"Es posible tener éxito y hacerlo con compromiso"

Antonio Huertas, presidente de Mapfre, en la graduación del Executive MBA 2016

23/05/2016 Madrid

Antonio Huertas (Mapfre)

Antonio Huertas, presidente de Mapfre, a los recién graduados: “No se puede trabajar sin valores ni actitudes ejemplares” / Foto: Javier Arias

“No se puede trabajar ni hacer negocios sin valores, actitudes ejemplares ni ética. Solo así podremos contribuir a un mundo en el que haya más compromiso social, se respete más a las personas y crezcan las oportunidades reales entre todos. Porque es posible tener éxito en la empresa y hacerlo desde el compromiso”. Esta fue una de las reflexiones que el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, dirigió a los 124 graduados del programa Executive MBA (EMBA).

Durante la ceremonia de graduación, celebrada recientemente en el campus de Madrid, Huertas insistió en la importancia que el talento tiene en la buena marcha de las organizaciones. Para el ponente, “la cultura y el desarrollo del talento” deben ser un pilar estratégico en cualquier negocio. “Si no se cultiva el talento, es posible que la empresa vaya bien, pero no podrá seguir avanzando de manera impecable porque el talento es la esencia para alcanzar la excelencia en un entorno cada vez más competitivo y exigente”, apuntó.

Huertas argumentó que el éxito de una compañía tiene mucho que ver con el de las personas que la integran. Por ello, dijo, es imprescindible reconocer y premiar los éxitos individuales para conseguir el éxito colectivo.

En su lección magistral, el presidente de Mapfre insistió en que elementos como el esfuerzo, el sacrificio, la disponibilidad y la flexibilidad ante el cambio son imprescindibles para progresar en la vida, tanto a nivel personal, como profesional. “Los movimientos disruptivos ayudan a valorar mejor lo que se está haciendo y a avanzar como personas”.

Todo esto adquiere una mayor importancia en un contexto como el actual, caracterizado por las incertidumbres y los cambios. “Esta transformación global requiere de personas con capacidades y cualidades globales y que estén dispuestas a asumir responsabilidades”, incidió Huertas.

He aquí la importancia de la educación. El presidente de Mapfre afirmó que, junto al desempleo, la educación debería estar entre las grandes prioridades de la agenda política en España. “Necesitamos un sistema educativo de calidad, que genere más recursos y aumente el nivel. Es un elemento muy relevante para el futuro de nuestro país”. Y concluyó apelando a toda la audiencia a contribuir a un mundo más equilibrado: “Todos tenemos la responsabilidad de conseguirlo”.


Sentido de misión

Por su parte, el director general del IESE, Jordi Canals, felicitó a los graduados y recordó el sentido de misión y propósito de la institución, uno de los pilares del IESE desde su fundación. Canals recordó que en el primer MBA –que comenzó a impartirse en 1964 en la escuela– ya estaba muy presente este aspecto. “Una buena dirección de empresas no solo mejora a las personas y a las propias empresas, sino que también mejora a la sociedad”, apuntó.

El director general instó a los recién graduados a aplicar en sus vidas otras dos lecciones que han aprendido durante su paso por el IESE: el compromiso con la excelencia y el espíritu de servicio a los demás. “Debéis contribuir al impacto positivo del IESE con el resto de la sociedad”.

El rector de la Universidad de Navarra, Alfonso Sánchez-Tabernero, pronunció unas palabras de homenaje y agradecimiento al profesor Canals, que el próximo 31 de agosto dejará el cargo de director general tras 15 años al frente de la institución.

“El verdadero líder se caracteriza por tres grandes virtudes: su capacidad de analizar con perspectiva, la rapidez para improvisar y la persuasión a través del lenguaje y del trato. Todas ellas las ha tenido el profesor Canals al frente del IESE en sus años de mandato, en los que la escuela se ha convertido en uno de los buques insignias de la Universidad de Navarra”, comentó Sánchez-Tabernero. Asimismo, el rector apeló a los graduados a que, como líderes, cultiven los valores humanísticos necesarios para ayudar a transformar la sociedad.

El director del Executive MBA, Guido Stein, recordó a los alumnos que “la prueba del éxito estriba, más que en el éxito profesional, en vuestro crecimiento personal. El EMBA no es una meta, es un comienzo”.

Stein insistió en el “espíritu de servicio” que guía la labor del IESE, y recordó un mensaje que Jordi Canals pronunció en 2009, en plena crisis económica, durante un acto en el campus: “Debemos sembrar esperanza en las aulas (…) El trabajo es un modo de contribuir al progreso de la humanidad”.


Más responsables y humildes

Por último, Carlos Ponce y Juan Pérez, presidentes de la clase de 2016 del EMBA, admitieron que el paso por el IESE ha dejado huella en todos sus compañeros. “Hoy somos muy diferentes a hace dos años. Seguramente más sensatos, más responsables, más humildes por conocernos mejor y, a la vez, más conscientes de nuestro deber de devolver a la sociedad todo lo que hemos aprendido”.

Además de palabras de agradecimiento para el claustro y los familiares, lanzaron un mensaje de optimismo para el futuro. “Tenemos que estar abiertos a nuevas maneras de hacer, a nuevas perspectivas, a nuevos retos, pero firmes en nuestras convicciones y trabajando en cada detalle, siendo fieles a nuestras raíces. Somos el muelle comprimido que acaba de ser liberado: tenemos que saltar y aprovechar toda la fuerza que llevamos dentro. Nuestros talentos nos tienen que servir para transformar a mejor lo que nos rodea, cada proyecto que se nos encargue y cada aventura que decidamos emprender”.

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