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¿Cómo conseguir un mundo sin energías fósiles?

La transición hacia una energía más limpia y la reducción de emisiones, a debate en el 16 Encuentro del Sector Energético

Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica en el Encuentro del Sector Energético del IESE

Teresa Ribera, ministra de Transición Ecológica participó en el Encuentro del Sector Energético del IESE Foto: Javier Arias

14 de Febrero de 2019

El consumo masivo de energía fósil (sobre todo procedente de la combustión de carbón y petróleo) ha tenido consecuencias nefastas para el medio ambiente. El 80% de los gases de efecto invernadero proceden de esas fuentes de energía y el cambio climático parece irreversible. Por eso es necesaria una transición energética hacia un mundo descarbonizado. Un proceso complejo que requiere la implicación de gobiernos, empresas, inversores y consumidores. Todo ello se debatió en el 16 Encuentro del Sector Energético, celebrado en el campus del IESE en Madrid con el patrocinio de Deloitte y la colaboración de Innoenergy, y bajo la dirección académica del profesor Juan Luis López Cardenete.

El CEO de Endesa, José Bogas, tildó la transición energética como un proceso “felizmente irreversible”. “Alargar la vida del carbón va contra los tiempos”, admitió el directivo de la eléctrica, quien destacó que es un “objetivo muy desafiante” a escala global. En su opinión, en esta transición jugarán un papel clave las renovables y la digitalización. Por ello, el sector eléctrico deberá “hacer un esfuerzo”, al igual que “el resto de sectores”, como la industria o el transporte.

Bogas incidió en la necesidad del incremento de renovables en el mix energético, para pasar del 37% actual al 70%. Y destacó la importancia de reducir las emisiones de CO2 y el cierre de las centrales nucleares, que se producirá entre 2025 y 2035. Este dato lo confirmó la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante la inauguración del evento.

La ministra avanzó que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima del Gobierno prevé una reducción de emisiones de CO2 de un 20% en 2030 con respecto a 1990, un objetivo que calificó de “ambicioso”. Para ello, calcula que la movilización de inversiones en renovables, eficiencia energética y electrificación, que serán los motores para esa transición hacia 2030, superarán los 200.000 millones de euros. “El objetivo es llegar a un 2050 en el que el conjunto del sistema sea cero emisiones”, recordó Ribera.

El papel de las renovables y el gas natural

“Es una cosa muy buena tener un plan, pero tiene que tener la capacidad suficiente para poder adaptarse”, rebatió el consejero delegado de Endesa. Para Bogas, el principal problema de la transición energética será “cómo gestionar la incorporación de las renovables y el cierre de las térmicas”.  En este sentido, la ministra afirmó: “la minería del carbón representa la solidaridad. El gran desafío es que ayudemos a las zonas mineras a encontrar una reactivación económica”.

Según el CEO de Endesa, hay que dar “un papel fundamental” a los ciclos combinados de gas natural, para lo que serán necesarios los pagos por capacidad.

En este punto coincidió con el director general de Gas y Electricidad de Naturgy, Manuel Fernández, quien defendió el rol que tendrá el gas natural al menos hasta 2050. El directivo valoró que en 2030 la penetración de renovables en el mundo será del 14%, por lo que “quedan otros 86 puntos para las demás energías, y la única en todos los escenarios que crece es el gas”. Fernández pidió “prudencia regulatoria” a la hora de afrontar una transición energética que también debe cuidar “el impacto social” y no ha de ser “discriminatoria”.

Por su parte, el presidente de Repsol, Antonio Brufau (PDD-78), señaló que los cambios deben abordarse desde “la sensatez, el pragmatismo y el realismo”, respetando siempre la neutralidad tecnológica.

Subvenciones al diésel

El directivo de la petrolera se mostró convencido de que España puede reducir la emisión de 60 millones de toneladas de CO2 de aquí a 2030. ¿Cómo? Mediante la sustitución de los vehículos antiguos, con el impulso de planes en el sector residencial para rehabilitación de edificios, calderas y electrodomésticos, y con el impulso de las energías renovables. Brufau incluso abogó por subvenciones públicas para renovar el parque automovilístico antiguo por vehículos diésel, ya que con lo que se destina a ayudar a la compra de un coche eléctrico, dijo Brufau, se pueden comprar 13 de gasoil.

“Se está primando una tecnología no madura con dinero público cuando con cinco veces menos podríamos ayudar a la gente a cambiar su flota actual”, dijo.

Respecto al coche eléctrico, cree Brufau que no empezará a ser competitivo antes de 2025, y que la paridad con el vehículo de combustión no llegará hasta los albores de 2030. Y apuntó que el 70% de las baterías de los coches eléctricos del futuro vendrán de China, un país “que cada semana abre una central de carbón”.