El buen gobierno fomenta la inversión en empresas digitales

La desregulación, uno de los retos para la iniciativa emprendedora

13/07/2016 Madrid

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Nicolás Luca de Tena, de Next Chance: “Un entorno que fomente la creación de empresas digitales serviría como motor para la creación de empleo” / Foto: iStock

“Las empresas digitales cuentan con una actividad y un conocimiento tecnológico muy avanzado. Se trata de empresas que actualmente son start-ups o pymes –en su mayoría con pocos años de vida– y que cuentan con un equipo fundador y directivo muy preparado. Por esto, es necesario que, cuando se buscan inversores, el gobierno corporativo sea ya algo inherente en la cultura de la empresa”.

Con estas palabras inició el debate Susana Graupera, directora de Comunicación Financiera de Atrevia, durante la mesa redonda “Buen gobierno y las empresas digitales” que tuvo lugar dentro del marco del Foro de Bueno Gobierno y Accionariado organizado por la consultora de Comunicación Atrevia y el Centro Internacional de Investigación en las Organizaciones (IRCO, por sus siglas en inglés) del IESE.

Este foro nació como un nuevo espacio de debate para generar y divulgar conocimiento en el área financiera y su principal objetivo es analizar la problemática específica de la comunicación entre los pequeños accionistas y las compañías cotizadas.

En la mesa redonda, representantes de compañías digitales e inversores analizaron buenas prácticas y retos en un momento en que el auge de las empresas digitales y la entrada de inversores en este tipo de proyectos es cada vez más relevante. Todos coincidieron en la necesidad de que estas empresas se preparen para poder dar entrada a nuevos accionistas.


El buen gobierno, un seguro para la inversión

“Las empresas digitales nacen con una estructura en la que, en principio, solo es necesario un pacto de socios basado en los principios de buen gobierno. No es necesario formar un consejo de administración hasta que la compañía no adquiere tracción y entra en la fase de crecimiento”, apuntó José Luis Zimmermann, director general de la Asociación Española de la Economía Digital (Adigital).

Una idea refrendada por el profesor del IESE y copresidente del Foro de Bueno Gobierno y Accionariado, José Ramón Pin, quien argumentó que introducir un consejo al inicio de la actividad de una empresa, “podría ralentizar mucho su desarrollo”.

Por su parte, Francisco Velázquez de Cuéllar, CEO y socio director de Axon Partners Group, afirmó que “el buen gobierno unifica los intereses de quienes ejecutan las decisiones en una compañía y de los inversores o accionistas de la misma”. Según el directivo, esto hace que las prácticas de buen gobierno favorezcan la inversión en empresas digitales.

En esta línea, Velázquez subrayó que “el equipo fundador que no sea capaz de alinear los intereses del proyecto con los de los accionistas, está abocado a ver cómo su proyecto desaparece”.


Pensar como accionista

Además de introducir normas básicas de buen gobierno corporativo, para que una compañía de nueva creación capte el interés de un inversor, esta debe percibir que el empresario piensa como un accionista y entiende el valor de la inversión.

En ese sentido, Nicolás Luca de Tena, fundador y CEO de Next Chance e inversor ancla en La Nevera Roja, señaló que “invertimos en proyectos con mucho riesgo, mucho up-sight y con un equipo ambicioso. El conflicto entre el emprendedor y los accionistas es positivo para generar valor y verdadero crecimiento en las empresas del entorno digital”.

Por su parte, Gustavo García Brusilovsky, CEO y cofundador de Klikin y BuyVip, indicó que, recientemente, los fondos de capital riesgo se limitan a invertir en proyectos enmarcados dentro de unos parámetros establecidos y conocidos: “El capital riesgo ha desaparecido en España; actualmente el riesgo lo asumen los business angels”.


Desregula y emprenderás

En cuanto a los retos del entorno digital, tanto los emprendedores, como los inversores, están de acuerdo en la necesidad de construir un entorno que favorezca la creación y crecimiento de nuevos proyectos empresariales.

Para ello, España necesita llevar a cabo un proceso de desregulación. José Luis Zimmermann destacó que “en España, las pymes no crecen por un exceso de regulación, especialmente en sectores en los que cabe preguntarse por qué están regulados”.

Además, según Nicolás Luca de Tena, “un entorno que fomente la creación de empresas digitales serviría como motor para la creación de empleo, favoreciendo, a su vez, a los sectores más jóvenes. Esto serviría para solucionar uno de los grandes retos de este país”.

Sin embargo, todavía existe otro reto más: el de la fiscalidad. En opinión de Velázquez de Cuéllar esta es uno de los principales desafíos para las empresas del entorno digital. Brusilovsky respaldó su visión y apeló a la necesidad de que todos los actores involucrados colaboren para alcanzar una reforma fiscal, especialmente en este momento. Y es que, según él, “el brexit supone una oportunidad para España; el país tiene potencial para convertirse en el Silicon Valley europeo”.