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“El éxito se puede medir en cuánto has aprendido”

La empresa de Luis Pallarés, Plyzer Technologies, pone la IA al servicio de aquellos que toman decisiones

El fundador y CEO de Plyzer Technologies es un apasionado de la lectura y de todo lo que suponga aprender. FOTO: Quim Roser

11 de diciembre de 2019

Luis Pallarés (AMP ’19) vive a caballo entre Barcelona y Toronto. Lo hace así desde que su actual empresa, Plyzer Technologies, salió a bolsa en diciembre de 2016, apenas unos meses después de su fundación. No es una manera habitual de financiar una startup, pero ha reportado unos cuatro millones de euros a la empresa y da cuenta del carácter audaz de Pallarés.

A pesar de ser muy brillante, no fue un alumno modelo. A los 13 años le invitaron a abandonar su escuela y su madre le envió a estudiar a Estados Unidos. Dejó a medias los estudios universitarios de computación que empezó a cursar en el MIT pero ha vuelto varias veces a la institución para cursar otros programas relacionados y acaba de finalizar el Advanced Management Program del IESE. El tiempo le ha convencido de que “no hay nada más importante que formarte, solo la educación te permite comprender lo que pasa en el mundo”.

Este afán por aprender le lleva a leer, leer mucho. Repasa a diario unos cinco periódicos nacionales e internacionales y está suscrito a más de diez revistas de economía, negocios y hasta bricolaje tecnológico. También mantiene relaciones con laboratorios técnicos y universidades. Pero “sobre todo me encanta escuchar a otras personas, aprender de sus experiencias y sus puntos de vista”. Este es, para Pallarés, el secreto de su capacidad para identificar oportunidades inexploradas.

El esfuerzo es el camino para alcanzar tu objetivo, solo debes centrarte en él

A finales de los 90, creó la primera radio digital de España y se curtió en el mundo del streaming y los podcasts. Esta aventura le enseñó que “a veces innovar conlleva el fracaso”. “Cuando entras en un campo en el que no hay ningún competidor es probable que te hayas adelantado a tu tiempo”, reconoce. Por ello, ahora prefiere innovar aplicando el pensamiento lateral, es decir, dar con otro enfoque: “No importa tanto que seas el primero en hacer algo como el primero en hacerlo de forma diferente”.

Es lo que han hecho en Plyzer Technologies: la empresa ha desarrollado un software de inteligencia artificial que permite monitorizar cualquier producto en la Red para saber, por ejemplo, dónde se vende y a qué precio. El programa detecta tendencias de mercado e informa al cliente. “Hace muchos años que la inteligencia de negocio está funcionando. Pero muchas de estas herramientas tienen una curva de aprendizaje muy alta y exigen muchas horas de dedicación. Están pensadas para profesionales técnicos y no para los que toman las decisiones del día a día. Yo me he dedicado a simplificar el proceso”, afirma.

Intento que todo aquel que tenga un sueño pueda cumplirlo

La simplificación es, a su parecer, la clave del éxito de un negocio. Tiene una prueba infalible: “Si eres capaz de hacer entender a un niño de cinco años de qué va tu nuevo negocio, entonces puede ser un éxito. Siempre que no he sabido explicar de forma muy simple un proyecto, ha fracasado”.

De todos modos, “un gran fracaso puede convertirse en un enorme éxito porque puedes aprender muchas cosas. Que una empresa dé dinero es fantástico, pero para mí el éxito pasa por dos cosas: tener una idea y ejecutarla y después conseguir que te absorban o vender esa empresa. La primera parte por sí misma ya tiene mucho valor porque permite que te sientas orgulloso de lo que has conseguido”, declara.

El valor del esfuerzo

En 2010, Pallarés se aventuró a correr la maratón del Polo Norte, una competición de 42 kilómetros a temperaturas de unos 25º bajo cero. Congelación, hipotermia, desorientación espacial e incluso una posible fractura del suelo helado son algunos de los riesgos que amenazan a los participantes. El emprendedor sufrió un poco de todos ellos: “Hay momentos en los que no ves nada a tu alrededor y piensas que estás perdido en el Polo Norte. Alcancé la meta en quinto lugar y estuve temblando durante las dos horas siguientes”.

En 2010, Pallarés (chaqueta verde) se aventuró a correr la maratón del Polo Norte.

La clave para no rendirse es, según Pallarés, concentrase en el objetivo y reconocer que alcanzarlo exige un gran esfuerzo. Es la misma actitud con la que afronta la enfermedad grave que le diagnosticaron hace dos años: “Sabes que el esfuerzo es el camino para alcanzar tu objetivo, solo debes centrarte en él”. Además, “siempre pienso que soy una persona con suerte y que hay gente que está peor que yo, así que no puedo quejarme”.

Ese sentimiento de agradecimiento lo lleva a querer revertir sus logros a la sociedad. “Quiero crear empresas que ayuden a otros más allá de la creación de empleo, por ejemplo poniendo más herramientas de inteligencia artificial al servicio del sector sanitario. Mi mujer, exremera profesional, y yo estamos creando una fundación de remo para ayudar a personas de escasos recursos que atraviesan una enfermedad a superarla a través del deporte”.

Cumplir sueños

Una de las principales dificultades en el sector tecnológico en el que opera la empresa de Pallarés es la de captar talento porque “compites directamente con gigantes como Google, Apple o Facebook”.

“Recurrimos a los contactos de nuestros propios empleados”, asegura, por lo que es imprescindible generar un clima en el que las personas quieran trabajar. Pero hay que ofrecer algo distinto. “Intento que todo aquel que tenga un sueño pueda cumplirlo. Creo que los demás, al igual que yo, tienen otros proyectos en la vida y quizá cuenten con menos oportunidades para llevarlos a cabo”. Pallarés anima a sus empleados a explorar sus ideas y ver hasta qué punto son complementarias con la estrategia de Plyzer Technologies para ponerlas en marcha e incluso crear spin-offs.

Por ejemplo, contratan candidatos doctorales y les ofrecen los recursos necesarios para que investiguen en áreas de interés comunes: “Facilitamos que puedan cometer tantos errores como necesiten y publicar artículos académicos en revistas científicas para que, en dos, tres o cuatro años, soliciten entrar en las mejores universidades del mundo. Ello nos permite a su vez mantener buenas relaciones con estas instituciones, creando así un círculo virtuoso”.

Una versión de este artículo se publica en IESE Business School Insight #154.

Pallarés ha corrido la maratón más fresca del mundo

– Distancia: 42,195km
– Temperatura: -25º
– Condiciones: rachas de viento de hasta 60 km/h
– Posición: 5º
– Tiempo: 6:21:15