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Diez tendencias a seguir en el sector financiero

25 años de avances en banca y finanzas

29 de Junio de 2018

¿Hemos conseguido sanear el sistema bancario diez años después de la crisis? ¿Cómo serán los bancos en la era del blockchain? ¿Es posible un modelo de banca ética competitiva? ¿Veremos bancos regentados por robots?

Son preguntas que se hacen hoy los directivos de los sectores bancario y financiero. El Center for International Finance (CIF) lleva veinticinco años analizando e investigando las principales cuestiones que afectan al modelo de negocio del sector, como la tecnología y la regulación, pero también aspectos de fondo, como la ética de los directivo bancarios o el rol del sector financiero en la economía y la sociedad.

En estos cinco lustros, el foco de las investigaciones ha ido evolucionando al compás de los cambios en el entorno institucional y la coyuntura económica. Hemos asistido al nacimiento de una moneda única; el mundo ha vivido tiempos económicamente muy convulsos; y el mundo se ha globalizado a marchas gigantescas. El CIF ha seguido muy de cerca todos estos acontecimientos.

El pasado 25 de junio, el centro reunió a destacados académicos, empresarios y directivos para celebrar su 25 aniversario reflexionando sobre nuevas ideas y tendencias. Entre otros expertos, la jornada reunió a Jaime Caruana, ex Gobernador del Banco de España, Christopher Cowton, de la University de Huddersfield, Emilio Lamo de Espinosa y Emilio Ontiveros. Contó además con una amplia y variada representación de la industria financiera, la de antes y la de ahora: Banco Santander, Facebook, CaixaBank, Digital Origin, ING y Natixis.

Estas son algunas de las ideas que apuntaron de cara al futuro:

  • Mayor equilibrio entre bancos y mercados. Europa se dirige hacia la desbancarización y cada vez va a tener más importancia la intermediación directa. La búsqueda de financiación se ha desplazado a los mercados de capitales debido a un entorno de bajos tipos de interés. Habrá que estar atentos a las próximas subidas.
  • Saneamiento y eficiencia continuos. A pesar de que la crisis quedó atrás, el saneamiento financiero no ha concluido. En el nuevo ecosistema bancario se impone la búsqueda continua de la eficiencia. Los márgenes y la regulación presionan y hay que mejorar la rentabilidad.
  • Un nuevo ecosistema financiero alrededor del cliente y el dato. La aparición de nuevos players no sólo ha multiplicado la competencia en el sector financiero, también ha modificado la cadena de valor. Ahora el negocio se organiza alrededor del cliente y el dato, lo que también obliga a operar con nuevas reglas.
  • Nuevas experiencias en servicios financieros. La actividad bancaria ha dejado de girar exclusivamente alrededor de la captación de depósitos y la emisión de créditos para convertirse en una experiencia más de los clientes. En este terreno, las fintech pueden tomar la delantera.
  • Flexibilidad ante los cambios regulatorios. La irrupción de las fintech ha creado un mercado dual con reglas de juego distintas para los competidores. Se avecinan cambios en el marco regulador y supervisor (un reto para los propios Gobiernos) y hay que estar preparados para ser flexibles y aprovechar las oportunidades.
  • La innovación es “lo habitual”. La inteligencia artificial y el blockchain son una ventana de oportunidad para entablar nuevas y fructíferas relaciones con el cliente. Sirven para automatizar pero también para ofrecer nuevos y más sofisticados servicios. Sólo se trata de estar atentos a los cambios y las innovaciones.
  • El desafío de la ciberseguridad. El activo más importante de los bancos es ahora el dato, la información. Por ello, preservar la confidencialidad es una exigencia legal y un desafío tecnológico.
  • Transparencia financiera. El cliente de hoy sabe y quiere saber. Hay que recuperar la confianza de los clientes y la credibilidad perdida durante la crisis. Para ello es primordial aumentar la transparencia.
  • Competencia y cooperación. La mejor manera de aprovechar las oportunidades es transformar la competencia en colaboración. El reto está en decir –para el bien de todos los participantes, financieros y no financieros– cuándo jugar juntos y cuándo actuar por separado.
  • Conjugar ética, sostenibilidad y solidaridad. Cualquier compañía que desee participar en el negocio bancario debe guiarse por los patrones de la nueva sensibilidad social de inversores y clientes, desde la economía verde hasta la inclusión como paradigma colectivo.

Como puede leerse en el libro conmemorativo de los 25 años de CIF, más de sesenta profesores e investigadores han ampliado el conocimiento y la práctica del negocio de las finanzas y de la economía. Pero sobre todo, han contribuido a recordarnos que, más allá de las tendencias o los cambios tecnológicos, el sector financiero puede y debe jugar un papel fundamental en la sociedad.