Cinco incógnitas que planearán sobre la economía mundial en 2017

Núria Mas, Xavier Vives y Alfredo Pastor analizan las claves para el año próximo

10/10/2016 Barcelona

Núria Mas

Prof. Núria Mas: “El riesgo financiero externo de China es relativamente bajo, y el país tiene margen de caída” / Foto: Edu Ferrer

Un entorno económico global cada vez más incierto, el brexit y sus consecuencias para Europa, unas economías emergentes que no acaban de despegar, los tipos de interés negativos y su impacto en la banca. Estos serán algunos de los principales retos que enfrentará la economía mundial en 2017, según afirmaron los profesores Núria Mas, Xavier Vives y Alfredo Pastor en una sesión sobre coyuntura económica destinada a antiguos alumnos y celebrada ayer en el campus de Barcelona.

 

Cuando parece que Europa empieza a salir de la crisis financiera mundial que estalló hace siete años, y Estados Unidos la da por superada, el mundo sigue enfrentando serias dificultades para su crecimiento económico.

Estas son las 5 incógnitas que planearán sobre la economía global en 2017:


1. ¿Qué futuro le espera al negocio bancario en Europa?

Para el profesor Xavier Vives, “los bancos son importantes en Europa. Dan tres cuartas partes del crédito al sector privado, en contraste con los Estados Unidos donde solo dan un cuarto. Así pues, si las cosas les van mal, el efecto es especialmente relevante en Europa”.

Vives asegura que es necesario paliar la incertidumbre política que todavía intimida a la banca. Aunque han pasado varios años desde la crisis económica, “surgen nuevas amenazas, como un pasado reciente en el que los balances bancarios se cargaron de productos tóxicos, el brexit, las promesas de promover leyes que acaben con los grandes bancos por parte de los candidatos a la presidencia de EE. UU. o unos tipos de interés que se mantienen en mínimos históricos, incluso negativos”.

Según Vives, autor del libro Competition and stability in banking, con unos tipos tan bajos resulta muy difícil tener margen para hacer negocio en Europa, y la rentabilidad de los bancos sale perjudicada. En Estados Unidos, en cambio, se están preparando para aumentarlos, con las consecuencias que esto acarreará para los sistemas financieros.

Hace ya algún tiempo que estamos viviendo grandes transformaciones en el sector bancario, con la aparición de nuevos competidores a la banca tradicional. Es el caso de los shadow banks –o banca en la sombra–, unas instituciones que sustentan operaciones financieras que no están reguladas por los bancos. O las fintech, con PayPal a la cabeza, que ofrecen servicios financieros gracias a la disrupción tecnológica intentando competir por algunos segmentos rentables del negocio bancario.


2. ¿Cómo nos va a afectar el brexit?

Ante este panorama, el Reino Unido es el único país de Europa cuya economía crece, con una notable mejora en su consumo interno. Pero el pasado junio tuvo lugar el referéndum sobre la permanencia del país en la Unión Europea en el que la mayoría de la población se mostró partidaria de salir de la Unión. Para Núria Mas, este es solo el primer paso de un largo proceso y, “aunque sin el Reino Unido, Europa perderá influencia a nivel mundial, quien está bajo más presión no es la Unión Europea, sino el propio Reino Unido”.

Sus partidarios ven a Europa como una losa para su crecimiento, y buscan un mayor control de su moneda, de la circulación de personas y más libertad para firmar acuerdos comerciales con el resto del mundo.

Los partidarios de quedarse en Europa, por su parte, aseguran que la posible salida del Reino Unido le haría perder influencia en los mercados internacionales, y generaría una caída de sus acuerdos comerciales con los países miembros.

El resultado final del brexit dependerá en gran parte del proceso de negociación. En todo caso, Mas asegura que si el Reino Unido acaba por salir de la Unión Europea, “no todos los países se verán afectados por igual. Todo depende del volumen de relaciones comerciales. Así, Francia, Italia o España no saldrán tan perjudicadas como Holanda, Suiza o Bélgica”.


3. ¿Debemos preocuparnos por la desaceleración en China?

Tras varios años de crecimiento espectacular, ha quedado atrás la época en que la economía china crecía a una tasa superior a 10%. En 2005, el PIB per cápita en el gigante asiático era de 1.393 €, mientras que ahora asciende a 7.200 €.

Pero, ¿por qué es tan importante lo que sucede en China? Muy fácil: un 1% de caída en la demanda china supone un 0,25% de descenso en la demanda mundial.

Este frenazo chino también ha afectado especialmente a algunos países del área, que dependen de la producción del gigante asiático.

Para intentar atajar la situación, las autoridades chinas ya han anunciado que van a destinar parte del gasto público a generar un sistema de pensiones y sanidad, lo que contribuirá a impulsar el consumo interno entre una población que ya no tendría que ahorrar tanto para cubrir estas necesidades.

Pese a todo, según Mas, “el riesgo financiero externo de China es relativamente bajo, y el país tiene margen de caída”.
 

4. ¿Seguirán creciendo las economías emergentes?

Según las previsiones del FMI, el crecimiento del 2017 procederá principalmente de las economías emergentes, que crecerán más del doble que las avanzadas. Pero algunas de estas economías no están avanzando al ritmo esperado, y la apreciación del dólar no les está ayudando, ya que las importaciones se han encarecido.

Mientras China e India tiran del carro de los BRIC, con crecimientos superiores al 7,5%, Brasil ha perdido el 7% del PIB en solo dos años. Y su PIB per cápita también ha caído desde 2012.

Rusia, por su parte, se balancea en la cuerda floja como consecuencia de la caída de los precios del crudo. Una inflación disparada y unos tipos de interés altos han reducido el poder adquisitivo de sus ciudadanos y su consumo.

Pero los afectados por el bajo precio del petróleo están por todo el mundo. Además de Rusia, también están perjudicados Venezuela, Brasil, Argelia o Arabia Saudí.
 

5. Y en España, ¿será el 2017 el año de la recuperación?

España creció más del 3% el año pasado, y el FMI prevé un crecimiento superior al 2% para el 2017.

Para Alfredo Pastor, “la situación del estado del bienestar en España no es tan catastrófica como a menudo nos la presentan, pero es necesario actuar”. El gasto público en España (38,9 gasto público total sobre el PIB) está por debajo del resto de Europa, a excepción de Luxemburgo e Irlanda. “No podremos, por tanto, hacer grandes ahorros en protección social. Más bien habrá que aumentar el gasto en este ámbito”.

Pero el principal caballo de batalla en España sigue siendo el desempleo, del 22% en 2015. Algunas previsiones apuntan a un 18% en 2017. “Tenemos que seguir creando empleos de salarios más altos, hacia la media de la OCDE”, asegura Pastor.

“Hemos ido en la buena dirección. Durante la crisis hemos priorizado la creación de empleo, pero no hay que eternizarse con salarios bajos ni contratos precarios”, afirma Pastor.