Noticias

Las emprendedoras e inversoras en ‘startups’ siguen siendo minoría

El campus del IESE en Madrid acoge una jornada para aportar soluciones a esta situación

Uno de los paneles de la jornada ‘Ellas Invierten y Emprenden: encuentro de mejores prácticas de inversión en startups’. Foto: Javier Arias

13 de noviembre de 2019

Es una de las paradojas más intratables de la brecha de género: las mujeres suelen sacar las mejores notas en las universidades y están rompiendo el techo de cristal en muchas empresas, pero las emprendedoras e inversoras en startups siguen siendo una atronadora minoría.

La cuestión lleva años revolviéndose en las mesas de los ministerios, las empresas y los expertos académicos, y el pasado 12 de noviembre el IESE y el ICEX organizaron en el campus de la escuela en Madrid una jornada para intentar resolverla.

‘Ellas Invierten y Emprenden: encuentro de mejores prácticas de inversión en startups’ contó con la participación de inversores como Sonia Fernández, de Kibo Ventures, Paloma Cabello, César Bardají, Álex Pardo o Clara Pombo. También intervinieron como ponentes las responsables de foros de ejecutivas Taryn Andersen (Impulse4Women), Luz Ramírez (Red Capital) o Amparo de San José (IESE Women Angels) y emprendedoras como Marta Esteve (Soy Super) o Yaiza Canosa (Goi).

Elena Peyró, CEO y cofundadora de la startup de movilidad para empresas Joinup, identificó desde el principio cuatro problemas que complican el acceso de las mujeres al emprendimiento o la inversión. Se refirió a “una educación infantil no igualitaria donde se identifican labores y trabajos masculinos y femeninos, una escasez de grandes referentes conocidos de mujeres emprendedoras e inversoras o la ausencia de unas fuertes medidas de conciliación”. También aclaró que muchas mujeres no pueden desechar y desanimarse con el mundo de las startups solo porque las barreras de entrada sean elevadas. Amparo de San José coincidió en que “ellas presentan muchos menos proyectos a los fondos que los hombres que emprenden”.

Si Peyró vio el origen del mal reparto de las funciones entre hombres y mujeres en la educación infantil, Paloma Cabello apuntó a otra razón de largo recorrido diciendo que “las mujeres invierten y emprenden más en proyectos de impacto social, porque es el ámbito que mejor conocen y al que han estado ligadas históricamente”. Maite Ballester, de la asociación de ejecutivas Level 20, sentenció que “evidentemente las mujeres están igual de dotadas que los hombres”.

Buscando nuevos referentes

Ya han empezado a aparecer importantes líderes femeninas en el segmento de la inversión y el emprendimiento en España, algunas de las cuales participaron en el evento. Pepita Marín, CEO y cofundadora de la startup We Are Knitters, admitió que “era muy difícil que una chica joven como yo se identificase o se sintiese inspirada por alguien como Mark Zuckerberg aunque fuese de mi edad”. Con veinte años, le faltaron referentes con valores y características más próximos a los suyos. Pero, ¿qué valores representan las líderes en la inversión y emprendimiento de startups como ella?

Marín reivindicó la prudencia y el crecimiento gradual y sostenible de su negocio, Sonia Fernández apeló a la credibilidad de las emprendedoras – “si dicen que lo pueden hacer, es que lo pueden hacer”, aseguró – y Marta Esteve habló de su fuerte resiliencia y de la diferencia existente entre las empresas que priorizan los beneficios y las que priorizan el tamaño y el crecimiento vertiginoso.

Por su parte, el inversor Álex Pardo afirmó que había visto entre las emprendedoras de éxito cualidades especiales como “una inteligencia emocional sobresaliente para gestionar equipos y retener talento y una especial flexibilidad para adaptar rápidamente el proyecto a la realidad del mercado”. Las emprendedoras e inversoras subrayaron la necesidad de formar equipos mixtos y Taryn Andersen denunció que muchos inversores no ven todavía esta diversidad como una oportunidad de negocio.

Cabello destacó las “medidas de conciliación y la implicación de las parejas en las labores domésticas y familiares” como dos de los potenciales aceleradores de la llegada de más mujeres al mundo de la inversión y el emprendimiento. Citó como prueba un estudio que muestra que las ejecutivas evitan sectores que exigen jornadas maratonianas como la banca de inversión. Es más, aunque la inversora Clara Pombo explicó que el networking femenino es fundamental para reducir la brecha de género, Maite Ballester matizó que “o los eventos de networking se celebran antes de las siete de la tarde o las mujeres no asistirán”. Para ellas, la conciliación es irrenunciable.