“Dedicaos a algo más importante que vosotros mismos”

Alumni del MBA apuestan por una gestión que beneficie a la sociedad

05/03/2015

IESE Business School

(De izqda. a dcha.) El profesor del IESE Antonino Vaccaro; el fundador de Emerging World, Matthew Farmer; el especialista en finanzas de la Bill Gates Global Fund, Jaime Briz; y Randall Krantz, consultor en temas de sostenibilidad / Foto: Quim Roser

“Si queréis que vuestra vida tenga un propósito, tenéis que dedicaros a algo que sea más importante que vosotros mismos”.

Estas son palabras que el consultor en temas de sostenibilidad Randall Krantz dirigió a los estudiantes del programa MBA en una sesión que tuvo lugar en vísperas de la conferencia Doing Good and Doing Well Conference (DGDW) de este año. Además de Krantz (MBA '02), también participaron en el acto los emprendedores sociales Matthew Farmer (MBA '03) y Jaime Briz (MBA '04), quienes explicaron cómo las competencias adquiridas en el IESE les han ayudado a marcar la diferencia sin dejar de ganarse la vida.


¿Qué sois, astrónomos o astronautas?

Krantz considera que la clave para marcar esta diferencia está en saber cómo utilizar de la mejor forma posible tus habilidades para que éstas puedan beneficiar al mayor número de personas. Y no, el tamaño no lo es todo.

“¿Dónde podéis aplicar mejor vuestras habilidades para hacer el bien?”, le planteó a los MBA. “¿En la base, o a un nivel institucional? ¿Qué sois vosotros, astrónomos o astronautas?”, o dicho de otro modo “¿cómo veis las estrellas, desde lejos o en primer plano?”

Krantz las ha visto de ambos modos. Primero trabajó, durante unos siete años largos, con el equipo de medio ambiente del Foro Económico Mundial en políticas sobre el cambio climático. Después fichó por Druk Holding and Investments, la rama de inversiones del gobierno de Bután, donde ejerció de asesor del CEO. Y en la actualidad trabaja como consultor independiente, diseñando estrategias de sostenibilidad para varias empresas.

Donde sea que te encuentres, y cualquiera que sea el tamaño de tu sector, reflexiona Krantz, al final todo se reducirá a encontrar tu propósito y mantenerte firme: “puede tratarse del cambio climático, puede ser un orfanato, puede ser lo que tú quieras… porque si el problema es más importante que tú mismo, eso no quiere decir que tú seas pequeño e insignificante. Al contrario, lo que sucederá es que te sentirás útil”.


El camino menos transitado

Como tantos otros graduados del MBA, Matthew Farmer valoró en su día la posibilidad de conseguir un trabajo remunerado en banca o consultoría. Pero, tras reflexionar sobre ello, se dio cuenta de que trabajar para mejorar las vidas de los demás era lo que mejor se alineaba con sus valores personales.

“Quería aprovechar los conocimientos adquiridos para hacer algo que verdaderamente mereciera la pena. El MBA me aportó la seguridad necesaria para tomar esas ideas y construir con éxito un negocio”.

En 2003 fundó Emerging World, una organización que diseña programas para otras organizaciones con el objetivo de ayudarlas a integrar estrategias empresariales y responsabilidad social en los mercados emergentes. “A medida que la empresa se fue desarrollando, me di cuenta de cómo podía marcar la diferencia”, explicó Farmer, “especialmente en la forma en que nuestros programas pueden contribuir a cambiar actitudes”.

Emerging World está empezando a obtener resultados muy notables en su variada lista de clientes, que incluye por ejemplo a IBM: “realmente, podemos empezar a cambiar el comportamiento de empresas y organizaciones, e incluso podemos llegar a modificar nuestra forma de vida… ésa es mi proposición de valor, y lo que a mí realmente me entusiasma”, explicaba Farmer.


¿Por qué seré recordado?

Por su parte, Jaime Briz siempre ha tomado sus decisiones profesionales en función de la misma pregunta. “Me obsesionaba el impacto de mi trabajo. Y lo que me preguntaba todo el tiempo es: si me muriese mañana, ¿qué es lo que recordarán de mí?”

Al acabar el MBA, Biz dejó de fijarse en las empresas con ánimo de lucro para volver la vista a las organizaciones no lucrativas. En los nueve años siguientes, trabajó por todo el mundo en varias misiones para el Comité Internacional de la Cruz Roja y, más recientemente, ha asumido la función de especialista financiero del Bill Gates Global Fund.

“Estoy comprobando el gran impacto que tiene utilizar las competencias que desarrollé en el IESE, y que ya había utilizado antes en el sector privado”, explicó. “Hay todo un mundo ahí fuera esperando a que generes un impacto en él”.

El emprendimiento social ha ido creciendo de forma constante, asegura Briz; y hoy en día, los graduados MBA pueden encontrar más oportunidades que nunca de ganarse la vida marcando la diferencia. “Fijaos en los sectores en los que ya tengáis alguna experiencia. Por ejemplo, si habéis trabajado en la construcción, ¿por qué no pensar en la vivienda social?”, aconsejó.

Las empresas deberían aspirar a un balance que combine, de forma equilibrada, objetivos económicos, sociales y medioambientales. “Y vosotros podéis formar parte de la generación que hace posible este gran cambio”, añadió.


El IESE y el emprendimiento social

La conferencia Doing Good and Doing Well Conference, organizada por los estudiantes del MBA, pretende fomentar el debate y la discusión sobre el emprendimiento social. El programa MBA del IESE también incluye una asignatura optativa sobre el tema, impartida por el profesor Antonino Vaccaro. Asimismo, Vaccaro ha creado recientemente la Social Entrepreneurship Network (Red de Emprendimiento Social), que conecta a la comunidad del IESE con empresas sociales.