10 claves para integrar la ecología en la empresa

Domènec Melé destaca el papel clave de la alta dirección

23/03/2016 Barcelona

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Para integrar la ecología en las empresas debe implicarse la alta dirección / Foto: iStock

Empresarios y directivos se enfrentan a las exigencias cada vez mayores de la responsabilidad ecológica de la empresa: un desafío amplio que abarca a toda la compañía, empleados y actividades.

Domènec Melé, profesor del IESE y titular de la Cátedra de Ética empresarial y de los negocios, presentó diez claves para integrar la ecología en la empresa de forma eficaz durante una sesión para antiguos alumnos celebrada en el campus de Barcelona.

La implicación del primer nivel ejecutivo –señaló el profesor Melé– resulta decisiva para institucionalizar en la empresa una dirección y una cultura ecológicamente responsables.

Las motivaciones de la dirección pueden ser diversas: desde evitar sanciones económicas o problemas de reputación, hasta una auténtica conciencia ecológica, cada vez más extendida.

“El empresario desarrolla una noble tarea cuando sirve a la sociedad con su esfuerzo por multiplicar y volver más accesibles los bienes”, señaló el profesor citando la encíclica de ecología del Papa Francisco, Laudato si’ (n. 203); “y un modo concreto de servir a la sociedad consiste en cuidar la ‘casa común’: la naturaleza y el medio ambiente”.

Las diez claves señaladas por el profesor Melé son las siguientes:

  1. La alta dirección debe tomar conciencia de la relevancia de la ecología y de todas sus dimensiones.
  2. Desarrollar las acciones necesarias para cualquier tipo de contaminación.
  3. Eliminar los abusos en ‘ecología humana’ en la actividad de la empresa. Fomentar la dignidad de las personas y, por tanto, ofrecer unas condiciones de trabajo adecuadas, evitar el estrés laboral, organizar el trabajo de forma que permita el desarrollo personal y que posibilite la armonización con la vida familiar, etc.
  4. Realizar acciones de reparación de los afectados ecológicamente por la actividad de la empresa. Puede haber una “deuda ecológica”.
  5. Promover el uso de fuentes de energía renovables, eficiencia energética y ahorro. Prestar especial atención a la preservación del agua.
  6. Contribuir a la mejora del medio ambiente, cuestión que forma parte de la responsabilidad empresarial. Por ejemplo, actuaciones de prevención de contaminantes y residuos, facilitar el reciclado, y el uso de materiales biodegradables, acciones positivas a favor del medio ambiente natural y humano, etc.
  7. Institucionalizar la ecología y la sostenibilidad en la empresa. Impregnar de sentido ecológico la misión, la estrategia y las operaciones de la empresa. Asumir un compromiso público de respeto al medio ambiente y rendir cuentas; formar en el respeto al medioambiente dentro de la empresa y fomentarlo en su entorno.
  8. En el proceso de toma de decisiones, analizar y ponderar la dimensión ecológica, el impacto ambiental y humano de todas las decisiones. Y buscar soluciones creativas para superar dilemas aparentemente irresolubles.
  9. Fomentar una cultura empresarial en la que se viva la preocupación ecológica. Comunicar, formar, motivar, establecer prácticas ecológicas habituales. Y evaluar el desempeño incluyendo aspectos de responsabilidad ecológica.
  10. Liderazgo y ejemplaridad de los primeros ejecutivos. Toda la empresa seguirá el camino abierto por el consejo de dirección.

Durante la sesión también se presentaron dos nuevas publicaciones del profesor Melé. Ética en dirección de empresas es “un libro práctico de consulta para el directivo”, en palabras de Carlos Rey, director de la Cátedra de Dirección por Misiones y Gobierno Corporativo de la Universidad Internacional de Cataluña.

Y el libro Fundamentos antropológicos de la dirección de empresas, en el que Domènec Melé y César González Cantón estudian el concepto de persona y sus características fundamentales, en un lenguaje accesible a lectores sin conocimientos filosóficos previos. Presentó esta obra el profesor del IESE Joan Fontrodona.