el número de personas que practican algún deporte debería ser una de las prioridades de un estado.